El rey de Bután ha conocido al detalle el proyecto del templo budista de Cáceres. El monarca Jigme Khesar Namgyel Wangchuck ha concedido una audiencia a la delegación extremeña que recorre esta semana en visita oficial el país.

Según ha hecho público la Asamblea de Extremadura este domingo, el encuentro se prolongó durante una hora y media y tuvo lugar en uno de los palacios de trabajo del soberano. La delegación extremeña está encabezada por la presidenta del parlamento regional, Blanca Martín.

Esta reunión se produce como respuesta a la invitación que trasladó la fundación de Monjas de Bután a la propia Asamblea. Coincide que la reina Madre, Tshering Yangdoen Wangchuck, progenitora del actual monarca, es la patrona de la fundación.

En el encuentro estuvieron presentes también la directora general de Acción Exterior de la Junta de Extremadura, Rosa Balas, el alcalde de Cáceres, Luis Salaya, y representantes de la Fundación Lumbini Garden. Fue el presidente de la fundación, José Manuel Vilanova, el responsable de exponer ante el Monarca en detalle el proyecto Gran Buddha en la ciudad.

De esta forma, el monarca ha mostrado su interés tanto por el futuro proyecto de cerro Arropé como por Extremadura en general. La delegación regional le hizo entrega de varios obsequios: una réplica de la estatua en jade blanco del Buddha que se expone en el Museo Pedrilla de Cáceres, una encina como árbol insigne y un libro sobre la comunidad con la portada del Monasterio de Yuste.

Coincide, además, que el soberano, el quinto rey Dragón, es conocido a nivel internacional después de que fuera incluido en rankings de príncipes más atractivos del mundo. En 2011 se casó con Jetsun Pema en una ceremonia tradicional budista.

Momento de la boda de los reyes de Bután. HARISH TYAGI

El país "más feliz del mundo"

Este encuentro se enmarca dentro del viaje que han realizado instituciones extremeñas para afianzar relaciones institucionales de cara al proyecto de cerro Arropé. Bután es un país de alrededor de 800.000 habitantes y se encuentra fronterizo a Nepal e India.

Es conocido a nivel internacional tras ser apodado como el país "más feliz del mundo". Esto se debe a que mide su Producto Interior Bruto (PIB) en la felicidad de sus habitantes. El baremo es conocido como Felicidad Nacional Bruta (FNB). Su forma de gobierno es la monarquía constitucional.