En el pleno que la corporación municipal celebró este jueves se produjeron dos hechos poco habituales. Uno fue que un concejal rompió la disciplina de voto de su grupo. Antonio Bohigas, edil de Cs, no hizo lo mismo que sus compañeros cuando se decidió sobre la moción para la protección del Calerizo. El otro fue que el edil no adscrito Teófilo Amores se desmarcó públicamente de la opinión del gobierno local. Lo hizo a continuación de la intervención de Inmaculada Polo, presidenta de la Asociación de Comerciantes y Artesanos de Cáceres, que demandó que el mercado navideño vuelva al paseo de Cánovas. El alcalde, Luis Salaya, no varió el discurso del gobierno local: el mercado navideño se celebrará en la plaza Mayor.

Fue el 22 de octubre cuando un grupo de comerciantes que venden artesanía hicieron la primera protesta delante de la fachada del ayuntamiento para que el mercado navideño se celebrase este año en el paseo de Cánovas. Ha sido un mes en el que han demandado del gobierno que acepte su reclamación. Polo, presidenta de la asociación que tienen constituida, leyó en el pleno un manifiesto en el que recordó que la decisión de dejar el mercado en la plaza Mayor va en contra de la propia ordenanza de venta ambulante, norma que, curiosamente, se ha revisado hace solo unas semanas sin hacer ningún cambio al respecto. En la ordenanza se precisa que el mercado navideño se celebra en el paseo de Cánovas de la avenida de España. Polo, que aseguró representar a «17 negocios con sus 17 familias», aseguró que la permanencia en Cánovas «es importante» por la centralidad del paseo frente a una plaza Mayor de Cáceres que «no está en el centro ni es lugar de paso».

Salaya no intervino tras la lectura del manifiesto por parte de Polo. Pero sí lo hizo a continuación de la reflexión realizada por Amores en el turno de ruegos y preguntas. El regidor aseguró que la localización en la plaza Mayor es «justa y razonable» por la necesidad de «dar un impulso» a las calles comerciales del centro, al eje que va de San Antón hasta la plaza Mayor. Además, ubicarlo en la plaza «desmasifica el paseo de Cánovas», explicó Salaya, que recordó que si se hubiese elegido el paseo de Cánovas habría que seguir «un protocolo de seguridad y salud que haría que no fuese un mercado como el que se ha celebrado» en el paseo en años anteriores.

Amores, concejal no adscrito tras su salida de Vox, se ha posicionado con el gobierno en las principales votaciones del actual mandato para no bloquear la gestión de la ciudad con un ejecutivo local que está en minoría. No es habitual que difiera públicamente de la opinión del gobierno y este jueves lo hizo en el pleno. «Es un buen momento para replantearnos si la ubicación idónea es Cánovas o la plaza Mayor», adujo tras pedir a la concejalía de Economía y Comercio que «se replantee» la ubicación del mercado navideño. «Rectificar es de sabios», le dijo a compañeros de fila en el salón de plenos. «Si tenemos en algún momento la sensación de que nos hemos equivocado, rectificaremos, pero no creo que nos equivoquemos», le respondió el alcalde.

Polo explicó tras el pleno de la corporación local que están dispuestos «a llegar hasta el final». Si es necesario, hasta «judicializar» la decisión de sacar el mercado de Cánovas porque se estaría incumpliendo una ordenanza municipal.

Pero no todos en el sector apuestan por Cánovas. Gloria Jabato, artesana de la ciudad, aseguró este jueves que prefiere la plaza Mayor porque en las navidades es un lugar de llegada de muchos cacereños, además de que se ayuda al comercio de las calles adyacentes, «no solo San Pedro o Pintores, también San Blas». Jabato apuntó que la mayoría de los miembros de la asociación no son artesanos, sino comerciantes de artesanía. Polo afirmó que la presencia de unos y otros en la asociación es de aproximadamente la mitad.

César Ramos, de Alfar Ramos de Arroyo de la Luz, es uno de los artesanos que están dentro de la asociación. Defendió la ubicación en Cánovas porque «cuando una feria se cambia no tiene buena venta» y además el paseo es un lugar accesible en vehículo. Ramos añadió una nueva queja, ya expresada por Polo en el pleno, que es el coste de la tasa por la ocupación de la vía pública. «Los políticos se cuelgan la medalla de que apoyan a los artesanos y después nos cobran una burrada por los puestos», afirmó.