El Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura ha autorizado en su sesión de hoy la contratación del servicio de asistencia técnica a la dirección, control y vigilancia de las obras de construcción del segundo tramo de la Ronda Sureste de Cáceres (EX-100 con la EX-206), por un importe de 812.767 euros y una financiación del 80 por ciento con cargo a fondos Feder.

Continuidad

Esta actuación dará continuidad al primer tramo de la ronda, ya puesta en servicio en la actualidad, y permitirá la conexión entre las carreteras N-523 (antigua EX-100, de Badajoz a Cáceres) y la autovía A-66 al sureste de Cáceres, con la carretera N-521 y la autovía A-58 (de Cáceres a Trujillo) al noreste de la ciudad, permitiendo la circulación de los vehículos de forma confortable y segura.

Transporte sostenible

Algunos de los objetivos de estas infraestructuras son promover el transporte sostenible y eliminar los estrangulamientos en las infraestructuras de red fundamentales, así como la mejora de la movilidad regional.

Adjudicación

Ya hace justo un año la Consejería de Movilidad, Transporte y Vivienda adjudicaba por 165.636 euros a la UTE Ciex-Txt Ingeniería la redacción del proyecto del segundo tramo de la ronda sureste de Cáceres, de tres kilómetros para unir la Charca Musia con la carretera de Badajoz. Además, la actuación incluirá la mejora de la seguridad vial y un nuevo acceso a La Cañada. El proyecto, que contempla la conexión entre la carretera de Miajadas con la N-523, el inicio de la carretera Cáceres-Badajoz, antigua EX-100, servirá para preparar la memoria, planos, pliego de prescripciones técnicas y presupuesto necesario.

El primer tramo de la ronda sureste de Cáceres, de 3,8 kilómetros, contó con un presupuesto de 22.096.363 euros con cofinanciación europea, y se puso en servicio el 14 de junio de 2021. Une la EX-206 (la carretera de Miajadas), las avenidas de Dulcinea y la Hispanidad, la Carretera de la Montaña y Residencial Universidad con la N-521, que conecta a su vez con la ronda norte. Cuenta entre otros elementos con dos viaductos, cinco glorietas y la conexión con otra glorieta existente, carril bici y paseo peatonal, además de un mirador en la zona de la Montaña accesible desde la ronda por una pasarela metálica y también desde la Carretera de la Montaña a la altura de la ermita de El Amparo.

La opinión de Salaya

Para la Junta, esta nueva vía de comunicación está sirviendo ya para vertebrar la capital cacereña. El alcalde, Luis Salaya, valoró entonces como «muy importante para la ciudad» este anuncio, «porque vertebra mucho, nos ayuda a sacar del casco urbano el tráfico pesado y da una salida al barrio de La Cañada rodada, peatonal y para bicicletas. Es una pieza muy importante de la construcción urbana. Cuando termine la legislatura vamos a haber sido capaces de saldar entre todos muchas deudas pendientes que había con la ciudad». Una vez adjudicada, hay nueve meses para redactar el proyecto y después sacar a licitación la obra, que no podrá comenzar hasta 2023.