El Mercado Medieval de las Tres Culturas celebrado de jueves a domingo en Cáceres ha superado con creces sus previsiones de público, según los primeros cálculos realizados por la empresa organizadora y el Ayuntamiento de Cáceres. Más de 150.000 personas (cifra estimada inicialmente) han caminado entre los puestos del casco viejo, la plaza Mayor y la Ciudad Monumental, recuperando el dinamismo de una cita que se había visto truncada con la pandemia y las restricciones. «Ha sido excelente, no recordamos una edición en la que se hayan superado tan ampliamente los objetivos», afirma el alcalde, Luis Salaya. Los artesanos también se muestran satisfechos.

La semana comenzó con preocupación debido a las malas previsiones meteorológicas. Llegó el jueves, día inaugural, y continuaba lloviendo, pero a media tarde el tiempo escampó coincidiendo con la apertura de los puestos. Aunque el mercado ha traído las primeras noches frías, es cierto que el público ha optado por aprovechar las horas soleadas del sábado y el domingo para irse de compras por el Medievo y sentarse en las tabernas de Santa María y Las Veletas para tomar una cerveza de hidromiel con cochino a la brasa, o un té con sabrosos nidos de pistacho y dulces árabes. «Y ello ha hecho que, efectivamente, la respuesta del público haya sido masiva», subraya el alcalde.

Una usuaria visita la fábrica de monedas de la suerte en la plaza Mayor. LORENZO CORDERO

El sábado fue especialmente multitudinario. A media mañana comenzaron a llegar autobuses de Plasencia, de La Vera, del Jerte… También vehículos desde distintos lugares de Extremadura (muchos de Badajoz y Mérida) y viajeros de diversos puntos del país, incluso de Portugal. Así lo explica el concejal de Turismo, Jorge Villar, muy satisfecho con la edición. «Se ha vuelto a demostrar que es uno de los grandes mercados medievales de España. Difícil recordar una edición tan multitudinaria», señala.

Los artesanos afirman que la gente está recortando el gasto pero que el público ha sido numeroso

Además, pese a la cantidad de público que por momentos se agolpaba en los tramos más estrechos de la zona intramuros, y pese a las colas de hasta medio centenar de personas ante los puestos de gastronomía, el mercado no ha registrado ninguna incidencia reseñable. Una afluencia que se ha extendido al resto del centro cacereño, donde el sábado era imposible encontrar una mesa libre para comer. «Este año hemos conseguido por fin que ese dinamismo del mercado haya saltado también a la hostelería, llena durante buena parte del fin de semana. Queda claro el desarrollo y la vida de esta cita para próximas ediciones, en las que habrá que seguir mejorando con nuevas aportaciones», suscribe Jorge Villar.

Los disuasorios, llenos

Otro dato que evidencia la marea de público que ha generado el mercado hay que buscarlo en los parkings, todos llenos el sábado. También los disuasorios: el Parque del Príncipe (con su ampliación ya aprobada), estaba prácticamente completo, y el de San Blas (ya finalizado) seguía ayer domingo hasta la bandera. «Esto indica que los proyectos de nuevos estacionamientos disuasorios (Nuevo Cáceres, Maltravieso y el solar de Iberdrola de Ronda Vadillo) son una opción acertada en una ciudad que sigue ganando visitantes», destacó el edil de Turismo.

Buena edición para los puestos

Inmaculada Polo, presidenta de la Asociación de Comerciantes y Artesanos de Cáceres, realizó ayer un balance positivo de la cita. «Es cierto que la gente ahora compra un poco menos por la situación económica, pero por lo demás estamos satisfechos, no podemos tener quejas: ha venido muchísima gente, el tiempo nos ha acompañado, la organización y la ambientación han estado muy bien...».

Los artesanos cacereños esperan ahora que el mercado navideño se organice lo antes posible (son fechas clave) para seguir dando salida a sus producciones, «con las mejores condiciones posibles para las personas que deben estar esos días en los puestos», subraya la presidenta. Cabe recordar que la ordenanza ya establece Cánovas como ubicación definitiva.