Ganan 5 céntimos brutos por cada euro que juegan sus clientes a la Primitiva o la Bonoloto, y 80 por cada décimo de Navidad que venden (un 4%). En cuanto a la Lotería Nacional, se llevan un 6% de margen. De ahí deben descontar impuestos y otros costes. Al final, dicen, todo se queda en la mitad. Recuerdan que durante los últimos 17 años el IPC ha subido un 31% y sus comisiones un 0%. Por eso, los loteros cacereños se han sumado a la primera protesta nacional contra la «precariedad» que viven sus negocios. Y es que los juegos de azar suponen más de 9.000 millones de € de facturación anual y un beneficio de 2.400 millones para la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE), que depende de Hacienda y que constituye el organismo público más rentable.

«Nuestros porcentajes ya son irrisorios. Teniendo en cuenta la subida del nivel de vida, nos mantenemos con unas comisiones completamente desfasadas», señala Vanesa Moreno, de la administración ‘Fuente del Oro’, situada en Antonio Silva. «Todo se encarece: la luz, los seguros sociales... Y nosotros seguimos igual», comenta Silvia Cerro, de ‘La Niña Bonita’, despacho ubicado en Ruta de la Plata. «El sector está un poco con el agua al cuello. Los ingresos son los mismos y los gastos no paran de subir. Quien antes tenía dos empleados ahora tiene uno, o ninguno, y como autónomos hacemos las horas que caigan», explican Inés Pedrera y Juani Cabrera, de ‘Loterías Doncel’, la administración nº 9 situada en avenida de España, con más de cuatro décadas de trayectoria.

Algunos loteros cacereños (hay quince administraciones integrales en la ciudad, además de numerosos puntos de ventas mixtos que combinan distintos negocios) se desplazaron a Madrid en la primera protesta del sector, organizada el 22 de septiembre frente a la Dirección General del Patrimonio del Estado. Allí se sumaron a la plataforma ‘Loteros en lucha’ y solicitaron a la SELAE una subida de las comisiones, con lemas como ‘No somos ricos, somos autónomos’, o ‘Comisiones justas ya’. En general reclaman una subida del 6% sobre estos márgenes, que en principio consideran negociable. Y que al menos la Lotería de Navidad también se eleve del 4% al 6%, porque es la que les permite vivir todo el año y la que menor porcentaje deja.

SILVIA S.F.

«Nos mantenemos con porcentajes irrisorios, considerando la subida del nivel de vida»

VANESA MORENO - ADMINISTRACIÓN 'FUENTE DEL ORO'

El gremio reclama unos beneficios más proporcionales a sus esfuerzos, no solo por un tema meramente económico, sino también porque su sistema laboral se ha «precarizado» y sienten «un agravio» frente al dinero que se embolsa diariamente el Ministerio de Hacienda a través de la SELAE. «Por contrato tenemos establecido que debemos abrir como mínimo en horario comercial, en nuestro caso de 9.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00. No te contemplan vacaciones ni puentes. Y ahora, cuando llega la campaña de Navidad, cerramos a las 22.00 y nadie te lo gratifica», subraya Vanesa Moreno.

JOSE ANGEL SIERRA

«Todo se encarece, debemos cumplir con lo que nos exigen y a cambio seguimos igual»

SILVIA CERRO - ADMINISTRACIÓN 'LA NIÑA BONITA'

Sin posibilidad de contratar más empleados, la conciliación laboral y familiar también es una quimera dentro del sector. «Nosotros en dos semanas comenzaremos a abrir de forma ininterrumpida de 8.30 a 20.30 para la campaña de Navidad, si quieres ganarle algo», anuncian desde ‘Loterías Doncel’. Pero además, la SELAE obliga a las administraciones a guardar una uniformidad en la imagen, a ofrecer ciertos servicios e incluir determinada tecnología, y les prohíbe publicitarse. «Así no te salen las cuentas. Trabajamos de sol a sol para ver un porcentaje muy reducido», lamentan desde ‘Fuente del Oro’.

Otra de las exigencias que impone la SELAE es la seguridad: estos locales deben tener una protección férrea, de manera que muchas alarmas del mercado resultan insuficientes y deben contratar servicios específicos. «Poco a poco hemos ido adaptando nuestros negocios: las alarmas, los cristales, el búnker... Pero sin ninguna subida de márgenes», incide Vanesa Moreno.

«Y luego, por ejemplo, tenemos que abonar un seguro de caución por la lotería que recibimos. Sumemos otros seguros, local, teléfono, internet, cuota de autónomos, gastos en caja fuerte, electricidad y por supuesto los gastos en desinfectantes o dispensadores que nos ha traído la pandemia, y que tampoco la SELAE ha compensado de ninguna manera», indica Silvia Cerro.

JOSE ANGEL SIERRA

«Quien antes tenía empleados ahora tiene uno, o ninguno, y como autónomos no paramos»

INÉS PEDRERA / JUANI CABRERA - ADMINISTRACIÓN 'DONCEL LOTERÍAS'

El covid ha supuesto la puntilla para el sector. Obligó a cerrar casi tres meses en 2020 y otras tres semanas al inicio de 2021. Se restringieron horarios y aforos, se tuvieron que adaptar los locales y además la campaña de la Lotería del Niño se vio muy perjudicada porque, al clausurarse los negocios de Cáceres el 6 de enero, no se pudo realizar el habitual canje de los boletos premiados por nuevos décimos, que los despachos tenían ya previstos y acumulados.

Para hacer frente a las complicaciones de la pandemia y a los retos de los nuevos tiempos, algunas administraciones han abierto su propia web que les permite fomentar la venta no presencial, a distancia. «Conlleva un trabajo y una gestión que ayuda a subir ventas, pero que desde arriba ni agradecen ni gratifican», sostiene Vanesa Moreno. Más bien al contrario. Los profesionales cacereños del sector lamentan que la SELAE haya creado un canal de venta ‘on line’ en su propia web, evidentemente con fondos públicos, que supone la competencia más directa posible. «Nosotros tratamos de buscar recursos en plena pandemia y ellos nos restan estas ventas con el dinero que nosotros mismos generamos», recrimina Silvia Cerro, una queja que ha indignado especialmente al sector.

La concentración en Madrid ha sido el primer efecto de los denominados ‘Miércoles al sol’, unas protestas semanales que iniciaron los loteros de Sevilla y que a través de redes sociales y de coordinadores provinciales han desembocado en un movimiento nacional de reivindicación para la mejora de sus condiciones. En Cáceres, la inmensa mayoría de los despachos de lotería secundaron la llamada, unos acudiendo directamente a Madrid y otros cerrando sus locales simbólicamente durante el tiempo que duró la manifestación.

Y es que el sector no ha recibido ningún aliciente desde la crisis de 2008, que también repercutió seriamente en el volumen de negocio de estos establecimientos, a lo que se ha venido a unir la pandemia cuando los números todavía no habían llegado a reponerse. «Es una situación insostenible», resumen desde ‘Doncel Loterías’. Sin embargo, la SELAE todavía no ha respondido a estas peticiones ni ha abierto una posible puerta a la negociación. Mientras, los despachos no pueden parar y ya preparan el inicio de la campaña navideña.