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El Periódico Extremadura

EL ANÁLISIS DE LAS AGENCIAS LOCALES: ASÍ SE PREVÉ EL VERANO

El alza de los precios lastra las vacaciones de los cacereños

El menor ahorro doméstico retrasa las reservas, pero también se han encarecido viajes, restaurantes y hoteles. Además, los turoperadores europeos están bloqueando muchas plazas, lo que reduce la oferta y sube los precios

Montse Fernández, directora de Viajes Suroeste en Cáceres, atiende a un cliente. "La gente tiene este año ganas de vacaciones, pero entran sobre todo a preguntar", afirma. de momento pocos contratos» CarlaGraw

El público entra en las agencias de viajes, pero se limita a pedir presupuesto, se lleva varias opciones bajo el brazo y no regresa para concretar las vacaciones. Es la imagen que se observa esta primavera en los establecimientos cacereños destinados al sector. Se trataba del año más esperado, sin restricciones, después de dos largos ejercicios de pandemia, y en cambio el movimiento en las agencias es a estas alturas menor que en 2021. ¿La razón? Los profesionales lo tiene claro: la subida generalizada de los costes, que afecta directamente a los hogares a través de productos indispensables como los alimentos o las energías, lastra la capacidad de ahorro y por tanto la previsión de gastar en vacaciones. Y ojo, porque otros países se han recuperado y los turoperadores internacionales llevan meses reservando estancias, lo que reduce la oferta y además la encarece.

«La gente tiene ganas de vacaciones, es cierto, pero entran sobre todo a preguntar, hacemos muchos presupuestos y pocos contratos», explica Montse Fernández, directora de Viajes Suroeste, una agencia con una amplia perspectiva para analizar la situación porque lleva 41 años abierta al público. «En el sector esperábamos que 2022 fuera un gran año, sin embargo no se está cumpliendo, y no ocurre solo con el verano, también con la Semana Santa y con los puentes de la primavera», indica desde su oficina en Virgen de Guadalupe. El clima tiene mucho que ver porque los meses de marzo y abril se han presentado lluviosos y eso no anima a acudir a las agencias, «pero la razón principal es la subida del coste de la vida, que está retrasando la elección de vacaciones de los cacereños», afirma.

Otra agencia veterana, Viajes Monfragüe, también considera que el alza de los precios demora las reservas. «Damos muchos presupuestos, los usuarios tantean, pero adquieren de momento pocos compromisos. Con los salarios que hay en Cáceres, la gente no puede hacer maravillas, y si el ahorro ahora es menor por el encarecimiento de la vida, eso explica lo que está ocurriendo», subraya Pilar Jaén desde la sede de la agencia en la Galería Comercial de Cánovas.

A una familia de tres miembros le cuesta un hotel de playa con pensión completa durante una semana alrededor de 1.400 euros en verano. «Si lo divides entre tres personas realmente no es tanto, pero hablamos de cifras altas para muchos salarios de Cáceres», reflexiona Pilar. Por eso, «los ciudadanos nos preguntan sobre todo por estancias organizadas de playa con autobús y hotel, que en Monfragüe organizamos desde hace años y que salen a mejor precio que los viajes en pareja o familia».

«Con los salarios que hay en Cáceres, la gente no puede hacer maravillas, y si el ahorro ahora es menor por el coste de la vida, eso explica lo que está ocurriendo»

PILAR JAÉN - Viajes Monfragüe

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Sin duda, un nuevo traspiés para un sector especialmente castigado por los efectos de la pandemia. «Esperábamos que este año, ya por fin sin restricciones, se produjera el despegue, pero ahí seguimos aguantando un problema tras otro», lamenta María Eugenia Flores, presidenta de la Asociación de Agencias de Viaje de Extremadura. «Es verdad que hay muchas ganas de viajar, se ha despertado la demanda, pero también es verdad que la subida del coste de vida está afectando mucho a la hora de equilibrar las vacaciones con los precios, y no acaban de formalizarse las reservas», advierte. Y eso lo notan sobre todo las agencias emisoras que viven directamente del público local.

«Esperábamos que este año, ya sin restricciones, llegara el despegue, pero ahí seguimos con un problema tras otro»

Mª EUGENIA FLORES - Presidenta de la Asociación de Agencias de Viaje de Extremadura

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Además, pese al interés del público por entrar a preguntar precios, «no hemos llegado al nivel anterior a la pandemia, había más actividad», destacan en Viajes Monfragüe. Por ejemplo, la venta anticipada, que permite reservar las vacaciones durante el invierno y la primavera ahorrándose incluso un 25% en estas agencias, «suponía un 30% del volumen de contratos antes del coronavirus, y de momento se queda en el 10%. Ello a pesar de que las devoluciones están garantizadas con seguros de cancelación que te dan tranquilidad por unos 5 euros, que nosotros siempre aconsejamos», detalla Pilar Jaén.

