El parque del Príncipe es con casi 30 hectáreas la mayor zona verde de la ciudad y, tras la parte antigua, es el lugar con mayor atractivo de Cáceres. Desde este miércoles es también un espacio sin humo. Esto no significa que esté prohibido fumar, no se ha logrado en las terrazas ni en los campos deportivos, pero sí que fumar será algo «reprochable, reprobable», según explicó el alcalde, Luis Salaya, quien, junto al presidente provincial de la Asociación Española Contra el Cáceres, Pedro Pastor, participó este miércoles en la presentación de esta iniciativa, que no solo tendrá como escenario el parque del Príncipe, sino además otras nueve zonas verdes de la ciudad:Rodeo, Padre Pacífico, Maltravieso, Castro Guardiola, Fuente Concejo, Auditorio, Charca del Marco, Olivar Chico de los Frailes y el jardín de Cristina Ulloa (en la plaza de San Jorge).

Se trata de una medida que se plantea por la asociación y que recoge el ayuntamiento. Aunque su efectividad depende más de la voluntad del fumador que de medidas sancionadoras que no se pueden aplicar, el alcalde se mostró confiado en que dentro de un año «veremos que es muy extraño ver fumar a alguien dentro de los parques que -como el del Príncipe- están perimetrados». La prohibición, con la imposición de una multa, es «algo que se puede ir estudiando, pero que no tiene un sustento legal, por lo que tenemos que optar por esta vía -de declaración de un espacio libre de humos-», comentó el regidor.

«No es una medida coercitiva, es una llamada de atención que lo que pretende es que no se fume en los parques, se anima a ello y además se busca que sea algo mal visto fumar en los espacios verdes y que se genere un rechazo social», añadió el alcalde en un comunicado difundido por el gobierno local.

Pastor ofreció información sobre la incidencia del tabaquismo en la aparición de cánceres, «se relaciona con el 85% de los cánceres», subrayó, para después recordar que Extremadura es la comunidad autónoma «donde más tabaco se consume, una de cada cuatro personas (...) tenemos que restringir los espacios donde se fuma porque lo normal es no fumar».

El presidente provincial de la asociación hizo hincapié en la necesidad de concienciar a la población porque con ello «un parque como el del Príncipe sería un espacio aún más agradable».

Voluntarios de la asociación repartieron este miércoles por la mañana folletos entre los visitantes del parque en los que se informaba de que el tabaco es el responsable de uno de cada tres casos de cánceres, «hasta dieciséis tipos distintos de cáncer están relacionados con el tabaco». Es responsable del 82% de los casos de los de pulmón, un 84% en los de laringe, un 50% en los vejiga, un 49% en los de orofaringe, un 35% en los casos de esófago y un 33% en los cáncer de boca.

La declaración de zonas verdes de la ciudad como espacios libre de humo «es una iniciativa nacional. El tabaco es el mayor cancerígeno, «se relaciona con 22.000 muertes al año», precisó Pastor, «cuando se diagnostica está en una fase avanzada y muchas veces hay poco que hacer». 

En la información que se proporcionó este miércoles a los paseantes en el parque también se hace una comparativa de fumadores diarios por comunidades autónomas. En cabeza está Extremadura, con el 25%. Después está Murcia (24%) y a la cola figura el País Vasco, con un 16%.

Además se dan datos sobre el tabaquismo pasivo en terrazas, centros educativos o parques. Así se precisa que solo un 11% de los fumadores declara no fumar nada en presencia de menores en espacios como terrazas abiertas o en la vía pública. También se da el porcentaje de que un 41% de los parques infantiles tiene nicotina ambiental procedente del humo del tabaco y las colillas de los cigarrillos.

Sobre el tabaquismo pasivo se detalla que la exposición al humo ambiental pueda causar graves problemas de salud, ya que aumenta «hasta un 30% el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas o puede llevar a desarrollar una enfermedad pulmonar crónica». En cuanto a su incidencia en los niños, se afirma que éstos pueden sufrir «un 50% más de otitis, un 20% más de crisis asmáticas o un 30% más de infecciones respiratorias que los niños no expuestos».