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El Periódico Extremadura

Tribuna

Sea por Cáceres

Semanas atrás, deleitándome con los estupendos reportajes de Miguel Ángel Muñoz sobre la Ribera del Marco, el mini río de Cáceres, me retrotrajo a miles de siglos de su historia, la Cueva de Maltravieso y sus pinturas rupestres, las más antiguas de Europa, según los doctos investigadores -un recuerdo especial a Carlos Callejo, entonces jefe de Telégrafos- y asiduo colaborador de ‘Extremadura’ (Diario Católico), dirigido por Dionisio Acedo Iglesias en el Palacio de la Generala.

El Marco (Fuente del Rey o del Molino Árabe) era por entonces la piscina natural y única de Cáceres donde podíamos bañarnos en verano los mozalbetes, junto con la charca que había en El Rodeo, desaparecida al construirse la Residencia Sanitaria.

La Ribera del Marco, que asentó a los primeros pobladores de Maltravieso y les daba vida y agua que beber, originó también las primeras casas de Cáceres, antes de ser Norba Caesarina y Al-Qazeres con sus murallas respectivas, romanas y almohades. Y también paso del Camino de Santiago venido de Emerita Augusta.

Esta Ribera, pues, que tan admirablemente reescribe nuestro colega Miguel Ángel Muñoz en pura poesía, es historia ya y el compendio de sus reportajes no pueden perderse sin más. Hay instituciones que deberían editarlos y, como río, la Diputación de Cáceres quizás la más competente.

Me acuerdo de michos plenos que cubrí entonces; tiempos de Martín Palomino, Felipe Camisón, Daniel Serrano, Manolo Veiga y de inquietos diputados como Manuel Garlito Antúnez, alcalde de Brozas, que impulsaron muchos libros para que no se olvidaran con el tiempo,

Lo dicho. Ahí va un granito de arena, por si valiera.

* El autor es Decano de la Asociación de la Prensa Cacereña.

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