la organización presentará la programación y plan de seguridad a una semana de que se celebre el festival

Los bares de la plaza podrán instalar barras en el Womad

La próxima semana se decidirá si deberán usar vasos reciclables como se hizo en 2019

Imagen de un concierto en el festival Womad en la plaza Mayor.

Imagen de un concierto en el festival Womad en la plaza Mayor. / Francis Villegas

Womad aspira este año a recuperar su absoluta normalidad y en esa normalidad también se encuentra que los hosteleros puedan instalar sus barras en la calle para vender bebidas en contrapartida a la retirada de sus terrazas. Este es uno de los puntos que están contemplados en la nueva edición del festival que se celebrará del 5 al 8 de mayo tras dos años de parón a causa de la pandemia. 

Por el momento y a escasas dos semanas, la organización aún no ha desvelado el cartel ni el plan de seguridad aunque confirma que los detalles se ofrecerán a finales de la próxima semana. Justifica el retraso en la burocracia que ha implicado la renovación del contrato que blindará la celebración del festival hasta 2023. De hecho, aunque el expediente de la firma del contrato se inició hace meses no se ha materializado hasta hace una semana. 

En cuanto a la logística del festival, al margen de la de los conciertos, que mantendrán los mismos escenarios, la plaza de San Jorge, Santa María y plaza Mayor, los hosteleros de la plaza ya saben que contarán con autorización para vender bebidas desde fuera de los establecimientos aunque los detalles sobre este asunto se concretarán cuando se presente el plan de seguridad. 

La previsión que manejan los dueños de los negocios de la plaza es que la próxima semana mantendrán una reunión con el ayuntamiento parar precisar cuestiones como la relativa a medidas que ya se implantaron en la última edición, entre otras, el uso de vasos reciclables y serigrafiados. Ya en 2019 la iniciativa, una propuesta de la asociación vecinal Ciudad Monumental, fue aplaudida pero generó también críticas porque en un principio se planteó que los clientes pudieran adquirir el vaso por un euro más y luego devolverlo con el consiguiente reintegro del dinero, pero este trámite no se pudo realizar en algunos negocios. 

De esta forma sí se podrá consumir bebidas en los conciertos pero queda aún por detallar cómo se controlará el acceso con bebidas que no se adquieran en los locales en el recinto. Este ha sido uno de los puntos más conflictivos del festival, ya que el botellón ha generado quejas por la suciedad.

En cualquier caso, en la última edición se establecieron 13 puntos de control en la ciudad monumental y plaza Mayor para que los asistentes no accedieran con envases de vidrio, botellas o latas cerradas ya sea con tapas o tapones, y cualquier otro objeto que pueda considerarse peligroso. También el año pasado, se instalaron 34 cabinas de WC químicos y 30 aseos ‘tipo seta’, cuatro casetas sanitarias WC en Gran Vía y 179 contenedores.

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