Nuevo derrumbe en la ermita de San Jorge. La capilla, que se encuentra en los alrededores de Cáceres y sigue a la espera de ser protegida, ha sufrido el derribo de otro dintel, tal y como han constatado miembros de la asociación Natura 2000, que este viernes visitaron el templo de forma previa a la ruta que han organizado para recorrer los restos este sábado.

Según detalla el colectivo, este nuevo episodio reciente ha sido provocado por el deterioro de años que padece la ermita y afecta a su parte frontal izquierda. El derribo de este dintel deja prácticamente sin fijación aérea la techumbre que, tal y como exponen, puede venirse abajo en cualquier momento. De la misma forma, han constatado en esta última visita que la grieta existente en la antigua antecapilla, con frescos en todos sus muros y techo, se ha agrandado considerablemente. "Ha pasado de ser una pequeña fisura a una tan importante que deja en seria duda el que el techo no se venga abajo en poco tiempo", ponen de relieve.

Estado en el que se encuentran los frescos de la capilla y la grieta en la antecapilla, que se ha agrandado en los últimos meses. NATURA 2000

Este nuevo derrumbe se produce mientras la histórica y singular ermita ultima los trámites para ser declarada bien de interés público. Fue en agosto de este año cuando la Junta aseguró que perfilaba ya los últimos detalles para que el templo fuera cedido a la administración regional para que Patrimonio pudiera actuar y conservar los restos que aún resisten al abandono. De hecho, en 2020 la consejería avanzó una partida de 200.000 euros para los primeros trabajos de rehabilitación.

Precisamente, la Junta anunció que negociaría con la familia propietaria de la finca en la que se encuentra el templo después de que en 2019 sufriera otro derrumbe, en este caso de un muro a causa de las fuertes lluvias y tras años de reivindicaciones por parte de las asociaciones históricas del valor de los frescos que alberga y de la singularidad que mantiene su estructura.