Sobre la mesa del inspector Pedro Gamero, jefe del grupo de robos de la Comisaría Provincial de Cáceres, asoma una reliquia.

-¿Sabe qué es esto?

-No.

-Ah, sois muy jóvenes.

Enseguida esclarece la duda:

-Es un teléfono móvil.

Agarra el mamotreto de color negro, que lleva asa y antena, y aclara: «Hace 25 años esto lo utilizaba una organización criminal cuando todos teníamos teléfonos fijos. Les permitía hablar con los miembros de la banda mientras caminaban por la calle. Esta tecnología era entonces inalcanzable para nosotros. Decíamos: ¡Ah, a ver si va a ser un teléfono móvil de esos de los americanos! Esto valía un millón y pico de pesetas, es decir, siempre el delincuente avanza más.

-¿Por qué?

(Gamero, que lleva cinco años en este puesto y 25 en la unidad de policía judicial, contesta con premura)

-Porque tienen los recursos y porque no tienen las limitaciones legales para su uso. Utilizan técnicas para robarte el coche, por ejemplo. Se ven un tutorial de internet, compran el aparatito, hacen que el automóvil se abra, se ponga en marcha y encima no salte la alarma.

-¿Pero ese aparatito es fácil de encontrar?

-Ellos tienen acceso a esa tecnología.

-¿Entonces la llegada de lo digital supone un avance para esclarecer robos pero también un buen aliado para cometerlos?

-La digitalización siempre ha supuesto una ventaja para el delincuente. Las estafas a través de la web, las compras por internet son imposibles de rastrear.

-Son planetarias, vamos.

-Ya hay que olvidarse del delincuente de aquí, que lo conoces, que conoces a su padre, a su hermano, sabes con quién se relaciona... Hoy un delincuente se monta en un coche de alquiler en Cáceres, se coge un avión en Madrid, de ahí se va a Las Palmas, luego a Amsterdam, allí deja las joyas y se vuelve a España tan tranquilo.Esa investigación no la podemos hacer solos desde aquí. Necesitamos la colaboración de compañeros no solo a nivel nacional sino también internacional y eso tiene que ser ágil, veloz y se tiene que poder invertir dinero en ello. Si no, siempre vamos a ir a remolque.

-Sin embargo, la tecnología es una aliada para la policía.

-Nos hemos incorporado a la transformación digital; se invierte en tecnología que se pone al uso de los profesionales, hacemos cursos de formación tanto a nivel de jefes de unidad como para policías de grupos especializados. Pero siempre nos encontramos con las limitaciones legales de un Estado que es excesivamente garantista para los países de nuestro entorno, que nos limita mucho las posibilidades de investigación.

-¿Detrás de estos ‘robos de alta gama’ hay bandas organizadas?

-Hay bandas o grupos organizados y crimen organizado. El grupo organizado se reúne para cometer un delito. Imagine, usted, yo y dos más nos reunimos y acordamos robar en una nave de Las Capellanías y nos llevamos los ordenadores. El crimen organizado da un paso más, es más grande, más estable, con un reparto de papeles más claro donde existen unas estructuras de financiación, de blanqueo, de dinero, que son fundamentales.

-¿Es el caso del robo millonario de las 45 botellas de vino de Atrio cometido el pasado octubre?

(Asoma entonces en la mesa un papel con la consigna que viene de arriba y que dice: ‘Nada de nada, seguimos investigando’. Gamero tiene muchos ‘tiros pegaos’ y ante la orden de sus superiores reitera).

-Seguimos investigando y si el día de mañana da resultados pues ya lo comunicaremos.

-¿Pero ha sido ese el robo más llamativo de los que investiga esta brigada?

(Entonces Gamero responde a la gallega)

-El robo más llamativo es el que sufre cada víctima y nosotros tratamos por igual un robo con gran repercusión social como el de la persona a la que le han robado su ciclomotor.Trabajamos con la misma fuerza y el mismo ímpetu el robo a gran escala que el que parece menor, pero que al afectado le hace un daño irreparable.

-Bueno, pero llamativo ha sido.

-Sí, sí, llamativo, sí.

(Y Gamero adelanta otros robos igualmente cuantiosos aunque menos mediáticos que el cometido, de momento con éxito, en el Relais&Chateaux).

-Hace poco tiempo tuvimos un robo en una empresa pública en Capellanías. Se llevaron material y furgonetas. En Toledo recuperamos parte del material y las dos furgonetas. Era un golpe de una cuantía elevada también y conseguimos detener al autor.

