La ronda sur de Cáceres tendrá una intensidad media diaria de tráfico de 15.203 vehículos en el año 2024, según la previsión que aparece en la memoria del proyecto de la futura vía urbana, que se planifica con una longitud de tres kilómetros y que unirá las carreteras de Miajadas y Badajoz bordeando Charca Musia, Casa Plata, La Cañada y el Poblado Minero. El proyecto tiene aprobación definitiva desde hace menos de un mes, desde el 11 de noviembre, una vez que se han informado la decena de alegaciones presentadas. Resultado de esta decisión fue que el pasado viernes se publicase el levantamiento de la suspensión de la ejecución del servicio de asistencia técnica para la redacción del proyecto, un contrato que se adjudicó a la Ute de las consultoras TXT Ingeniería y Consulting de Ingeniería Extremeño. Ya solo falta que se licite su ejecución.

Pese a la citada aprobación definitiva de este proyecto, todavía no hay una fecha para que se publique la convocatoria de la ejecución de estas obras. Según se informó la pasada semana desde la Consejería de Movilidad, que es la promotora de una obra que financiará, «el proyecto de construcción de la ronda sur se está supervisando técnicamente» antes de su remisión al órgano de contratación para su licitación.

En los presupuestos de la Junta de Extremadura para el próximo año hay una partida de 4,5 millones de euros para esta ronda, cantidad que es suficiente para que al menos se puedan afrontar las primeras certificaciones de unos trabajos de ejecución que difícilmente comenzarán antes del segundo semestre de 2023. Ahora hay que sacar la licitación, recibir las ofertas y a continuación valorarlas y realizar una propuesta de adjudicación. Aunque en la planificación que se hace en el proyecto se prevé que en 2024 ya estaría abierta la nueva vía, lo más probable es que hasta 2025 no esté operativa.

El coste de la nueva vía urbana se calcula en 12 millones, según se recoge en la memoria del proyecto. Esta cantidad corresponde solo al gasto de la ejecución. El total ascendería a casi 18 millones con la suma de los gastos generales, el beneficio industrial de la adjudicataria y el IVA. No obstante, el importe definitivo lo marcará la oferta económica, con la correspondiente baja sobre el precio de licitación, de la adjudicataria.

De las alegaciones que se han presentado destaca la de Demarcación de Carreteras del Estado en Extremadura, que tiene que informar dado que la ronda enlaza con dos calzadas que son de competencia estatal. Primero con la N-630, en la rotonda del ferial, y luego con la N-523, en la rotonda de la carretera de Badajoz, punto en el que también se iniciará la futura autovía, que está en la fase de adjudicación de la obra. 

En su alegación, Demarcación requirió a la Consejería de Movilidad la presentación de un estudio para garantizar el cumplimiento de la normativa de Carreteras en el enlace de la ronda urbana con la rotonda de la actual N-523, dado que de la documentación inicial del proyecto «puede deducirse que la duplicación de la calzada proyectada no es compatible» con la normativa, según se indica en la alegación. En la misma se argumenta, entre otros apuntes, que «no se ha realizado un estudio que garantice la adecuada circulación de los vehículos» y que los mismos «puedan circular sin realizar maniobras» en la remodelación que se hará en este enlace con la futura autovía.

Trazado de la ronda sur. EL PERIÓDICO

El informe favorable a la ronda sur por parte de Demarcación se vincula en la alegación a la presentación de este informe. La contestación que da la Ute es que se hará el estudio y se incluirá en el proyecto de construcción.

El resto de alegaciones, el mayor bloque es el que afecta a las futuras expropiaciones de terrenos para la construcción de la ronda (del que una parte ya está obtenido), no plantean inconvenientes relevantes para hacer la nueva vía.

La nueva ronda tendrá una longitud de 3.050 metros, incluye la conexión con tres glorietas que ya existen (los enlaces con la carretera de Miajadas y la ronda este, la conexión con la rotonda del ferial y la unión con la carretera de Badajoz). Destaca que se ejecutarán tres nuevas glorietas, la principal es la que dará un acceso más seguro al residencia de La Cañada. Las otras dos enlazan con la urbanización Casa Plata y con el camino de Cáceres a Aldea del Cano. La otra intervención que resalta es que se harán dos nuevas estructuras sobre las vías del tren, en el tramo más cercano a La Cañada y al Poblado Minero. En este mismo punto se construyó hace dos años un falso túnel cuando se conectó en este sitio la vía convencional con la plataforma de alta velocidad.

Aunque la ronda sur está diseñada para una velocidad mayor, el límite será de 50 kilómetros por hora, según se apunta por la Ute en la respuesta dada a una de las observaciones hechas por el ayuntamiento en su alegación. En esta contestación se indica que en el proyecto «se aclarará que los parámetros del trazado de la ronda se han diseñado para una velocidad de proyecto de setenta kilómetros por hora, si bien la velocidad legal estará limitada a 50 kilómetros por hora».

La ronda sur está diseñada con dos carriles de circulación por cada sentido, de 3.5 metros de ancho cada uno, con una mediana de dos metros, arcenes exteriores de un metro y medio e interiores de 0,60, la zona ajardinada es de 1,70 metros, y los caminos exteriores peatonales tendrán un ancho de 4 metros e incluyen un carril bici de un metro y medio y un acerado de dos metros y medio (en las estructuras sobre el ferrocarril su ancho se reduce a 3,30 metros).

La ronda sur se divide en dos tramos. Uno entre la carretera de Badajoz y la rotonda del ferial. Y el otro desde este punto hasta la conexión con la carretera de Miajadas. La mayor intensidad media diaria de tráfico se dará en el segundo tramo, según las previsiones que figuran en el proyecto. De los 15.203 vehículos, unos 10.500 corresponden a la parte entre la Ex-206 y la N-630, que es la que conecta con la ronda este que bordea la Montaña y se une con la ronda norte.

Una baja de once millones en el tramo de la autovía

En la adjudicación del tramo de la autovía a Badajoz que unirá Cáceres con el río Ayuela habrá una baja de unos once millones de euros. Aún no hay una adjudicación. Pero la empresa que mejor puntuación técnica tiene, la Ute participada por Rover Infraestructuras y Gevora Construcciones, presenta una oferta de 64,9 millones de euros, once menos que el presupuesto base de licitación del concurso, que es de 75,9 millones de euros (91,9 con el IVA). La propuesta de Rover y Gevora no es la más barata. Hay seis que están por debajo, la que oferta un precio menor es la de la Ute formada por Abaldo y Joca, que hace una propuesta de 64,2 millones de euros. Este tramo enlazará con la A-66 y discurrirá por los Llanos de Cáceres, pasando sobre los ríos Salor y Ayuela, donde termina. La nueva infraestructura a construir contempla doce estructuras (nueve pasos superiores, dos viaductos y un paso inferior).