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El Periódico Extremadura

más de un millar de internautas han reaccionado a la publicación en redes sociales

Un cacereño cuestiona el cuidado a su abuela en una residencia de mayores

Álvaro Holgado critica el estado en el que encontró a Magdalena Fernández (85 años), usuaria en un centro de ancianos desde hace 4 años. La mujer ha sido ingresada en el San Pedro. La dirección descarta hacer declaraciones

Imagen que ha compartido Álvaro Holgado de su abuela en la residencia. INSTAGRAM

"La triste realidad de los ancianos durante la pandemia". Con este encabezado arranca el cacereño Álvaro Holgado un testimonio en el que cuestiona la atención y el cuidado que ha recibido su abuela Magdalena Fernández (85 años) en una residencia de mayores de Cáceres.

A través de una publicación en Instagram, a la que ya han reaccionado más de un millar de internautas, el joven ha denunciado el estado en el que, según su testimonio, encontró en una visita esta semana a su familiar, usuaria de un centro de ancianos privado desde hace cuatro años. "Cuando llegamos a su habitación, nos la encontramos con un gotero que no funcionaba, deshidratada, con un paño en la cabeza, vomitada en el vestido y con la lengua completamente blanca del paracetamol que le habían suministrado porque no lo consiguió tragar", recoge en su particular denuncia.

A raíz de esa situación, fue derivada en una ambulancia al hospital San Pedro de Alcántara, donde permanece ingresada. Este diario ha preguntado al SES sobre su evolución, pero ha descartado ofrecer datos de casos particulares. Allí ha sido diagnosticada, de acuerdo al testimonio de Holgado, de una infección de orina "tan grande que le ha provocado una sepsis generalizada".

Fue precisamente este diagnóstico el que provocó su ingreso en 2018 en la residencia. No obstante, ha sido a raíz de la pandemia, con las limitaciones a fin de evitar contagios, cuando se ha iniciado un proceso de "hermetismo" que ha desembocado, apunta el cacereño, en "la falta información a los familiares" y en "la imposibilidad de visitar a tus seres queridos".

En esta línea, y en declaraciones a este diario, Holgado defiende que su publicación responde al malestar y la impotencia que le ha generado la situación e incide que su propósito no es poner en tela de juicio la labor de la plantilla en concreto sino reflejar las consecuencias de la precariedad. "Solo pido que la atención sea digna porque son personas", sostiene.

A preguntas de este diario, la residencia ha manifestado este miércoles que está al corriente de la denuncia pero ha descartado realizar declaraciones por el momento.

Aunque la residencia es privada, se rige por el protocolo que diseñó la Junta de Extremadura para evitar los contagios en centros de mayores. El gobierno regional mantiene activa la normativa reguladora de visitas que aprobó en el DOE el 29 de septiembre de 2021 y que es de uso "recomendado" para entidades que no son de carácter público.

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