El alcalde de Cáceres, Luis Salaya, destaca en sus redes sociales que el viaducto de la ronda sureste no corre riesgo de derrumbe. Tal y como informara ayer este diario ha comenzado a ceder parte del pavimento del puente en la zona peatonal y el carril bici, que fue inaugurado hace solo ocho meses. Además el resto del paseo está levantado y abombado.

La grieta, de varios centímetros de ancho, no afecta por el momento al tráfico rodado, aunque continúa creciendo. Los técnicos de la Junta de Extremadura, responsable de la infraestructura, han colocado dos señales de peligro a ambos lados de la misma para prevenir accidentes y asegura que procederá a su reparación.

Afecta, según indicaron desde el gobierno autonómico, a una junta de dilatación. Para su arreglo se sellará y se le echará mortero para salvar el desnivel. A pesar de ello, el ejecutivo regional aclara que el viaducto no sufre «ningún daño estructural» y por tanto no corre riesgo de derrumbe. Precisamente este extremo es el que ha destacado el alcalde Luis Salaya a través de sus redes sociales. Este diario preguntó ayer por este asunto al ayuntamiento, para conocer si se va a tomar alguna medida al respecto, pero no recibió ninguna respuesta.

La ronda sureste se inauguró a mediados del mes de junio y su ejecución costó 24 millones de euros. Ha sido la obra más importante llevada a cabo en la ciudad en los últimos años. Fue de tal envergadura que entró en el ranking de las 26 mejores del país para la Confederación Nacional de la Construcción, tanto por su relevancia para la ciudadanía como por ser innovadora y sostenible. Desde su apertura pasan a diario 14.000 vehículos y ha ayudado a reducir el tráfico en la vertiente este del casco histórico y en Mira al Río, fuente Concejo y ronda Vadillo. Y permite un acceso directo al nuevo hospital.