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El Periódico Extremadura

LAS CIFRAS DE PERNOCTACIONES YA ESTÁN A LA ALTURA DE LAS REGISTRADAS EN 2019, PERO CON MEJORES PREVISIONES INCLUSO PARA 2022

El turismo de paso permitirá llenar los hoteles cacereños este verano

El ‘maná’ de la A-66 ya posibilitó alcanzar un 90% de ocupación en algunos hoteles el pasado agosto. Es un público familiar que prefiere una ciudad con patrimonio y gastronomía para descasar, y repite

Una trabajadora del Extremadura Hotel de Cáceres pone a punto una habitación. SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

«El año pasado registramos una ocupación en julio de más de un 70%, y en agosto de un 92%. Este verano todo apunta a que se superarán esas cifras. De hecho, ya vamos por encima incluso de las de 2019, previas a la pandemia». Así lo afirma el director del Hotel Barceló V Centenario, Guillermo Antón Quiza, que no tiene un puñado de coquetas habitaciones, sino 138, y prácticamente las viene llenando en agosto, posicionado ya como uno de los mejores meses de pernoctaciones de la ciudad. ¿Pero cómo es posible que Cáceres alcance estos niveles en pleno estío? Por su ubicación. Aunque estar situada en la mitad interior oeste de la península no parece el mejor emplazamiento, sí lo es para quienes viajan en verano de norte a sur. Cáceres se ha convertido en una parada para el reposo en mitad del camino, y además estos turistas comienzan a repetir.

Detrás de tal elección hay varias bazas. No es lo mismo descansar en un hotel de carretera que en el Tercer Conjunto Monumental de Europa. La escala se transforma en una propuesta cultural. Pero además, la ciudad tiene un plantel de buenos hoteles y ni qué decir sobre la oferta gastronómica. Así lo afirma el sector. Por estas mismas razones, el turismo de paso ya no solo pernocta un día: comienza a ser frecuente que esa estancia se alargue dos y tres noches.

Triple explicación

Este fenómeno, que se viene observando en la última década y gana fuerza cada año, otorga un plus a los hoteles para alcanzar unas cifras realmente satisfactorias. ¿Y por qué la ciudad es un punto idóneo de parada? Alejandro Picardo, director del Extremadura Hotel y vicepresidente de la Asociación Empresarial Provincial Cacereña de Hostelería y Turismo (AECATHUR), analiza las tres causas.

«Somos centro de paso y de parada obligatoria, sobre todo desde que se abrieron todos los tramos de la Autovía de la Plata (A-66) entre Gijón y Sevilla. El tráfico norte-sur ya no se desvía por Madrid, sino que viene por este trayecto, y nos situamos en el medio», destaca. Pero además, la carretera paralela norte-sur de Portugal ya es de pago, «de modo que el tráfico que baja o sube del Algarve se desvía también por la Ruta de la Plata. Lo hacen por ejemplo los ingleses, que se ahorran cientos de kilómetros de peajes».

Hay un tercer factor que este año se reforzará: «La vuelta de la Operación Paso del Estrecho, que será importante tras dos veranos suspendida», puntualiza Alejandro Picardo. Y ello porque la Autovía de la Plata también favorece que los viajeros que transitan hacia África desde el norte de Europa pasen la frontera por Guipúzcoa y atraviesen la península por la A-66 rumbo a Cádiz. Antes, estas familias descansaban en gasolineras, pero sus perfiles han cambiado. «Ahora nos llegan reservas de los hijos de aquellos primeros migrantes marroquíes, hoy profesionales en sus países, que prefieren descansar en hoteles con sus vehículos de calidad a buen resguardo, y con sus hijos refrescándose en la piscina», detalla Alejandro Picardo.

Paso del Estrecho

El vicepresidente de los hosteleros cree que existe además un cuarto yacimiento por explotar: «Hay dos ferris que llegan desde Inglaterra a media mañana hasta Bilbao y Santander. Muchos son turistas con sus vehículos que toman la A-66 hacia el sur. No estaría de más hacer una campaña publicitaria en esos barcos, porque Extremadura les queda a medio camino, y vienen ya cansados de una noche de embarque», propone.

Luego está el tema del calor, al que posiblemente los cacereños demos más importancia que los propios turistas, sobre todo porque los hoteles están climatizados. «Resulta innegable que en Cáceres sube la temperatura, pero también ocurre en otras zonas, y yo que procedo del norte puedo decir que no es lo mismo 36 grados en Extremadura que en una ciudad del Cantábrico. Aquí es más seco, es más llevadero», analiza Guillermo Antón Quiza, que además baraja una clave incontestable: «Cáceres está a justo a cinco horas y media de cualquier ciudad del norte, justamente el tiempo que aguanta un niño en el coche. Luego hay que parar», advierte sonriente

Desde el Hotel Hospes Palacio de Arenales & Spa, su director, Jorge Sánchez, recuerda que tanto en julio como en agosto del pasado año se superaron las mil habitaciones reservadas por mes (dispone de 46), superando el 80% de ocupación en julio y el 90% en agosto. «Llevo 26 años en el sector y esto no ocurría antes. Se ha ido incrementado en la última década», indica. Es cierto que en 2022 las reservas van más lentas, quizás por la subida del coste de la vida. Entran con menor antelación pero acaban arrojando mejores datos. Por ejemplo, en junio vamos a superar las pernoctaciones de 2021», puntualiza.

Además, las cosas han cambiado tras el fin de las restricciones. «El año pasado teníamos un cliente sobre todo nacional por las reticencias a viajar al extranjero, incluso había recelo a acudir a las playas, pero ahora esperamos mucho paso de norte a sur y viceversa», comenta Jorge Sánchez. «Y ya no solo se quedan una noche, a veces amplían para disfrutar de la gastronomía y el patrimonio de Cáceres». En general, resume, «el turismo se está recuperando, vamos por el buen camino y ojalá sigamos así».

Cliente familiar

Mismas impresiones en el Gran Hotel Don Manuel, con sus 127 habitaciones a un paso de la plaza Mayor y de la Ciudad Monumental. Su director, Juan Torres, así lo explica: «El cliente que tenemos en verano va sobre todo de paso hacia Andalucía o hacia las comunidades del norte». Se trata especialmente de tipo familiar, «porque hablamos de padres que viajan con hijos desde el País Vasco, Cantabria, Galicia o Asturias hasta las playas de Huelva y Cádiz. Hacen noche en Cáceres, que les pilla justo llegando a media tarde, cuando ya ha pasado el rigor del día», detalla.

«Este tipo de cliente suele repetir, reserva para la vuelta, porque le gusta venir tranquilamente, quedarse a cenar en el hotel o hacerlo fuera, visitar el casco antiguo, luego tomar una copa antes de dormir en el hotel y partir temprano», explica Juan Torres. «En general solicitan habitaciones triples o cuádruples, y tienen un poder adquisitivo alto». Por sus características, muchas de estas reservas se realizan con solo unos días de antelación, «pero ya estamos en cifras similares a las de antes de la pandemia», afirma el director.

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