La segunda fase del Hospital Universitario de Cáceres necesita aún de la confirmación del Plan Operativo de los Fondos Europeos 2021-2027. El director gerente del Servicio Extremeño de Salud, Ceciliano Franco, indica que ese dinero (75 millones de euros) está prácticamente asegurado. Con él se hará unas obras cuyo proyecto podría estar listo en 2023. ¿Cuándo entrará en funcionamiento? Eso es todavía una duda. La previsión es que no después de 2027, puede que en 2025. 

-En 2007 se puso la primera piedra del Hospital Universitario de Cáceres con la intención de abrirlo en 2011. Pasó casi una década hasta su apertura. ¿No ocurrirá lo mismo con la segunda fase? 

-En 2011 estaba prácticamente el 95% hecho. Se volvió a reanudar en el 2017 por los retrasos de la obra a consecuencia de la judicialización del proceso hasta que se abrió en 2019. Espero que con la segunda fase no ocurra lo mismo.  

-Costará 75 millones de euros y se hará con fondos europeos.

-Se trata del Plan Operativo de los Fondos Europeos 2021-2027 y ya debería estar. Parece que estamos muy próximos a tenerlos. Lo que sí es verdad es que hemos tenido la prudencia de hasta no tener consignados los fondos no dar más pasos. Es cierto que hemos sufrido la pandemia y ha habido mucha actividad del dinero procedente de Europa a otros destinos: los Generation o los de Resilencia, pero el Operativo va un poco más retrasado. Ese plan incluye un objetivo político número 4, destinado a grandes infraestructuras sanitarias, por el que nos podemos acoger al mismo. 

-¿En esas grandes infraestructuras sanitarias solo está la segunda fase del hospital cacereño?

-Hemos pedido fondos para el de Cáceres y el de Don Benito-Villanueva. Incluye la obra y el equipamiento.

-Sí se ha elaborado un anteproyecto. ¿Cuáles son las características del mismo?

-El gabinete de arquitectos que lo ha ejecutado, Estudios Chile 15, plantea un diseño en forma de H, que se aleja de la forma original ya que aquélla nos planteaba el inconveniente de que contaba con muchos accesos y la comunicación entre las distintas unidades eran trayectos largos. De este modo, las líneas rectas en forma de dientes de sierra se convierten en tres líneas verticales que se unen en medio de forma transversal, de tal manera que hay comunicación entre los tres edificios. Esa comunicación entre las unidades es más fácil y corta tanto en las hospitalizaciones como en las unidades de consulta. La base de instalaciones y zona quirúrgica mantienen la línea recta como en el resto del hospital. 

-¿Esa segunda fase estará en funcionamiento en 2023?

-No tenemos un plan tan ambicioso. El plan funcional ya estaba hecho en 2019, luego ese plan funcional hay que plasmarlo en un anteproyecto, que lo facturaremos este año y que es muy importante porque es darle forma a las necesidades que sanitariamente establecemos. Luego sacaremos a licitación el proyecto, para que un arquitecto lo traslade a líneas; estará a lo largo del segundo semestre del 2022 porque lo vamos a licitar a comienzos de año. Posteriormente se adjudican el proyecto y la dirección de obra, que aspiramos a que esté en la primera parte del 2023.

-¿Y cuánto tiempo de ejecución tiene la obra?

-Eso todavía no está establecido. Hasta que no esté el proyecto no lo podemos decir. 

-De manera que es improbable que en 2023 esté listo.

-Es absurdo pensarlo y es generar unas expectativas falsas. Es prácticamente imposible que en un año y medio se termine por plazos administrativos. Cuando saquemos a licitación el proyecto tiene que estar expuesto, que es un periodo largo porque está la redacción, la supervisión y la ejecución. Sí es verdad que la segunda fase tiene un periodo de ejecución más corto teniendo en cuenta que todo lo relacionado con la central eléctrica y la climatización ya están realizadas. Pero es verdad que en dos meses no hacemos ni una habitación de casa. El proyecto estará en 2023, pero que ese año esté el hospital es físicamente imposible. Es que de aquí a 20 días estamos en el 2022, y entre la publicación del anteproyecto, la redacción del proyecto, etcétera, te vas a fin de año.

-¿Con lo cual nos iríamos a 2024?

-No me atrevo a aventurar y dar fechas en algo tan sensible, pero nos estamos moviendo en ese tiempo: 2024-2025. Vamos a esperar a tener el proyecto, que no tardaremos mucho en tenerlo, y a partir de ahí ya podremos saber fechas con bastante certeza. Sí es verdad que las obras que dependen de esos fondos europeos marcan que tienen que estar obligatoriamente concluidas antes de que acabe 2027, y esa obra es bastante más sencilla que la primera fase.

-Eso y tener consignados los fondos, que aun no se tienen.

-Esa es la clave, pero tenemos bastante seguridad. De hecho, hemos estado un poco más lentos porque cuando se negocian esos fondos, Europa propone unas líneas estratégicas pero son los estados los que negocian con las comunidades. En el Plan Operativo 2014-2021 no había infraestructuras sanitarias, con lo cual no hemos tenido posibilidad de darle continuidad al hospital. No había dinero para hacer las dos fases, el bloque quirúrgico y el de las especialidades médicas. No hay que hablar de quimeras, lo importante es que se haga y que se haga lo antes posible.

-Con lo cual el proyecto estará en 2023 siempre y cuando se consignen los fondos europeos y la obra tendría que estar antes de 2027.

-Ese es el objetivo. Pero creo que debe estar antes y estará antes.

-¿La segunda fase supondrá la eliminación del Hospital San Pedro de Alcántara?

-Como centro hospitalario, sí. Pero no hemos pensado en eso. Alguna vez he hecho un ejercicio de imaginación de qué se podría hacer ahí y me resulta complicado. Hay necesidades en el futuro, como las unidades de media estancia para enfermos crónicos, que no hay en Extremadura y pocas en España. Podría ser un buen destino, pero claro, son 500 camas lo que ahí hay. Además, son unas infraestructuras que no están pensadas para centro de estancias medias. El destino de ese hospital, sinceramente, a mí no se me ocurre cuál puede ser, porque es una mole. 

-Es decir, que el futuro está por determinar.

-Está por determinar. El edificio es propiedad del Estado, aunque está cedido a la Junta. 

-¿La nueva fase lleva implícito el aumento de personal sanitario?

-Seguramente. Pero no solo vamos a esperar a su puesta en marcha sino que cada año establecemos consolidaciones de plazas (ya llevamos más de mil plazas consolidadas). Irán servicios nuevos, crecerá radioterapia, y además la propia característica del hospital precisará técnicas nuevas.