El alcalde, Luis Salaya, informó este viernes de la conversación que un día antes mantuvo con el presidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo, Antonio Yáñez, quien le comunicó que el embalse de Alcántara no bajará de la cota 194, un compromiso que, según indico el regidor, está recogido en la Ley de Aguas. «Sabemos que están los acuerdos del convenio de Albufeira -entre España y Portugal-, pero en cualquier caso el compromiso de la Confederación Hidrográfica del Tajo es que en ningún caso se bajará de la cota 194», aseguró el alcalde. «Cáceres no tiene el riesgo de quedarse sin suministro, la Ley de Aguas preservará nuestro derecho».

El abastecimiento de agua a la ciudad depende de un trasvase desde el cauce del río Almonte al embalse del Guadiloba. La presencia de agua en este punto no depende tanto del nivel del río como del volumen de agua embalsaba en el pantano de Alcántara. El problema para Cáceres es que cuando el embalse baja de una determinada cota, en este caso la 194, se corre el riesgo de que no se pueda trasvasar agua porque las bombas se quedan en el aire. Aunque han sido muy pocas las ocasiones en las que la cota ha bajado de la 194, siempre hay ese riesgo. Salaya insistió en su intervención del viernes que este peligro ya no existe porque se ha regulado por la legislación de aguas que los derechos de la población de Cáceres a recibir el abastecimiento están por encima de los de la eléctrica para producir energía.

El suministro está garantizado porque se trasvasa desde el pantano de Alcántara prácticamente la misma cantidad de agua que se consume, lo que permite que el embalse del Guadiloba, desde el que se abastece a los hogares de Cáceres, Malpartida de Cáceres y Sierra de Fuentes, siempre tenga un nivel suficiente para que haya suministro. En los últimos meses, la cota de Alcántara se ha mantenido en torno a la 195, por encima del límite que pone en riesgo el funcionamiento de las bombas. 

Este sistema de abastecimiento tendrá que cambiar dentro de unos años, cuando entre en funcionamiento la nueva toma que pondrá las bombas aguas abajo del embalse de Alcántara, a la altura del puente de la autovía A-66 sobre el río Almonte. Esto permitirá que el agua se pueda coger de una cota inferior.

La Confederación Hidrográfica del Tajo ya adjudicó la redacción del proyecto, que está ya en plazo para su finalización. El paso siguiente es que el organismo gestor de la cuenca saque a licitación la ejecución de la obra, que aprovechará parte de la infraestructura del fallido trasvase de Portaje al Guadiloba. La nueva conducción contempla que se pueda trasvasar el agua directamente hasta la estación de tratamiento del agua para evitar la impulsión desde el embalse del Guadiloba.

Salaya aludió este viernes a que durante la legislatura se ha dado una solución al abastecimiento. Ya que por un lado se ha desterrado el proyecto de Portaje, con la nueva solución aguas abajo del embalse de Alcántara, y por otro se ha logrado un compromiso de la Confederación para que no se baje de la cota 194 y así no poner el riesgo el actual sistema de abastecimiento desde Alcántara.