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El Periódico Extremadura

los primeros trabajos en los terrenos arrancaron en octubre de 2021 aunque se paralizaron meses después

Proa retoma la obra de su nuevo colegio tras medio año parada

La subida del coste de los materiales provocó el último retraso y la Junta compensó a la empresa. El contrato contempla un plazo de 22 meses y la primera previsión barajó que estuviera para 2023

Los operarios de Joca trabajan este martes en el solar que albergará el futuro colegio de Proa después de meses de parón. LORENZO CORDERO

Nuevo curso para la obra de Proa. Tras meses sin actividad en el solar después de que los trabajos dieran comienzo de forma oficial a finales del año pasado, las máquinas han regresado esta semana a la parcela. La empresa adjudicataria ha retomado este lunes las tareas de un proyecto que parece dejar atrás así el último capítulo que ha sumado a su insólita lista de contratiempos.

La obra se inició en octubre de 2021 en el solar de Maltravieso, la nueva ubicación elegida para el centro que hasta ahora se encuentra en Aldea Moret. La previsión en ese momento contemplaba que los trabajos se prolongaran a lo largo de veintidós meses, es decir, el cálculo estimaba que pudiera estar operativo a partir del curso de 2023. Apenas meses después de que las primeras máquinas trabajaran sobre el terreno, la empresa se vio afectada por una problemática que afectó a la mayoría de las obras del sector público, el aumento de los precios en los materiales. Los trabajos se mantuvieron desde entonces en periodo de stand by hasta que se ofreciera una alternativa a este desajuste en los precios y fue finalmente en mayo cuando la Junta de Extremadura anunció una nueva normativa para compensar a las adjudicatarias de contratos públicos por esta subida de costes. De esta forma, y con el presupuesto readaptado ya, Joca avanzó a la propia administración su intención de reanudar las tareas ese mismo mes de mayo, no obstante, no ha sido hasta esta semana, a mediados de septiembre cuando se ha materializado ese anuncio. 

En este intervalo, la propia Junta de Extremadura ha mantenido una reunión con la empresa en este último mes para que ofrecieran plazos reales de inicio de los trabajos sobre el terreno. Falta por precisar si aparte de la compensación a nivel económico a la empresa, también existirá una compensación en plazos de ejecución de la obra, ya que el problema que ha argumentado la compañía para justificar la demora es ajeno y ha afectado a prácticamente toda la industria. La parcela ha permanecido vallada desde entonces y a inicios de esta semana ya cuenta con caminos y operarios que distribuyen en primer lugar la tierra para iniciar la construcción. 

Quince años de demoras

Este último retraso no supone una novedad en un proyecto que durante décadas ha sobrevivido entre reivindicaciones y ha tenido que sortear todo tipo de obstáculos. La falta de financiación ha sido la principal justificación para la demora. Este nuevo proyecto contará con casi 7 millones de euros y se financiará al 80% con fondos europeos. 

Entre el primer anuncio de cambio de ubicación y la firma del proyecto han transcurrido más de quince años de trámites burocráticos. Fue en 2007 cuando la asociación de madres y padres hicieron visible la necesidad de cambiar de edificio debido al deterioro. En un primer momento, se barajó la opción de remodelar el edificio Aldea Moret, donde se encuentra desde hace medio siglo ante la falta de fondos. La Junta anunció una reforma con un presupuesto de 100.000 euros. Finalmente, se desechó esa propuesta y se planteó la segunda de las opciones : un nuevo centro. 

A partir de ahí, la administración realizó una búsqueda de posibles localizaciones para el futuro edificio entre las que se barajaron El Cuartillo, Mejostilla o Nuevo Cáceres. Finalmente, fue un solar de Maltravieso junto al parque de bomberos del Sepei el lugar elegido para albergar el edificio.

Esta decisión se prolongó durante años y no estuvo exenta de polémica debido al cruce de acusaciones entre la administración regional y el ayuntamiento, entonces gobernado por Elena Nevado, en torno a la cesión de los terrenos. En 2016, diez años después, la Junta lamentó haber requerido hasta en diez ocasiones al ayuntamiento que completara la documentación para que la cesión pudiera hacerse efectiva, un proceso que no se completó hasta dos años más tarde. En 2018 se licitó la redacción del proyecto pero fue anulada por un problema en los pliegos. Finalmente, se adjudicó en 2019 a Arquivir arquitectos. No fue hasta julio de 2020 cuando la consejera Esther Gutiérrez presentó el proyecto en Cáceres. La obra se adjudicó a Joca por 6 millones y no comenzó hasta un año más tarde, en octubre de 2021. Ahora, casi otro año más tarde, en septiembre de 2022, vuelve a arrancar con la esperanza de que sea la definitiva.

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