A María del Carmen Barrena en más de una ocasión la acusaron de estar «quitándole el pan a un padre de familia» por haber decidido presentarse a las oposiciones de la Policía Local y aprobarlas. Estudió Ingeniería Técnica Informática pero siempre quiso ser policía. Así que, cuando terminó, decidió ingresar en el cuerpo, en Calamonte (Badajoz), de donde procede. De eso hace ya 27 años y asegura que no fue fácil. «Cuando me veían trabajando me mandaban a barrer y a fregar», dice, pero no lo cambiaría por nada. Ayer recibió una medalla por sus más de 20 años de dedicación como agente municipal en un acto celebrado en Cáceres (cada año se lleva a cabo en un sitio distinto de la región) para conmemorar el día de las Policías Locales de Extremadura, organizado en el complejo cultural San Francisco

«Me han acusado de estar quitándole el pan a un padre de familia por meterme a policía»

María del Carmen Barrena - Policía Local

Se entregaron 48 galardones, pero solo dos de los premiados eran mujeres (un 4,1%). Este porcentaje revela a la perfección cómo están conformadas las plantillas de estas policías, con una mayoría de hombres. Para frenar esto uno de los principales retos del Ayuntamiento de Cáceres es precisamente trabajar para potenciar la incorporación de más mujeres al cuerpo de la Policía Local cacereña. Lo anunció ayer el alcalde, Luis Salaya, durante su intervención en el acto.

En la jefatura cacereña trabajan en estos momentos 22 mujeres de los 150 agentes que hay en plantilla; la representación femenina no llega ni al 15%. Y desde su creación solo dos han conseguido ascender al cargo de subinspectoras. «Hay que trabajar para que las oportunidades de las mujeres en la carrera de la Policía Local sean similares a las de los hombres», señaló el regidor cacereño. Para ello, añadió, el principal reto del consistorio es lograr hacer «más atractiva» la estancia de las mismas en la jefatura de la ciudad. Además los agentes se especializarán también para mejorar la atención a las mujeres víctimas de violencia de género y a las víctimas de los delitos de odio y homofobia.

«Hay que trabajar para que las mujeres tengan las mismas oportunidades en la policía»

Luis Salaya - Alcalde de Cáceres

Precisamente el día de la mujer dos policías cacereñas relataron a este diario los problemas que se encontraron cuando accedieron a la jefatura hace 25 años. En la calle no se las respetaba y tenían que luchar por imponerse para ganar autoridad, algo que a sus compañeros hombres no les ocurría. Cuando patrullaban con un agente siempre se dirigían al representante masculino. A ellas las obviaban. Y, aunque a día de hoy todo eso ha cambiado, en las plantillas de las policías locales sigue sin haber paridad de sexos.

En total en toda la región hay unos 1.400 agentes municipales. En los últimos dos años se han incrementado las plantillas un 70%, según los datos ofrecidos por la Delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco. Y el objetivo es seguir aumentando las plazas para llegar a contar, al menos, con el número que había en 2009 (con la crisis se dejaron de ofertar vacantes y las plantillas se redujeron de forma drástica).

«Más de mil mujeres necesitan cada día ir acompañadas de un policía por estar amenazadas»

Yolanda García Seco - Delegada del Gobierno en Extremadura

Nuevos delitos

García Seco destacó, además, que el reto ahora se encuentra en la especialización de los delitos informáticos y en redes sociales. Y resaltó la importancia de la Policía Local porque es la que tiene «más ojos en la calle» y está «más cerca» del ciudadano. En este sentido, solicitó a los agentes que vigilaran de forma exhaustiva los colegios e institutos, donde se ha observado un incremento del consumo de drogas entre jóvenes y menores.

Recordó asimismo que las jefaturas se han incorporado al programa ‘Viogen’, de violencia de género, para atender este tipo de delitos y a sus víctimas. En la región actualmente hay 1.800 mujeres que necesitan protección por estar amenazadas por sus parejas o exparejas.

En el acto organizado ayer 21 policías recibieron la medalla de oro por llevar 30 años en el cuerpo y otros 22 por llevar dos décadas. Además se condecoró a 16 oficiales, dos subinspectores y un inspector por haber logrado durante el año pasado ascender de categoría. Procedían de distintos lugares de la región: Cáceres, Benquerencia, Calamonte, Don Benito,_Llerena, Ribera del Fresno, Zafra, Brozas, Monesterio, Castuera, Plasencia, Olivenza, Mérida,_Arroyo de la Luz,_Almendralejo, Logrosán, Villanueva del Fresno e Higuera la Real.