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reacción del barrio al anuncio del ayuntamiento, que ha sacado a concurso el proyecto para su derribo tras doce años tapiado

Aldea Moret sobre el Bloque C: «Que lo tiren ya, ahí solo hay fantasmas y ratas»

Los vecinos barajan para la parcela un aparcamiento de coches o un parque pero con vigilancia para evitar molestias. La previsión municipal es que la demolición se materialice en un año

Un vecino del barrio señala el Bloque C, edificio que se derribará tras doce años tapiado. Carla Graw

«Ahí solo hay fantasmas y ratas». Lo segundo es cierto y lo primero puede parecer una broma pero a nivel simbólico el Bloque C representa a la perfección una época en la que colean precisamente esos espectros que pertenecen al pasado. Inerte, el amasijo de ladrillos, ahora tapiado con masilla de cemento y con avisos que pretenden ahuyentar a los inquilinos que no son un surtido de pintadas de ‘perros peligrosos’, resiste al paso del tiempo. 

Resiste solo en apariencia porque el tercero de los monumentales edificios que se levantaron en el 86 en la calle Ródano no cumple más función que la de sostener un palé de troncos de madera y en algún momento del día, dar sombra a un grupo de vecinos que se reúnen para jugar una partida a las cartas a unos metros. Entre ellos se encuentra Víctor, un vecino que conoce de primera mano el devenir del bloque. Nació y criado en el barrio, asegura. 

Imagen de la suciedad acumulada en las inmediaciones del bloque, este viernes. Carla Graw

Su testimonio expresa la unanimidad de un barrio. «Que lo tiren ya, cuanto antes, qué pinta aquí». Es él quien alude a los fantasmas. A continuación, recuerda el que quizá ha sido el suceso más escabroso del que ha sido escenario: cuando en 2006 una mujer fue hallada emparedada en el interior del edificio. También recuerda otra muerte, esta vez, accidental, poco tiempo después. 

Tras enumerar la crónica negra que acumula el inmueble, sin duda, el más conflictivo de durante años, defiende que se derribe. Prácticamente todo el barrio estaba al tanto este viernes del anuncio del ayuntamiento. Lo habían leído en la prensa. 

Imagen del estado en el que se encuentra el edificio. Carla Graw

Aplauden que una década después, por fin, se materialice una demanda que se ha mantenido en el tiempo. En ese sentido, piden agilidad en los trámites y que finalmente se eche abajo el edificio después de años con el tema sobre la mesa pero sin avances. De momento, lo que ha hecho el consistorio ha sido sacar a la licitación la redacción del proyecto para su derribo, es decir, todas las medidas que se tomarán para la demolición.

El presupuesto es de 30.000 euros y el plazo de seis meses. Si se adjudica en octubre, el proyecto debería estar listo en abril y a continuación se ejecutará la obra. En cuanto al futuro, el alcalde ha avanzado que preguntarán a los vecinos a través de un concurso de ideas. Las ideas que más valoran hasta ahora los vecinos son o un aparcamiento o un parque, pero con vigilancia, para que no haya ruidos por la noche. «Si no, no se podrá dormir», concluyen.

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