El nuevo decreto ley del gobierno sobre ahorro energético está ahora sobre la mesa en todos los ayuntamientos del país. Una medida cuestionada y que se basa en la necesidad de reducir costes ante la disparada subida del recibo por la coyuntura económica internacional. Moncloa ha puesto en marcha dos acciones esenciales, la primera de ellas es que todos los escaparates y monumentos de las ciudades estén apagados a partir de las diez de la noche. La segunda es que el aire acondicionado debe estar limitado a 27 grados en verano y a 19 en invierno. 

Pero la actuación que más controversia ha causado en Cáceres ha sido ‘el apagón’ que a determinadas horas de la noche se producirá en el casco antiguo, motor económico de una ciudad declarada desde 1986 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y que encuentra en el turismo su principal industria.

¿Pero qué opina el Ayuntamiento de Cáceres? La alcaldesa en funciones, María José Pulido, asegura que con estas medidas se puede ahorrar hasta un 38% en el gasto energético que produce la iluminación ornamental de los edificios. Es por ello que han limitado el tiempo de encendido. En verano estaban iluminados hasta las 02.30, pero con la nueva ley pasarán a estar encendidos hasta la 01.00 en verano, hasta las 00.00 en otoño y primavera, y hasta las 23.00 en invierno.

Se trata de una excepcionalidad que no se aplica en el resto de la ciudad, que sí se ceñirán escrupulosamente al decreto del Gobierno. Es decir, la iluminación del resto de edificios públicos, comerciales y escaparates se apagará a partir de las 22.00 horas, excepto en aquellos centros donde sí haya actividad, «como es la Fundación Valhondo, donde hay un albergue y un parque, que se mantendrá encendido ya que hace las funciones de iluminación urbana», según relata Pulido.

¿Y qué piensan los turistas? Los visitantes de la ciudad monumental consultados por este diario no comparten la decisión. Alegan que antes de apagar los monumentos deberían buscarse otras alternativas de ahorro. 

Luces solares

Valvanera Moreno, una riojana, no está de acuerdo, pero lanza la idea de que las luces ornamentales de los monumentos sean solares y se carguen durante el día. Además también propone la alternativa de que se elijan ciertos monumentos para dejar encendidos los más importantes y apagar otros que no tengan tanta relevancia monumental. Creo que entre apagar los monumentos o dejarlos encendidos, me decanto por lo segundo, pero siempre buscando la eficiencia energética», concluye Moreno. 

Valvanera Moreno. CarlaGraw

«Hay que buscar un equilibrio entre el ahorro y que estén iluminados hasta una hora razonable»

Valvanera Moreno - De la Rioja

En cambio, otros como Gema Vilches cree que quizás no es necesario mantener toda la noche los monumentos encendidos, entiende que hay que ahorrar, pero hasta un cierto punto, por eso se pueden dejar iluminados hasta cierta hora en la que ya no haya gente en la calle.

Gema Vilches. CarlaGraw

«No deberían dejar los monumentos encendidos toda la noche, pero sí un tiempo prudencial»

Gema Vilches - De Castilla la Mancha

Similar opinión comparte Silvia Nomddeu, una valenciana que no se imagina la ciudad monumental de Cáceres apagada, puesto que todos los monumentos son de espectacular belleza. «Comprendo que estamos en una época de coyuntura internacional, pero me parece que apagar los monumentos al principio de la noche es demasiado excesivo, puesto que los turistas, debido al calor, salen en las últimas horas de la tarde a disfrutar del casco antiguo, por lo que no tiene sentido apagar la luz ornamental tan pronto».

Silvia Nomddeu. CarlaGraw

«Estoy totalmente en contra, no me imagino Cáceres con todos los monumentos apagados»

Silvia Nomddeu - De la Comunidad Valenciana

Añade que «es necesario ahorrar, pero se pueden buscar otras soluciones y equilibrar ese ahorro de otra forma. Estoy de acuerdo en ahorrar y yo lo apoyo, pero estoy totalmente en contra de apagar los monumentos de las ciudades», sentencia.

José Rodríguez. CarlaGraw

«Esta medida me parece una aberración, si hubiera un ahorro real sí estaría de acuerdo»

José Rodríguez - De Bilbao

Por su parte, la empresaria cacereña Yolanda Blanco, se refiere a necesidad de ser solidarios y responsables. «Yo no puedo obligar a nadie a poner el aire a una temperatura determinada, pero sí apelar a la responsabilidad de cada persona haciendo una recomendación».

Yolanda Blanco. Antonio MartÃn

«Hay que ser responsables y solidarios por eso es necesario limitar el uso de la luz y el aire»

Yolanda Blanco - Empresaria

En definitiva, los turistas, en líneas generales se muestran en contra de apagar las luces ornamentales que iluminan a los monumentos, alegando que es una medida excesiva, ya que el atractivo de la ciudad se basa sobre todo en los edificios que conforman la parte antigua y si estos están apagados no tienen el mismo encanto. Aunque algunos de ellos coinciden en el hecho de que hay que ser responsables con el medio ambiente y respaldan en cierto modo las nuevas medidas porque saben que en una época donde el recibo energético ha elevado su precio es necesario ahorrar.

Rafael Sánchez. CarlaGraw

«No estoy de acuerdo en que una ciudad monumental como Cáceres esté apagada por la noche»

Rafael Sánchez - De Barcelona

Suzanne. CarlaGraw

«No me parece bien que apaguen las luces porque si no el casco histórico no sería seguro»

Suzanne - De Portugal

Nuevo plan de ahorro energético

El Gobierno apaga las luces y sube el aire acondicionado 

El nuevo plan de ahorro energético consiste en que edificios públicos y privados reprogramen la temperatura de sus aires acondicionados y apaguen sus escaparates por la noche. 

El objetivo es empezar a reducir el consumo energético, como se ha acordado con Bruselas, ante la ola inflacionista y un riesgo creciente de que se materialicen las amenazas de Moscú de un corte total en el suministro de gas a Europa.

La regulación de la temperatura y el apagado de escaparates e iluminación serán las primeras medidas en entrar en vigor. El aire acondicionado no podrá ser inferior a los 27 grados y la calefacción, en invierno, superior a los 19 grados y a partir de las 22.00, se deberán apagar los escaparates y el alumbrado de los edificios públicos que a esa hora estén desocupados. 

Además, para el 30 de septiembre, los edificios deberán contar con un sistema automático de cierre de las puertas que dan a la calle, para evitar que estén abiertas de par en par. Pero hay una serie de edificios que se excluyen de estas medidas como son aquellos centros que no puedan respetarlos por condiciones laborales o especificidades del sector.

El Presidente del Gobierno Domenech Castelló