«Hay reservas cerradas desde febrero para julio y agosto, pero pocas, menos que en los años previos a la pandemia y diría que incluso menos que el año pasado. La gente aguanta sin reservar, no existe confianza en la situación, y mira que tenemos descuentos de reservas anticipadas hasta el 31 de mayo», señala Montse Fernández desde Viajes Suroeste. Tampoco hay que olvidar que el cacereño «ha sido siempre lento a la hora de contratar sus vacaciones, espera a última hora, normalmente hace planes de verano cuando pasa el gasto de la feria para echar cuentas y cuando ve las notas de los hijos, pero ahora hay mucha incertidumbre», comenta.

Y ello porque el alza de los precios está afectando a las vacaciones de dos formas. Por un lado, «cuando te suben el pan, la luz y el aceite repercute en una menor disponibilidad de ahorro», reconoce Montse Fernández. Por otro, el aumento de los costes en los transportes, los hoteles y los restaurantes también ha influido en los viajes. «Cualquier paquete programado lleva ahora un incremento por las tasas de combustible y otros gastos de hostelería. Todo se ha encarecido, solo hay que mirar los cruceros o los desplazamientos que incluyen avión», apunta la presidenta de la Asociación de Agencias de Viaje de Extremadura.

Existe un tercer factor que está subiendo el precio de los alojamientos y que a la vez resta posibilidades de encontrar una plaza de hotel a los más rezagados a la hora de contratar el veraneo, caso de los cacereños. La presidenta de las agencias extremeñas lo analiza: «Nuestro país ha tardado más en recuperarse, porque al ser turístico le han afectado especialmente las restricciones a la movilidad». Pero otros países lo han hecho antes «y los turoperadores internacionales fuertes han realizado un bloqueo de numerosas plazas en destinos muy vendibles como Benidorm, Canarias y Baleares. Pueden hacerlo así, con antelación, porque saben que venderán esas plazas». Al negociar con los hoteles con tanta anticipación consiguen además mejores precios que trasladan a sus clientes, ya que los propios establecimientos se lo ponen fácil al poder cubrir sus costes de forma previa. «De modo que tenemos un bloqueo masivo en algunas zonas, lo que limita las plazas para otros turistas», detalla María Eugenia Flores.

La propia ley de mercado hace que, a menos plazas, más coste. «Y aquí viene otra dificultad para las agencias extremeñas que trabajan con grupos (autobús más hotel) y que necesitan hacer varias reservas, porque este año es más complicado encontrar alojamientos con disponibilidad a buen precio», agrega la presidenta.

«Efectivamente, se ha acelerado mucho la ocupación y los turoperadores europeos se están garantizando sus reservas con dinero por delante. Si ya se nota que van quedando menos plazas, podemos imaginar en junio o julio», señala Montse Fernández, que hace unos días se sorprendió por ejemplo con la poca disponibilidad de alojamientos en el municipio gaditano de Rota para un cliente que quería viajar en julio.

Al margen de los precios, quienes más contratan sus estancias en verano siguen siendo las familias, por delante incluso de las parejas y de los grupos de amigos. Respecto al gasto medio del cacereño en vacaciones, las agencias coinciden en señalar que no hay un estándar. Aunque podría hablarse de unos 1.500 euros por una semana de hotel en pensión completa en la playa para tres personas (dos padres y un hijo), en realidad hay mucha diferencia entre el bolsillo de unos y otros turistas.

«Hay quien solo puede permitirse 150 euros para desconectar un fin de semana, hay quien va y viene el mismo día a la playa en autobús para al menos pisar la playa, y hay quien se puede gastar entre 1.500 y 2.000 euros», precisa Pilar Jaén. La horquilla media oscila en Cáceres entre 500 y 900 € por persona para una semana.

Por qué una agencia

Precisamente, las agencias trabajan con el fin de ofrecer soluciones a todas estas economías domésticas, «sobre todo en momentos como este que la gente necesita una información profesional para poder encontrar lo que buscan vistos los precios y las plazas, porque nuestra experiencia nos permite encontrar buenas ofertas», subrayan desde Viajes Monfragüe. Y es que, además de la fuerte crisis de 2008 y la pandemia, la principal amenaza para esos negocios locales son las plataformas de venta de alojamientos y viajes por internet, que se han quedado con buena parte del mercado.

Basta decir que todo este cúmulo de contrariedades ha provocado que se cierren un buen número de establecimientos en Cáceres, el último este mismo año. De las treinta agencias que llegaron a convivir en la ciudad, ahora mismo funcionan una docena, muchos de ellos negocios familiares que han capeado el temporal echando manos de todos sus recursos.

«Nosotros debemos recordar que prestamos cobertura las 24 horas de manera que el cliente siempre estará atendido ante cualquier problema, conocemos el mercado, los destinos y los servicios que ofrecen, y durante la pandemia hemos demostrado la importancia de una atención personalizada, solventando las cancelaciones gracias a nuestra labor de intermediación con los mayoristas», recuerda la presidenta de la Asociación de Agencias de Viaje de Extremadura. «Ahora mismo es importante viajar asesorado por profesionales que te indican los destinos más convenientes, las restricciones y exigencias que tienen, y la conveniencia de un seguro», concluye. 

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