Los mercados de Navidad y de Semana Santa tendrán, obligatoriamente, que celebrarse en Cánovas y en la plaza Mayor. Así quedó ayer resuelto en la Comisión de Régimen Interior que aprobó por unanimidad la Ordenanza Reguladora de la Venta Ambulante y de los Mercadillos, tras desestimar, también por unanimidad, la alegación a la ley que presentó la Asociación de Hosteleros de la Plaza Mayor. La ordenanza se aprobó inicialmente en septiembre, pero se abrió luego un periodo de alegaciones al que solo han concurrido este grupo hostelero. Una vez dado el visto bueno, únicamente queda ya que el pleno apruebe el próximo jueves la normativa de manera definitiva.

Esa alegación solicitaba que estos mercados estuvieran en la plaza y que se cambiaran excepcionalmente por acuerdo de junta de gobierno. El PSOE llegó ayer a la comisión con esta misma propuesta en la que incluso se acotaba que si se producía el cambio de localización no cabría derecho de indemnización para los artesanos. Finalmente los socialistas votaron en contra de la propuesta de los hosteleros pero también de su propia propuesta por lo que la unanimidad quedó despejada.

La concejala de Mercados, Marian Costa, señaló luego en nota de prensa que el gobierno seguía «creyendo que los articulados que se proponían iban a mejorar y flexibilizar el encorsetamiento que hay muchas veces en las normativas» y sobre la ubicación del mercado de navidad y que esté permanentemente en el paseo de Cánovas, comentó: «No hay mayor problema y así se aplicará».

Antes de la celebración de esta comisión, el portavoz del PP, Rafa Mateos, había comparecido en ruda de prensa para asegurar que el gobierno había actuado de manera «ilegal» trasladando el mercadillo navideño a la plaza porque la ordenanza previamente ya recogía que el lugar debía ser Cánovas. Costa justificó la decisión por la situación de pandemia. El mercado se puso hace dos años en la plaza y la concejala explicó el motivo: «Llevamos un par de años con unas circunstancias excepcionales que han supuesto el tener que tomar medidas excepcionales, e independientemente de que este año hubiera restricciones o no, tenemos claro cuál es la circunstancia actual en la que se mueve la ciudad con el número de personas contagiadas».

Debido a ello, añadió, «se necesitaba un espacio para crear una seguridad, no sólo a los comerciantes sino también a los usuarios, por lo que estimábamos que la mejor ubicación era la plaza Mayor, con un espacio más amplio y donde se pueden guardar mejor las medidas de distancia».

Rafa Mateos matizó, sin embargo, que en octubre su grupo municipal, el PP, ya advirtió que era un error trasladar este mercado navideño a la plaza Mayor de Cáceres y cambiar su ubicación de Cánovas, paseo en el que desde su creación había permanecido excepto la primera Navidad de la pandemia. Ese octubre, el portavoz pidió que el alcalde Luis Salaya escuchase al sector, a los comerciantes de la venta ambulante porque «en su inmensa mayoría estaban manifestando una postura contraria a ese traslado».

"Estimábamos que la mejor ubicación era la plaza Mayor, con un espacio más amplio y donde se pueden guardar mejor las medidas de distancia

Marian Costa - Concejala de Mercados

Finalmente el gobierno «se empeñó», dijo Mateos, e «hizo ese mercadillo con la ordenanza que rige la venta ambulante en contra, con los afectados en contra y con una gran parte de los grupos municipales del Ayuntamiento de Cáceres en contra de esa ubicación». La consecuencia de esta posición desembocó «en que el mercado de navidad ha sido un auténtico fracaso. El único que no lo vio fue Luis Salaya», sentenció.

Dinamización

Según Mateos «se cambió sin criterio ninguno su ubicación porque ha sido tradicionalmente Cánovas el lugar donde ha funcionado relativamente bien y nunca ha habido quejas de los ambulantes. El gobierno justificó ese traslado diciendo que pretendía dinamizar la actividad de la plaza Mayor, es decir, el propio Luis Salaya y la concejala Marian Costa reconocen que la intención era utilizar a los comerciantes de la venta ambulante como dinamizadores de un enclave para tapar su incapacidad y su falta de previsión a la hora de organizar actividades que atrajesen a cacereños a la plaza».

