Sentado a la sombra mientras ordeña a sus cabras, el hortelano Agustín Rebollo, jurado de riego de la Comunidad de Regantes La Concordia de la Ribera del Marco, ha indicado a El Periódico Extremadura que el fuego originado este sábado pasadas las 14.15 horas en una zona cercana a la Facultad de Empresariales, Finanzas y Turismo (entre la avenida de la Universidad y la ronda norte cacereña), ha afectado a cinco fincas y uno de los propietarios tuvo que ir a salvar de las llamas a sus reses. El domingo por la mañana las parcelas perjudicadas (en la parte media del cauce) amanecían con casas de labranzas y algún que otro cultivo dañado.

El nefasto legado de una tarde que comenzó bajo un sol de justicia y dejó por desgracia un manto negro sobre los terrenos. «Las consecuencias pudieron haber sido mucho más graves si los bomberos no llegan actuar a tiempo. Este incendio podría haberse evitado si no fuera por la dejadez del Ayuntamiento de Cáceres y la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT)», ha apuntado Rebollo.

En la parte media de la Ribera. CarlaGraw

Este hortelano ha recordado que «lo mismo que pasó hace unos meses con las inundaciones por las lluvias ya que el río lleva años sin limpiarse de zarzas y matorrales. No sabemos cómo decirlo pero la situación es lamentable». 

Además, entiende que es necesario en esta coyuntura valorar los desperfectos ocasionados por el incendio y en el caso de que sea necesario reclamar ayudas económicas al consistorio. «La Ribera del Marco se encuentra en una situación de abandono absoluto por parte de las administraciones. Como sigan así corremos el riesgo de que se vuelva a repetir este tipo de sucesos y las cenizas van afectar a la acidez del agua», ha apuntado.

A esta casa llegaron las llamas. CarlaGraw

Rebollo ha recorrido hoy la zona afectada junto al presidente de La Concordia, Antonio Leal. «Acabamos de pasear por las tierras quemadas y hay varios desperfectos como consecuencia de las llamas. Da miedo como ha quedado el espacio», ha manifestado.

Y a este terrible panorama hay que añadirle las escabechinas que realizan los jabalíes en sus cosechas, tan frecuentes en Cáceres en los últimos meses. «Los animales rompen las alambradas y se comen nuestras plantaciones. También se ha producido un aumento significativo de la cabaña de cerdo salvaje en las inmediaciones de la ribera, la presencia del jabalí se ha convertido en un auténtico problema. Son seres muy inteligentes, y donde ven que pueden estar tranquilos con comida y agua, ahí van todos. Otro gran riesgo es que en las deambulaciones de los puercos por las carreteras a la hora de entrar y salir a la ciudad, los guarros ocasionen accidentes de tráficos o muerdan a alguna persona», ha señalado, que, como el resto de hortelanos insisten en la necesidad de un plan de acción urgente por parte de las instituciones.