-Dicen que no existe el robo perfecto.

-El robo perfecto es el que no se esclarece. Y yo pienso que existe. Existe igual que el que copia perfecto en un examen, si no lo cogen pues ha sido perfecto.

(Tras la carcajada, Gamero lo ve claro).

-El delincuente siempre tiene la posibilidad de que elige el momento y la oportunidad. Nosotros somos servidores de la sociedad y pese a que realicemos labores de prevención, trabajamos después de que se haya cometido el delito, aunque se tomen medidas de prevención. El autor va a aprovechar el mejor momento y las mejores condiciones y un plan elaborado para llevarlo a cabo. Trabajamos con el tiempo ese que pasa entre la comisión del delito y la notificación del mismo, un tiempo en el que se pueden perder muchas pruebas.

(Es miércoles y estamos en el corazón del CSI de la comisaría de Cáceres. Mientras Gamero habla la pregunta parece obvia).

-¿Qué cualidades debe reunir un policía para llegar hasta aquí? Perspicacia, supongo.

-Se valoran sus méritos profesionales, su antigüedad y sus conocimientos técnicos, que sepa de Derecho, de Informática... Hay un perfil relacionado con las capacidades intelectuales, volitivas, una exigencia y un sacrificio de tiempo personal y familiar.

-Ni horario ni fecha en el calendario, vaya.

-Nosotros no trabajamos con horario sino a demanda de la investigación que tenemos que llevar a cabo. Si hay que trabajar a las cuatro de la mañana un sábado, se trabaja. Y si en vez de entrar a las siete de la mañana tenemos que entrar a las 10.00 y salir a las once de la noche, lo hacemos.

-¿Hay mucha ficción en el cine sobre el trabajo en una comisaría?

-El cine siempre da una visión distorsionada. Evidentemente esta es una unidad atractiva para cualquier policía porque a todo el mundo le gusta ser investigador y te permite la posibilidad de llevar tu propia investigación, ver el resultado patente de lograr que esta banda caiga, o esta otra que estaba robando en pisos, o aquella que actuaba en tiendas...

(Eso sí, en la unidad no se desconecta. A veces Gamero y los suyos están un día entero investigando. Entonces, en casa, a las cuatro de la mañana llega el ‘clic’ que le dice que hay que cambiar el rumbo de la investigación. Es un no parar). 

-¿Pero, qué se investiga en Cáceres?

-Esta unidad se dedica a todos los delitos relacionados con el patrimonio: robos, hurtos, estafas, apropiaciones indebidas, ocupaciones de viviendas... Los más habituales en Cáceres son los pequeños hurtos en establecimientos comerciales, en locales de ocio y seguidamente los robos con fuerza, ya sea en domicilios o en establecimientos públicos. A ellos se suman robos a menor escala en vehículos(personas que se dejan el coche abierto, o que se los abren, o repartidores de mercadería contra los que actúan los cacos aprovechando un despiste). Robos con fuerza en domicilio o robos con violencia afortunadamente no tenemos muchos y cuando ha habido robos con violencia hemos conseguido detener a los autores e ingresarlos en prisión.

(Gamero lo cuenta satisfecho y habla de uno de los últimos casos, protagonizado por dos menores que acumulaban ocho robos con violencia y que ya están en un centro de reinserción).

-Luego están las sustracciones en el interior de vehículos, la fractura de retrovisores, de cristales, ruedas pinchadas... Son hurtos de poca entidad que en estos casos responden más al gamberrismo que a la delincuencia profesional. Eso sí, para cometer robos no hay horario establecido, aunque sí es cierto que los de domicilios se efectúan en horario diurno y los de establecimientos comerciales suelen ser por la noche o en festivos cuando lo trabajadores o propietarios no están en su interior.

-Por suerte en Cáceres tenemos pocos delitos de entidad.

(Gamero asevera aliviado y entonces tira de datos).

-En 2019 hubo 2.047 delitos contra el patrimonio en Extremadura y desde 2017 vemos un descenso paulatino (2.417 aquel año), 2.251 en 2018, los 2.047 de 2019 y los 1.500 de 2020.

-¿Cuántos efectivos tiene la unidad?

(Es otra pregunta que no tiene respuesta en boca de Gamero).

-Por medidas de seguridad no se facilita esa información.

-¿Y cómo se caza a un ladrón? Hay muchas técnicas. Una de ellas, de esas de toda la vida: la huella dactilar.

