El alcalde de Cáceres, Luis Salaya, ha interrumpido esta mañana sus vacaciones para asistir a una reunión al más alto nivel que se ha celebrado por videollamada y en la que se ha abordado el asunto de la legionela, enfermedad que deja ya en la capital diez ingresados y dos fallecidos. El consistorio continúa trabajando en el seguimiento de los casos y al encuentro, presidida por el mandatario municipal, han participado los jefes de servicio de las áreas municipales implicadas. Asimismo, han estado presentes la alcaldesa en funciones, María José Pulido, y representantes de las empresas concesionarias Conyser, Talher y Canal Isabel II, responsables de la limpieza, de parques y jardines y del suministro de agua respectivamente.

Pulido ha subrayado la gran colaboración de los agentes implicados. “Debemos destacar la gran colaboración que hemos tenido por parte de todos los agentes implicados. Ha sido decisiva en estos momentos. En el encuentro se han evaluado las medidas que se han puesto en marcha hasta el momento, que van a continuar”.

Reunión a través de videollamada. EL PERIÓDICO

La dirigente socialista ha indicado que el gobierno local se mantiene "a la espera de que nos lleguen los resultados definitivos" y que siguen "preparados en todo momento para atender las indicaciones que nos hagan llegar las autoridades sanitarias”.

Desde Salud Pública recuerdan que el contagio se produce por la respiración de los vapores o aerosoles de agua. Es infrecuente que se contagie de persona a persona y no se transmite al beber agua, salvo que el agua, por cualquier dificultad al tragar, pase a la vía respiratoria. Por el momento, siguen cortadas nueve fuentes de la capital en El Rodeo, Colón y San Francisco.