El alcalde de Cáceres ha decidido utilizar su cuenta de Twitter para dirigirse a sus más de 7.590 seguidores. Lo ha hecho para hablar sobre uno de los quebraderos de cabeza más importantes para el ayuntamiento cacereño en los últimos días: la polémica sobre la captura y muerte de varias palomas en la terraza del consistorio. El aprisionamiento frustrado de dichas aves en la parte antigua genera una oleada de mensajes y gran revuelo en la red social. Ayer por la tarde, Salaya (@Lsalaya) quiso contestar con tres mensajes.

En el primero decía: “Las palomas invaden los nidos de los vencejos en los mechinales de construcciones históricas, al ocuparlos los destrozan y los llenan de excrementos. Esa es una de las principales razones por las que la sobrepoblación es un problema para otras especies y, sobre todo, para el patrimonio".

El primer edil, que utiliza como imagen de perfil una fotografía suya en el despacho, arrancaba su segundo tuit destacando que “la explicación es para la gente razonable que esté preocupada o tenga curiosidad”. Y sorprende al aseverar: “A los fanáticos que me deseáis la muerte y acusado de un palomicidio, no aspiro a convenceros de nada”.

Y finalmente puntualizaba que “algunas de las propuestas, más que razonables que nos enviáis, como cetrería, piensos esterilizantes… se valoraron y descartaron porque perjudicarían a las especies protegidas por la ZEPA (Cáceres tiene una Zona de especial protección para aves urbana en su Ciudad Monumental)”.

La imagen de la story en Instagram. EL PERIÓDICO

El toque humorístico lo ha puesto el mandatario en una de sus historias de Instagram, donde aparece una publicación de Salaya cenando con la siguiente frase: “Cuando lee que le van a quemar el ayuntamiento por palomicida”.