El PP estimó que esa mudanza se hizo en un momento difícil «porque lo hacen coincidiendo con las obras de peatonalización de la Gran Vía». Mateos subrayó que a los comerciantes «les ha salido el mercado más caro que nunca, se les ha cobrado por conceptos que nunca se les había cobrado. Han tenido que pagar un plus de luz, otro por colocar mesas, estanterías o vitrinas y además han tenido que trabajar muchos más días para ni siquiera obtener los mismos beneficios que en Cánovas».

Para el PP el traslado hubiera sido anecdótico si no estuviéramos hablando «del pan de muchas familias de la ciudad y algunas familias de comerciantes que vienen de otros puntos de España. Gobiernan sin escuchar a los vecinos», reiteró Mateos, que recordó que el 29 de octubre se registra en el ayuntamiento una petición de comerciantes de venta ambulante para solicitar sus puestos en Cánovas tal como siempre ha contempla la ordenanza reguladora de la venta ambulante.

«A día de hoy por parte del gobierno no se ha respondido formalmente a esa petición. Tan solo hay un oficio del día 24 de noviembre donde dice que el único mercadillo que habrá será el de la plaza. Pero esa contestación es un oficio, no es una resolución que se ampare en ningún fundamento o criterio jurídico para estimar o desestimar la petición de esos artesanos y posibilitarles el recurso. Ante ese silencio, solicité el pasado 1 de diciembre por escrito copia completa de ese expediente. Tanto el reglamento del Ayuntamiento de Cáceres como la normativa estatal establece que los concejales que hacemos una petición tenemos que tener la documentación en los cinco días siguientes; estamos a 13 de enero y todavía no hemos obtenido la copia».

Expediente

Mateos aseveró: «Nos están ocultando información de forma deliberada y no nos la quieren facilitar. La única respuesta que se me traslada es un informe fechado el 17 de diciembre que, a nuestro juicio, está hecho a medida en el que se nos dice que es el interés general el que lleva a celebrar el mercadillo en la plaza y no en Cánovas. ¿Si ese informe es del 17 de diciembre cómo puede ser que se conteste el 24 de noviembre a los comerciantes que por interés general se hace el mercadillo en la plaza, por qué no se nos facilita el expediente completo y solo un informe fechado el 17 de noviembre cuando mi petición es del día 1?», se preguntó Mateos.

"¿Por qué no se ha respetado la ordenanza de venta ambulante y no se ha permitido instalarse en Cánovas tal como se contempla en la misma?»

Rafa Mateos - Portavoz del PP de Cáceres

El PP quiere saber «por qué no se ha respetado la ordenanza de venta ambulante y no se ha permitido instalarse en Cánovas tal como se contempla en la misma». El Partido Popular estima que ese interés general al que alude el PSOE «es un concepto cuando menos indeterminado, porque en Extremadura no ha habido restricciones en los últimos meses. Ya lo dijo el presidente de la Junta, que no iba a haber restricciones, que teníamos que ser responsables y prudentes. Cánovas es un enclave igual de abierto que la plaza y, por tanto, reúne los mismos requisitos».

Comerciantes

Finalmente, la Asociación de Comerciantes y Artesanos de Cáceres, a través de su portavoz, Inmaculada Polo, anunció ayer que el colectivo (formado por 17 empresarios) mantendrá un encuentro para determinar si solicitará al ayuntamiento una compensación «por el daño irreparable» que a su juicio les ha causado el traslado a la plaza, que ha provocado disminución de sus ventas, traslado a otras ciudad o «ni siquiera instalar el puesto como han hecho algunos compañeros», concluyó Polo. 

«Estudiaremos si procede pedir compensaciones por el daño irreparable"

Inmaculada Polo - Portavoz de la Asociación de Artesanos y Comerciantes de Cáceres