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El Periódico Extremadura

UNA RESTAURACIÓN INTEGRAL PONDRÁ A PUNTO EL ÚNICO TEMPLO GÓTICO-MUDEJAR QUE EXISTE EN LA CAPITAL CACEREÑA

Cuando la Iglesia hace barrio... en Llopis

La parroquia del Espíritu Santo ofrece sesiones de salud mental, ayuda a personas migrantes, refuerzo escolar, tecnología... Ahora precisa 100 familias que aporten 7 € mensuales para financiar la gran reforma del templo

Ciudadanos de distintas edades impulsan una parroquia muy activa. En la foto, durante un encuentro. CEDIDA

«La Iglesia es parte de la vida, y todo lo que es la vida tiene que estar en la Iglesia». Así lo afirma Ángel Martín Chapinal, párroco del Espíritu Santo y el Buen Pastor, templos de referencia de las barriadas más tradicionales del sur de Cáceres como Espíritu Santo, Llopis Ivorra o Las 300. Su filosofía, «estar presente en los problemas de las personas para intentar ayudar en todo lo posible», ha calado en una zona de familias trabajadoras y un buen número de migrantes, que han encontrado en la Iglesia desde apoyo a su salud mental hasta sesiones para afrontar el bullying o ayuda jurídica sobre trámites para extranjeros. Esta comunidad especialmente unida afronta ahora un serio reto: la restauración del Espíritu Santo, uno de los templos más antiguos de Cáceres.

En la parroquia ya saben que el esfuerzo conjunto permite lograr objetivos tan complicados. La reforma de este recinto gótico-mudéjar se eleva a 240.000 €. Hay que acometerla sí o sí. Se trata del único templo de sus características en la ciudad, cuyas primeras referencias escritas confirman que en 1342 ya existía. «Los problemas de humedades no se pueden posponer más. Hace dos años, las imágenes estuvieron a punto de verse afectadas», explica Ángel Martín Chapinal. Y este templo alberga tallas de la valía del Cristo del Humilladero (siglo XIV), el Señor de la Columna (1655), Nuestra Señora de la Encarnación (1960), o el Cristo de la Preciosa Sangre (1970).

El templo del Espíritu Santo, ya vacío y listo para el inicio de las obras. CEDIDA

Inmaculada Márquez, arquitecta técnica del equipo redactor del proyecto y responsable de la dirección de obras, confirma que el templo necesita una restauración completa para frenar las patologías que dañan el recinto. Sobre todo las filtraciones de agua en la cubierta, con estructura de madera, que afectan a otros elementos del interior. La profesional detalla que existen otras patologías en los muros como «humedades por capilaridad, pérdidas de rejuntado, pérdidas de revoco o contrafuertes llenos de vegetación». Esta primera fase acometerá las intervenciones más urgentes: cubierta, porche, fachadas y pavimento (se renovará para subsanar también la humedad). Además se cambiará la red eléctrica por completo y se renovará la pintura interior.

Ya están ultimados los trámites administrativos y hay licencia de obras. De hecho, la parroquia ha trasladado todo el mobiliario a los almacenes de la diócesis y las imágenes al Buen Pastor. Para una segunda fase habría que reformar el recinto anexo, la casa del ermitaño, que tiene los mismos problemas. La intención es crear en ella salones destinados a actividades, puesto que la parroquia sigue creciendo con zonas como Vistahermosa.

Pero antes hay que afrontar los 240.000 € de la primera reforma. El Obispado de Coria-Cáceres la financiará con un préstamo que luego deberá devolver la parroquia en mensualidades más asequibles. Para ello, ya se ha puesto en marcha la maquinaria de una comunidad que debe encontrar unas 100 familias dispuestas a pagar 7 € al mes hasta que concluya el préstamo. El párroco y los voluntarios también organizarán colectas, donativos, fiestas.... Buscarán ayuda en las instituciones y en posibles donantes.

Nadie está de más

La parroquia lleva tiempo practicando ese espíritu colectivo que puede ayudarle en la tarea. La Delegación de Migraciones ofrece reuniones semanales con personas extranjeras para escucharlas y asesorarlas. En este mismo sentido, acaba de celebrarse una charla con un abogado que ha reunido a migrantes latinos y musulmanes, a fin de encauzar sus situaciones.

Hay clases de refuerzo escolar, talleres de costura, de mantenimiento, de espiritualidad, para aprender el uso del teléfono móvil... Se imparten sesiones de salud mental a cargo del facultativo Pedro Collado, dentro de la iniciativa ‘¡Qué bonita es la vida!’, que trata de ayudar a las personas que pasan por un mal momento. También se desarrollan encuentros para reforzar las estrategias contra el bullying, conducidos por Acoex.

Todos tienen cabida. Dentro del Buen Pastor existe un espacio con juguetes para los pequeños mientras sus padres siguen la misa. Otro ejemplo es la presencia de personas condenadas a trabajos a beneficio de la comunidad, que, acompañadas por voluntarios, mantienen abierto el Espíritu Santo para el paso de los peregrinos.

La relación de iniciativas sociales no para de crecer. En el Buen Pastor se venden zapatos a beneficio de Cáritas donados por un empresario que ha tenido que cerrar su tienda. No faltan las exposiciones e iniciativas solidarias. En definitiva, una iglesia que hace barrio, y que quizás se gane el cielo... 

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