El primer gran cotillón de Nochevieja de Cáceres ha agotado en pocas horas sus entradas. Aralia, establecimiento situado en el Complejo Álvarez, ha despertado el interés entre los más jóvenes que se lanzaron en masa en busca de los tíquets a 50 euros, que es lo que cuesta asistir a la fiesta. Según indicaron algunos abonados, el local había puesto a la venta 1.200 entradas, que se terminaron en menos de un día. Comenzaron a dispensarse desde el miércoles. La taquilla, debido a las larguísimas colas que se formaron, estuvieron abiertas hasta las dos de la madrugada del jueves. Hoy por la mañana, a las siete ya había chavales en la cola, pero las pocas reservas que quedaban apenas duraron varias horas.

La fiesta se organiza sin que la Junta de Extremadura garantice el horario libre el 31 de diciembre. En este sentido, el gobierno regional apuntó que en cuanto la situación de la pandemia "reúna las condiciones óptimas se desactivará la situación uno del Plan Territorial de Protección Civil ( Platercaex) y con ella se valorará la posibilidad de ampliación de los fines de semana de diciembre así como del horario libre del día 31 de diciembre, siempre conjugando los intereses empresariales con el descanso de los vecinos".

Alba Hernández fue de las última en conseguir entrada para el cotillón. Se llevó tres, una para ella y otras dos para unas amigas. «Nos han dicho que hoy se han vendido 150», indicó. Y añadió que en las condiciones establecidas por el local, «si no se celebra te devuelven el dinero pero si alguien por la circunstancia que sea no puede acudir, los 50 euros no le serán reembolsados».

El cotillón despertó también sus quejas. Llegaron de parte de los jóvenes que se habían quedado sin tíquet. «Nos pidieron que diéramos nuestro datos, nombre, DNI, etcétera, a través de un correo electrónico y así lo hicimos», contaba ayer pasadas las doce del mediodía una de las afectadas a las puertas de Aralia. «El miércoles comenzó la venta de las entradas con un horario establecido que no se cumplió. Nos comentaron que era de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 19.00, pero no se respetó porque a las dos de la madrugada seguían vendiendo», añadió la joven.

Explicó que no acudió el miércoles puesto que algunos de los interesados, ella entre ellos, no recibieron el correo electrónico de confirmación. «Fue un desastre. Nos hemos enterado hoy y al llegar resulta que se han agotado. ¿Por qué se han agotado y no hemos tenido la posibilidad ni el derecho a comprarla?», se preguntó. por no tener entradas.

Otro de los jóvenes apuntó que en caso de que no se celebrara la fiesta a consecuencia de la pandemia o porque la Junta no permita el cotillón, «nos dan la seguridad de que se nos devolvería el dinero».

Fernando Bravo, uno de los responsables de Aralia, atendió a las jóvenes que se quejaron, que incluso se interesaron por el Libro de Reclamaciones. Bravo, sin embargo, declinó valorar o aclarar estos aspectos a El Periódico Extremadura. «No voy a hacer ningún tipo de declaración», dijo cerrando la puerta de acceso a la taquilla e impidiendo también que se captaran fotografías en el interior. 

Alba Hernández, joven cacereña que prevé asistir al cotillón de Aralia en Cáceres, muestra su entrada esta mañana. Silvia Sánchez Fernández

Otras ciudades como Salamanca o Vitoria también han abierto la veda

Sucedió el año pasado. Fue una Nochevieja si fiestas ni tampoco cotillones debido a las restricciones por la pandemia del coronavirus. El sector nocturno español calculó entonces que solo el 31 de diciembre las pérdidas alcanzarían los 500 millones de euros. Así las cosas se impone la prudencia ante las consecuencias que podrían acarrear las restricciones a la hostelería y, de momento, las fiestas de fin de año parece que seguirán adelante.

Es el caso de Vitoria, donde los vecinos esperan con ganas el momento de dejar atrás 2021 y dar la bienvenida al nuevo año por todo lo alto. Esta vez más que nunca, y es que a falta de un mes para Nochevieja ya hay discotecas que han agotado las entradas para los cotillones. Las principales salas de fiesta de la ciudad han anunciado en los últimos días sus propuestas y en pocas horas muchas entradas se han agotado, igual que ha ocurrido con Aralia en Cáceres. Aunque no es este el único establecimiento; ya hay locales del centro que los ofrecen, también restaurantes y hospederías.

En otras ciudades como Salamanca, continúan pendientes de la evolución de la pandemia antes de una decisión definitiva sobre la Nochevieja Universitaria, una de las tradiciones más señeras de la capital que se celebra desde los años 90. La celebración tiene lugar siempre el penúltimo jueves lectivo del mes de diciembre. El lugar elegido para el evento es la Plaza Mayor.