Una de las claves del proyecto de la mina subterránea de Cáceres es el papel que tiene que jugar como polo de atracción de proyectos empresariales relacionados con sectores tan emergentes como el energético. Y es que las industrias son las que generan más y mejor empleo, con remuneraciones muy superiores a la media de Cáceres. Además, el sector industrial es, precisamente, el que menos implantación tiene en la zona de Cáceres, donde solo a cierre del mes de octubre solo el 3,5% del empleo es industrial (frente al 8,5% de la media regional, el 11,5% de la media nacional o el 9,8% conjunto de Don Benito y Villanueva).

Por eso, desde el primer momento esa fue una de las prioridades de Extremadura New Energies, que trabaja para que Cáceres se sitúe en el corazón del nuevo ecosistema industrial que se está construyendo en torno al litio y a otras materias primas raras.

Un proyecto de alto valor añadido. EL PERIÓDICO

Ya lo explicaba hace unos meses la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que destacaba que a medio plazo el litio va a ser una materia con una importancia estratégica similar al gas y el petróleo, algo preocupante para Europa cuando en estos momentos nada menos que el 60% del litio del mundo se procesa en China (al igual que ocurre con casi el 90% de las llamadas tierras raras). 

Otro sector esencial va a ser el del hidrógeno verde. Hace escasas fechas el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, dejaba claro el objetivo extremeño de "estar presente en las nuevas conducciones de hidrógeno verde". Y hace unos días el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se pronunciaba en la misma línea: "La utopía de convertir a la península ibérica en el mayor proveedor de hidrogeno verde que será la energía del futuro es una oportunidad y una apuesta ganadora sí o sí para Portugal y España", ha dicho Pedro Sánchez.

Extremadura New Energies impulsará una planta de producción de hidrógeno verde. EL PERIÓDICO

En este escenario, Extremadura New Energies, en el ámbito de su apuesta por la minería sostenible, ha trabajado intensamente desde el primer momento por hacer realidad este proyecto industrial, de forma que el valor añadido se quedase en Cáceres. El primer paso fue la confirmación de que la transformación del litio extraído se llevaría a cabo en Cáceres, con todo lo que ello supone en cuanto a generación de empleo, inversión y generación de valor añadido para la zona. De hecho, al ser un proyecto de transformación y no meramente extractivo se pasa de una inversión de 40 millones a más de 500 millones, y de generar algo más de 200 empleos directos a más de 700 durante más de 25 años (además de 1.500 durante la construcción), al tiempo que se multiplica el retorno fiscal para la ciudad y para la comunidad.

Proyectos renovables

A esto se suma que recientemente se ha alcanzado un acuerdo entre Extremadura New Energies y Enalter —consorcio constituido por Alter Enersun y Enagás Renovable—para impulsar diferentes proyectos de energías renovables en la zona de Cáceres, incluyendo el desarrollo de un proyecto solar fotovoltaico de 350 MW de potencia y la puesta en marcha de una planta de metano verde. Y, además, una planta de producción de hidrógeno verde, ese sector esencial según las administraciones, con una capacidad máxima equivalente de 180MW.En total supondrían la creación de 600 puestos de trabajo en la fase de construcción y más de 50 empleos a largo plazo que se sumarán a los que se creen en los trabajos de extracción subterránea y en la planta industrial.

Polo de atracción

Estos primeros proyectos asociados al yacimiento de litio y a la industria de procesado de hidróxido de litio de Extremadura New Energies confirman que este proyecto puede ser un polo de atracción para otros proyectos. Sitúa a Extremadura y a Cáceres en el mapa europeo del litio, un mineral imprescindible a corto y medio plazo en torno al cual se está generando un nuevo ecosistema industrial.

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