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El Periódico Extremadura

los siete acusados fueron detenidos en la operación ‘ishtar’ en 2017. serán juzgados el martes

Una banda se enfrenta a 42 años de cárcel por narcotráfico

Usaban como base de operaciones un prostíbulo de Valencia de Alcántara. Fiscalía pide 26 años de cárcel para los dos cabecillas

Imagen cedida por la Guardia Civil en 2017, tras detener a los acusados que serán juzgados la próxima semana.

Los siete detenidos en una macrooperación contra el tráfico de drogas en Valencia de Alcántara hace cinco años se enfrentan a una suma de 42 años de cárcel. De esta forma lo recoge la fiscalía en el escrito de acusación que ha formulado de cara al juicio, que tendrá lugar el próximo martes en la Audiencia Provincial de Cáceres. 

El documento contempla para los principales acusados, los dos cabecillas, un hombre y una mujer, hasta 13 años de prisión por delitos contra la salud pública y blanqueo de capitales. Aparte de la pena de cárcel, pide para el primero de ellos una multa de casi 800.000 euros y para la segunda, 50.000 euros. Los cinco restantes se enfrentan a penas de dos a cinco años y a multas que oscilan entre los 500 euros y los 2.000 euros.

Los imputados, ocho en un principio aunque a juicio solo irán siete, fueron detenidos en el marco del operativo ‘Ishtar’, que puso en marcha la Guardia Civil en 2017. La instrucción se ha prolongado durante los últimos cinco años. 

Según recoge el escrito de la fiscalía como hechos, en marzo de 2017 el equipo de delincuencia organizada y antidroga de la Guardia Civil de Cáceres «tuvo conocimiento de que los dos principales acusados, M.P.R. y R.I.P., vecinos de Valencia de Alcántara, estaban dedicándose a la venta de sustancias estupefacientes». Empleaban como centro de operaciones el establecimiento que regentaban, un prostíbulo llamado La Frontera. Meses más tarde, en diciembre de ese mismo año se autorizó un registro en el club y los agentes incautaron ocho envases de plástico en un baño de la planta baja, 3.000 euros y 10 teléfonos móviles en la habitación de los acusados. En un muro del patio encontraron resina de cannabis y gramos de cannabis. En ese mismo registro, los perros detectores de drogas encontraron en una zona de ruinas cercana al local una cantidad de cocaína con un valor en el mercado de más de 10.000 euros. En esta investigación se constató la relación de los cabecillas con otros cinco acusados, estos encargados del menudeo --venta en pequeñas cantidades--. 

Uno de los acusados, M. P. R. cuenta además con antecedentes penales por delitos de tráfico de drogas en 2014. De hecho, según recoge el escrito del ministerio público, «para ocultar el dinero que obtenía del tráfico y reintroducirlo en el circuito legal --blanqueo de capitales--, el imputado adquirió entre 2007 y 2017» varias viviendas, entre ellas, una casa por 60.000 euros y un local por 110.000 euros en Malgrat de Mar, una vivienda y un almacén en Palafolls por 83.000 euros y una vivienda en Valencia de Alcántara por 80.000 euros. Igualmente, realizó pagos a Rumanía por valor de 22.000 euros. Por su parte, R. I. P realizó envíos a Rumanía por valor de 13.00 euros.

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