-Es un recurso que tenemos, con el apoyo de la policía científica, especializada en este tipo de recogida de vestigios. Ellos lo que hacen es analizar a través de una huella o un fragmento de la misma que ha dejado el autor en el escenario del crimen y la cotejan con la base de datos (se llama SAID), donde están volcadas las huellas de personas que han cometido delitos. Se cotejan estas huellas mediante una aplicación informática, nos dan una serie de candidatos, y la policía científica es la que determina entre esa serie de candidatos cuál es la del autor.

-¿Cuál es su porcentaje de éxito?

-La huella dactilar lo que te indica es la presencia de una persona en el escenario del crimen, pero no quiere decir que sea el autor. Puede aparecer una huella dactilar en mi despacho y no quiere decir que me hayas robado, quiere decir que estuviste aquí. Cuando ya es elemento indiciario o probatorio es cuando no has estado nunca aquí y aparece una huella en el despacho. Si tiene una calidad suficiente es total, porque las huellas son únicas e imposibles de falsificar.

-Luego está el ADN...

-Es igualmente válido que la huella pero quizás deje más vestigios. El ADN es la carga genética que portamos y cada uno tiene la suya. Podemos dejarla en el escenario del crimen:pelo, piel, sudor... ese tipo de sustancias son analizadas en un laboratorio y nos marca qué persona ha estado en ese lugar. A partir de esa marca se hacen las comprobaciones, ya sea por un robo, por una desaparición, por un cadáver que aparece y no sabemos a quién corresponde. Lo hacemos a través de los perfiles genéticos de los familiares o allegados o de su propia ropa de aseo en su domicilio. Eso no se realiza aquí sino en unos laboratorios que tiene la policía. Lo que sí hacen los de la Científica de Cáceres es recoger el vestigio, protegerlo, llevarlo a una cadena de custodia para que la prueba no se desvirtúe y enviarlo a un laboratorio. Allí se analiza si tiene calidad suficiente y si es un delito de determinada entidad.

(Gamero es un experto en la materia. Tras la sesión de fotos para este diario se muestra más tranquilo. Él estuvo en la central en Barcelona. Allí había huesos duros de roer. Se le nota. Responde seguro de sí mismo).

-Siguiendo con esto del CSI, ¿qué papel tienen los testigos?

-El papel de los testigos presenciales --dice-- es fundamental si nos aportan una información de calidad, si el testigo es capaz de observar detalles que tengan valor identificativo, una matrícula, el tipo de coche, el color, la marca... datos que ofrezcan características claras del autor, o un vídeo o una fotografía, como pasa con muchos ciudadanos que de pronto ven un delito y no dudan en filmarlo.

-Estamos en la era digital. ¿Las videograbaciones son otro puntal para esta unidad?

-Son fundamentales. A través de las imágenes podemos tratar de reconocer a los autores de este hecho delictivo, enviarlo a otros compañeros nuestros a nivel nacional e internacional para que puedan identificarlos. ¿Problema de las grabaciones? Que hoy no existe todavía la cultura de implementar nuestros propios sistemas de seguridad, es decir, los particulares, pero sobre todo las empresas; no invierten en tecnología, que además no es cara.

-¿Ah, no es cara?

-A través de internet cualquier persona por 100 o 150 euros tiene más que protegida su casa. Los hay que ponen medidas pero con productos que no son de calidad. O siempre esperamos que sea el local o el comercio de al lado el que aporte las imágenes porque dispone de cámara. Si todos tuviéramos esa conciencia social sería importantísimo para la resolución de muchos delitos.

(La conversación llega a su fin. Toca preguntarle a Gamero cuál es el caso que más le ha conmovido).

-Hace unos años dos encapuchados entraron en el domicilio de unos señores mayores, los maniataron y les pegaron incluso, a ellos y al hombre que los cuidaba. Les robaron un montón de joyas. Logramos detener a uno de los autores. Ver la debilidad de aquellas víctimas, de cómo lo habían sufrido, además alguien que había trabajado en la casa participó en los hechos... Les devolvimos la tranquilidad de poder volver a su casa y darles esas joyas que eran de sus padres... Decirle a esa mujer de más de 80 años, que apenas se podía mover:‘Ahí tiene las joyas de su madre’ me llegó al alma.  

Los tiempos cambian igual que los métodos para robar. Hubo épocas en las que día sí, día también, algún negocio cacereño era víctima del alunizaje, una técnica que consiste en entrar en un local mediante la fuerza. Ahora la digitalización se impone, pero ladrones existieron y seguirán existiendo, como existe el robo perfecto y también el imperfecto. Por eso la investigación de Gamero y los suyos sigue abierta.