La Policía Nacional siguió a los dos presuntos autores del robo en Atrio por media Europa durante seis meses hasta su detención el pasado lunes en Gruda, Croacia. La investigación sigue abierta para averiguar el paradero de las 45 botellas que se sustrajeron de la bodega del restaurante cacereño. La hipótesis que maneja la policía es que al menos una parte de las mismas ya se habría vendido. Los dos detenidos no portaban ninguna de ellas en el momento de su arresto. Ambos siguen retenidos en Croacia. Y se calcula que en unos diez días ya se les habrá trasladado a España, donde uno de ellos tiene tres causas judiciales abiertas: la de Cáceres y otras dos en juzgados de Madrid.

Los presuntos autores del robo cometido en octubre en Atrio son un hombre de 47 años que tiene doble nacionalidad, de Países Bajos y de Rumanía, y una mujer de 27 años y de nacionalidad mexicana. El varón fue detenido hasta en tres ocasiones entre los años 2019 y 2020 por robos similares, aunque ninguno de ellos tan mediático como el cometido en Cáceres.

Las cámaras de seguridad captan a los ladrones de las botellas en la bodega de Atrio

Imágenes del robo en la bodega de Atrio

Hasta al menos dos meses después del robo no se les pudo identificar. Desde entonces se sabe que viajaron por varios países de Europa, por carretera y utilizando documentación falsa. No fue hasta la semana pasada cuando se les pudo localizar en Eslovenia y cruzando la frontera con Croacia. En ese momento el juzgado que lleva el proceso judicial por el robo en Cáceres emitió las órdenes de detención. La pareja se trasladó a Montenegro, pero fue el pasado lunes, al volver a entrar en territorio de la Unión Europea, cuando por fin se les pudo detener.

Tras cometer el robo el pasado mes de octubre en Atrio, la pareja siguió durante unos días en España, tienen su residencia en Madrid. Pero después se marcharon a Rumanía. Regresaron a España en febrero, debido al fallecimiento de una de las hijas del hombre, y durante el resto del tiempo se han estado moviendo por diferentes países de Europa: Francia, Alemanía, Países Bajos, Bélgica y naciones del este europeo. «Hemos ido viendo como se movían por diferentes países de Europa, sabíamos que pasaban mucho tiempo en Países Bajos, pero también que no estaban mucho tiempo en el mismo sitio», según explicó Luis Carlos Caballero, jefe de la brigada de la Policía Judicial de Cáceres, durante la comparecencia pública de este miércoles de cargos policiales para dar detalles de una investigación que «ha sido compleja porque se ha tenido que recorrer una buena parte del territorio europeo», explicó Alfredo Garrido, jefe superior de la Policía Nacional en Extremadura.

 La investigación seguirá abierta hasta que se esclarezcan los canales de receptación de las mercancías robadas en el restaurante cacereño. En la comparecencia no se dieron más detalles sobre el posible destino de las 45 botellas, solo se insistió en que está «en fase de investigación» y se indicó que los presuntos autores se han podido estar desplazando de un lugar a otro con los beneficios obtenidos con la venta de los vinos sustraídos. Cuando se les detuvo en Croacia viajaban con un coche con matrícula de Alemania.

Garrido fue el encargado de detallar cómo se cometió el robo y los pasos que se dieron hasta la detención de la pareja. Se remontó a hace un año, a los meses de julio y agosto de 2021. En esos dos meses los detenidos comieron en el restaurante de Atrio hasta en tres ocasiones para preparar cómo acometer el robo. Solo unos días antes, en su preparación del golpe que iban a dar en Cáceres, también almorzaron «en un afamado restaurante madrileño que tiene una bodega similar -a la del restaurante de Atrio-».

