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El Periódico Extremadura

unanimidad en que el festival sigue siendo un revulsivo para la proyección internacional de la capital cacereña

Womad, 30 años de éxito y las mismas cuentas pendientes: el botellón y el sonido

El público se desborda pero los bares anotan que los beneficios van a los supermercados. El camping y los apartamentos suman más de 300.000 € de ingresos en tres días

Imagen de las primeras horas del festival Womad en la plaza Mayor prácticamente llena ya el jueves durante el concierto de Ayom, en una estampa insólita en su historia. SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

Si de algo puede presumir Womad este año es de haber protagonizado la que con toda probabilidad haya sido la edición más antológica de toda su historia en cuanto a público. Los primeros balances que ofrecieron autoridades y organización ya lo dejaron claro: 140.000 asistentes y un pico de más de 25.000 el sábado que obligó a acordonar la plaza, un hecho insólito para los que acumulan ediciones a sus espaldas. 

El festival cierra así un año que resume una trayectoria ligada a la respuesta siempre a la altura del público pero lo hace también con las mismas cuentas pendientes que arrastra de años --décadas-- anteriores: las quejas por los efectos del botellón y la mala sonorización de los conciertos en el escenario de la plaza Mayor. No son dos debates nuevos, son dos puntos en los que edición tras edición reparan los asistentes, locales o no. 

El malestar por la falta de civismo del aforo que dejaba sus bolsas con bebidas contrastó con las ovaciones que ha recibido estos cuatro días la diligencia y rapidez de actuación de Conyser, que tras horas de trabajo devolvía el escenario principal a su estado original impoluto. En total, en los tres días se han recogido 14.020 kilos de basura.

Entre los puntos positivos se encuentran que no hubo vidrio pero no se cumplió el objetivo con los plásticos. En la edición anterior, los vecinos hicieron hincapié en el uso de vasos reutilizables, pero este año hubo disparidad entre los que suministraron recipientes de un solo uso y no, un extremo que ha sido criticado por el casco antiguo al igual que los orines en los portales de los residentes a pesar del centenar de cabinas que se instalaron, una para cada 200 personas haciendo balance con las cifras de afluencia.

Otro de los puntos que más suspicacias genera es el relativo al mal sonido de la plaza Mayor. Las dimensiones y la arquitectura de San Jorge, con la torre de la Preciosa Sangre en la contra del escenario no generan debates pero hubo, de nuevo, críticas porque los conciertos que tuvieron lugar en el escenario principal no cumplieron los requisitos de sonido, desde les Amazones d’Afrique hasta Baiuca o el último de Ana Tijoux. 

¿Qué ingresos genera?

En cuanto al balance sobre los ingresos que genera el festival, un titular sobre Womad publicado en un medio nacional sorprendió esta semana porque aventuraba unos ingresos de 30 millones en cuatro días. Elaboraba este balance con una estimación de asistencia de 100.000 personas a 300 euros de gasto medio. 

Tanto la hostelería como los alojamientos, los dos sectores que principalmente se ven beneficiados por el flujo de asistentes aseguran que esta cifra es desproporcionada. Argumentan, en primer término, que el festival cuenta con la particularidad de ser una cita que cuenta con un gran flujo de entrada y salida, y en segundo, en un perfil de asistente que o es local o cumple un patrón diferente al del turista medio que visita la ciudad. 

En este sentido, el cámping sí asegura que ha colgado el cartel de completo y en cifras de los tres días supera los 10.000 euros. Las 129 parcelas por 17 euros al día suman 2.100 euros diarios, 6.500 en los tres días. A esto hay que sumar los 1.000 euros de las 8 habitaciones y los 2.700 de los bungalos a 90 euros de media. 

Aunque no han protagonizado un lleno, los apartamentos turísticos también han acumulado ganancias extraordinarias este fin de semana y según expone María Fernández, de Asociación de Apartamentos Turísticos de Extremadura, ha ocupado el 80% de las plazas, 1.050 de 300 alojamientos. En total, calculando a una media de 90 euros diarios, superan los 300.000 euros. 

El caso de los hoteles es excepcional, salvo en los que se aloja la organización o los músicos como el Hotel Don Manuel o el Extremadura Hotel. Por su parte, este último, sostiene que la media por persona puede rondar los 50 euros, entre locales y turistas. 

Por su parte, la hostelería mantiene que las ganancias durante el festival se encuentran en la media de un fin de semana normal y aseguran que los beneficiados son las grandes superficies y los supermercados. Fexbares incluso va un paso más allá y su portavoz, José Parodi, apela a replantear un nuevo modelo para evitar la estampa habitual del ‘macrobotellón’. Por su parte, el sector de los hosteleros que no pudo instalar la barra asegura que a día de hoy sigue sin poder colocar su terraza y asegura que protestará por la situación de esta edición.

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