Christian Acedo ya ha cumplido uno de sus sueños de cuando era niño, ser peluquero. Tiene 29 años, pero hace ya siete que montó su propio centro en la plaza Mayor de su ciudad natal, Malpartida de Cáceres. Nadie le regaló nada, años de estudios en ciclos de peluquería, maquillaje, especialización en novias, máster en televisión, cine, teatro, caracterización y efectos especiales le han llevado llegar donde hoy está.

La carrera de Acedo está muy enfocada en el estilismo nupcial, recorre la geografía española para llegar a las novias que requieren sus servicios, pero no es su único trabajo, el cine, el teatro y la televisión a nivel regional y nacional también está entre sus cometidos, por ser una parte creativa que le apasiona. Algo que ha podido corroborar con su participación en el rodaje de ‘La casa del dragón’.

Acedo durante una sesión fotográfica. CEDIDA

En el momento justo

No sabe cómo pasó, aunque sí piensa que fue por «estar en el momento y en el lugar correctos», porque de no estar en Extremadura, no hubiera podido trabajar en la precuela de ‘Juego de tronos’, que se estrenó el pasado 21 de agosto. Recibió una llamada que no esperaba por parte de los estilistas de la producción, cree que le encontraron por internet, y tras enviar su dossier de trabajos, superar una entrevista y un periodo de prueba, comenzó a formar parte del equipo.

Sus amigos creen que «ha entrado por la puerta grande en el mundo del cine», y así es, sin tener experiencia en este sector, consiguió un puesto en una de las series con mayor reconocimiento a nivel mundial. El estilista confiesa que la experiencia «ha sido muy bonita y muy enriquecedora personal y profesionalmente, además de cansada», quizá esa ha sido la parte menos satisfactoria, cuenta que las jornadas eran larguísimas, pero estaban bien retribuidas. 

Ha podido poner en prácticas sus dotes de caracterización con la libertad limitada por lo que dictaban los guiones y unos personajes ya predefinidos. El trabajo en rodajes no es continuado, ni mucho menos se empieza y acaba en un solo día, por lo que maquillajes y peinados «debían prepararse igual» en reiteradas ocasiones.

Relata que el trato con actores fue bueno, todos eran compañeros. «Éramos un equipo, si todos trabajamos todo salía bien» y aunque era complicado forjar amistades, por el poco tiempo de descansos y las dificultades con el idioma, se notaba el buen ambiente que allí se gestaba con pequeñas sonrisas y miradas. 

Pese a que le hubiera gustado continuar trabajando para esta productora, sus compromisos laborales paralelos se lo impidieron, pero no le importaría, en otra ocasión, volver a vivir la experiencia.

Maquillaje de caracterización realizado por el artista. CEDIDA

¿Novias o cine?

No hace falta elegir, pero Christian tiene claro que «no podría estar con 29 años hasta los 65 que me jubile, toda la vida haciendo lo mismo», ‘encerrado’ en su centro de estilismo, porque necesita crear, expresar su arte. Piensa que es «una balanza, el mundo nupcial y la televisión, por ejemplo, ofrecen una facturación muy rápida y poco trabajo», en cambio, «el cine es mucho trabajo, pero no siempre bien pagado». Tienes mucha facturación de dinero cuando trabajas pero luego a lo mejor, estás un año sin ingresos. Por eso, se «quedaría con lo que me resultase más artístico profesionalmente», dedicándose a su especialidad, pero en formas diferentes.

Soñaría con trabajar en la saga de Harry Potter, una de sus películas favoritas, aunque lo ve como algo, tal vez imposible. Trabajar en Juego de Tronos, parecía lejano, pero las oportunidades llegan cuando menos se espera para los verdaderos profesionales. Y, aunque participar en esta película es complicado, aspira a poder maquillar y peinar a su cantante favorita, Mónica Naranjo, pese a temer que verla como una compañera y no como un ídolo inalcanzable, haga perder su admiración. 

Mientras llegan propuestas en el mundo del cine, Christian trabaja en eventos como el reciente Ballet nacional de España en el teatro romano de Mérida, pasa por la televisión dando a conocer pinceladas de su profesión, atiende a clientas en su centro y recibe premios como el Wedding Awards de 2022. Muchas labores diferentes para no acabar «frustrado» y poder expresar su creatividad.