El robo se cometió en la noche del 26 al 27 de octubre. La mujer, utilizando un pasaporte suizo falso, se registró en el hotel y reservó para cenar con su acompañante. Tras la cena pidieron ver la bodega, una práctica habitual en el restaurante para los comensales. Se fueron a la habitación y sobre la una y media de la noche pidieron que les subiesen comida a sus aposentos. Pese a que la persona que estaba de guardia en la recepción les explicó que la cocina estaba cerrada, la mujer insistió y logró que le subiesen la comida. En un momento determinado, el hombre bajó a la recepción y, aprovechando que el trabajador estaba en la cocina, se hizo con las llaves maestras con las que luego accedió a la bodega y se llevó las 45 botellas de vino en tres mochilas de gran tamaño. A las 5,30 horas abandonaron el hotel.

Se tardó unos dos meses en identificarlos. Entonces se comprobó que ya «habían realizado en años anteriores sustracciones de productos muy caros, casi siempre relacionados con vino y con botellas de bebidas alcohólicas» como el whisky. El hombre «estaba dedicado en cuerpo y alma a este tipo de robos», destacó el jefe superior de la Policía Nacional en Extremadura, que detalló, a modo de ejemplo sobre su historial delictivo, que fue detenido en tres ocasiones entre 2019 y 2020.

En 2019 fue detenido en Madrid «en base a una reclamación hecha desde Suiza porque se había sustraído una botella de whisky con un valor superior a los 5.000 euros». La segunda detención fue ya en 2020, también en Madrid porque «había sustraído varias botellas de un vino de similares características al que se llevaron de Atrio por un valor de 39.800 euros». En esa ocasión el delito se cometió en una bodega gourmet del barrio de Salamanca de Madrid, en este caso también se identificó a la mujer, aunque no fue detenida. La tercera detención también fue en el año 2020 en el aeropuerto de Ginebra, donde «se le intervino unas botellas muy valiosas de vino» que había sustraído en el aeropuerto. 

Tras estas detenciones se le puso en libertad, aunque las dos órdenes de detención emitidas con posterioridad por juzgados de Madrid están relacionadas con estos casos. A estas dos se sumó la instruida por el jugado de primera instancia número 4 de Cáceres, que es el que lleva la causa por el robo de Atrio.

Las 45 botellas sustraídas en el restaurante cacereño estaban valoradas en 1.648.500 euros, solo una de ellas tenía un precio de 310.000. Del paradero de las botellas ni de dónde se pudo proceder a su venta se dieron datos en la comparecencia de este miércoles. El jefe de la Unidad de Delitos Económicos y Violentos recalcó que «no se pueden revelar datos de la continuación de la investigación». No se pronunció sobre qué posibilidad hay de encontrar algunas de las botellas o el lugar y personas a las que se vendieron, aunque, como ejemplo de un resultado positivo, citó la investigación llevada por su unidad «en la que hemos conseguido intervenir los efectos sustraídos a un conocido futbolista -al mediocampista del PSG parisino Mario Verratti-».

Caballero, cuya unidad fue la que inició las investigaciones, sí concretó que la hipótesis que se está manejando es que «parte -de las botellas- se han vendido». También indicó que, pese a que las investigaciones están abiertas, «los autores materiales» del robo son los dos detenidos, no habría intervenido una tercera persona. A diferencia del hombre, la mujer no tenía hasta el robo de Atrio antecedentes penales. Los propietarios del restaurante, que este miércoles han preferido no pronunciarse sobre el resultado de la operación, ya cobraron de la aseguradora una indemnización por el robo de las 45 botellas.

Garrido confió en que «no sea muy prolongado» el trámite para que los dos detenidos sean trasladados desde Croacia a España, «es posible que en diez días podamos tenerlos en España». El jefe de la Unidad de Delitos Económicos y Violentos explicó que todavía no se ha tomado declaración a los detenidos, algo que se hará una vez «nos hagan entrega de ellos». Ambos fueron arrestados el pasado lunes en el puesto fronterizo de Karasovi Sutorina, cuando estaban pasando de Montenegro a Croacia