CONVERTIDA EN ICONO POPULAR CELEBRA SU 25º ANIVERSARIO Y EL CENTENARIO DE EL PERIÓDICO EXTREMADURA

Las mil caras de Leoncia en Cáceres: del 8-M al 'No a la mina'

Fue la última vocera de prensa en Cáceres y asiste impasible a los avatares del siglo XXI: la lucha feminista, la polémica por la mina de litio y la inevitable pandemia de la covid

Leoncia feminista. La vocera luce repleta de pancartas reivindicativas por el 8-M.

Leoncia feminista. La vocera luce repleta de pancartas reivindicativas por el 8-M. / EDUARDO VILLANUEVA

Eduardo Villanueva

Eduardo Villanueva

En Cáceres nos quieren poner un Buda de 47 metros pero ese coloso jamás le hará sombra a la afable Leoncia (1903-1986). Icono post mortem; reflejo de una Extremadura de santos inocentes y testigo mudo del devenir del siglo XXI. Estoica e impertérrita, solo la pandemia de la covid consiguió darle un descanso a una mujer que en vida apenas disfrutó de vacaciones.

Leoncia contra la minería.

Leoncia contra la minería. / CEDIDA

Leoncia reivindica la liberación de las Pussy Riot.

Leoncia reivindica la liberación de las Pussy Riot. / CEDIDA

Vida de Leoncia Gómez Galán

Nació en 1903 y fue abandonada en la Iglesia de Rocamador de Valencia de Alcántara, el mismo escenario donde ahora se escenifica la Boda Regia cada año. Pero su vida no fue regia, porque nació pobre; y boda no tuvo hasta cumplidos los 74 años. Un romance de última hora para una mujer que dedicó su vida a otros. Fue la última vocera de el Periódico Extremadura (que este 2023 cumple 100 años de trayectoria) y, sin ni siquiera intuirlo, se construyó un icono que la llevaría a convertirse décadas más tarde en una de las cacereñas más queridas, fotografiadas y hasta customizadas. La fama le llegó a Leoncia, como a Van Gogh o Emily Dickinson, después de muerta. Vivió una vida más próxima a un relato de Dickens y ahora su imagen da la vuelta a las redes sociales en plan influencer.

Vestida de carnaval, con una capa morada por el 8-M, con un pasamontañas reivindicando la liberación de las integrantes del grupo ruso Pussy Riot, con un cartel del 'No a la mina' en Valdeflórez y, cómo no, con una mascarilla por la pandemia de la covid. Durante el año del confinamiento fue vallada para evitar que la gente se acercara y se trasmitieran contagios. Y ese mismo año (2020) la escultura tuvo que ser retirada para remozarla por los actos vandálicos sufridos. Pero, sobre todo, la última vocera de prensa que tuvo Cáceres es un símbolo de la ciudad, de una mujer humilde y trabajadora que supo sonreír y sacar partido a la vida en el invierno de su existencia. Leoncia se retiró en 1975 con 72 años. Y fue en la residencia de mayores Cervantes donde conoció a Salvador Hernández Fernández, con quien contrajo matrimonio en 1977 (con luna de miel incluida en Benidorm).

Desde 1998

La escultura, hecha en bronce, fue realizada por José Antonio Calderón e instalada por el Periódico Extremadura en el año 1998 en la plaza de San Juan, coincidiendo con la celebración del 75 aniversario del diario. Ahora, Leoncia aguarda estoica la celebración del centenario del diario que la hizo popular.

Leoncia anti mina. La escultura con un cartel de ‘No a la mina’.

Leoncia anti mina. La escultura con un cartel de ‘No a la mina’. / CEDIDA

Leoncia vallada durante la pandemia de la covid.

Leoncia vallada durante la pandemia de la covid. / CEDIDA

Leoncia intentando revitalizar el Carnaval de Cáceres.

Leoncia intentando revitalizar el Carnaval de Cáceres. / CEDIDA

Leoncia solidaria.

Leoncia solidaria. / CEDIDA