MITÍN EN EL AUDITORIO

Salaya ofrece más suelo industrial en Cáceres y un nuevo polígono para grandes empresas

Pedro Sánchez y Guillermo Fernández Vara presentan la candidatura de Luis Salaya a la alcaldía. El candidato anuncia como oferta electoral la readaptación de los polígonos industriales de las Capellanías y Mejostilla. Sánchez habla de las posibilidades de la región para implantar las energías renovables que se necesitan

Luis Salaya, entre Guillermo Fernández Vara y Pedro Sánchez, este jueves por la tarde en el auditorio de Cáceres.

Luis Salaya, entre Guillermo Fernández Vara y Pedro Sánchez, este jueves por la tarde en el auditorio de Cáceres. / Carla Graw

José Luis Bermejo

José Luis Bermejo

Fue un mitin más en clave nacional y regional. En resumen: electoral puro y duro. Es lo que toca ahora. El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, apoyó con su presencia este jueves en Cáceres al alcalde y candidato a la reelección por el PSOE, Luis Salaya. No se dieron grandes anuncios sobre propuesta electoral o planes de futuro para Cáceres, salvo uno: una de las ofertas con las que se presenta Salaya es la de desarrollar nuevo suelo industrial y readaptar los polígonos empresariales existentes. «El compromiso es que Cáceres dispondrá de un nuevo polígono industrial con capacidad para acoger grandes empresas», aseguró ante los asistentes al mitin en el auditorio, que se llenó.

Cáceres cuenta con dos polígonos industriales ordenados: Capellanías y Mejostilla. Y otros dos sin orden: Ganadero y Charca Musia. Con los propietarios de parcelas en el polígono Ganadero se ha llegado recientemente a un acuerdo para su regularización. Luego hay mucho suelo de uso industrial en el plan de urbanismo, pero sin desarrollar. Es todo el territorio que se encuentra detrás de las Capellanías. Aunque Salaya no especificó dónde estará ese nuevo polígono industrial, el sitio donde ya se están dando pasos administrativos para desarrollar nuevo terreno y urbanizarlo, que es lo prioritario, es al norte de Capellanías.

Hace un año, en la comisión informativa de Urbanismo se dictaminó a favor de la consulta de viabilidad de la primera fase para el desarrollo de ese suelo industrial. Los informes eran favorables a la consulta presentada por Santiago Rodríguez, en representación de la sociedad CC Green and Sustainable, propietaria mayoritaria del suelo del sector. El paso siguiente para el desarrollo de este terreno es la aprobación del programa de ejecución, que es el que permitirá iniciar las obras para la urbanización de las calles.

Luego hay otro paso que se ha dado recientemente para ese desarrollo de suelo industrial. Uno de los gastos que se aprobaron por el pleno de la corporación local este miércoles fueron 100.000 euros para la contratación de estudios urbanísticos y, si fuera necesaria, la redacción de una modificación del Plan General Municipal (PGM) de urbanismo para el desarrollo de actuaciones que no tengan un carácter no residencial; es decir, suelo industrial y comercial.

Salaya insistió en el mensaje de que «vamos a ganar las elecciones y todos lo saben» para a continuación reclamar a los asistentes su apoyo en las urnas «para obtener un resultado que nos permita gobernar sin depender de nadie». 

No se habló de la mina, miembros de la plataforma protestaron ante el edificio del auditorio. Pero Vara dijo que «parte de como vaya a ir a Europa en el futuro va a depender de como le vaya a Extremadura»

El presidente de la Junta y secretario general de los socialistas extremeños, Guillermo Fernández Vara, insistió, en la línea de lo anunciado por Salaya, que Cáceres se encuentra en una situación magnífica para «no renunciar a la industrialización». Aseguró que son muchas las horas que ha pasado con Salaya «pensando en Cáceres» y que «no es casualidad» que Helga de Alvear deje su colección de arte aquí o que Alejandro Maluquer vaya a exponer sus colecciones en el museo que se hará en el solar donde estuvo el Madruelo. Tras estos pasos en el ámbito cultural y de atracción de visitantes, el siguiente es el de la industrialización de la ciudad, según la exposición de Salaya y de Vara.

Nadie habló del proyecto de la mina de litio en Valdeflores, que se tendrá que decidir, esta vez sí, en la próxima legislatura, ni se esperaba que se hablase de este proyecto. Miembros de la plataforma Salvemos a la Montaña sí se manifestaron en las puertas del auditorio, en la acera de enfrente y con presencia policial, para volver a expresar su rechazo al yacimiento. Vara sí hizo un comentario, pero sin citar la mina. Aseguró que hay «muchos ojos que miran a Extremadura» porque «si le va bien a Extremadura», el plan integrado de energía y clima se podrá desarrollar «y no dependeremos de las energías fósiles, ni de Putin, ni del gas», «gran parte de como le vaya a ir a Europa en el futuro dependerá de como le vaya a Extremadura», dijo.

Manifestantes contra la mina, este jueves, enfrente del auditorio.

Manifestantes contra la mina, este jueves, enfrente del auditorio. / Carla Graw

La intervención de Sánchez fue en clave nacional. Sí hubo una alusión a Doñana para recordarle al presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno, que «Doñana no es un cortijo de nadie» por la tramitación de la ley de regadíos en el parlamento andaluz. «Qué más necesita la derecha andaluza para reconocer su error y frenar este atropello», se preguntó el presidente. 

Su discurso estuvo salpicado de alusiones a «la derecha» y a la «ultraderecha», a las que se refirió como profetas con predicciones que no se cumplen. Así recordó que ante el augurio de que con la subida del SMI se perdería empleo, el resultado es «que ahora tenemos la mayor afiliación a la Seguridad Social», que ante la advertencia de que no se revalorizasen las pensiones conforme al IPC para no descuadrar las cuentas de la Seguridad Social, la consecuencia es que «se cuadran las cuentas de la Seguridad Social y que estamos reduciendo su déficit» y que ante la predicción de que iba a ser un otoño caliente, al final «estamos haciendo una reforma laboral y de las pensiones con paz social».

No hubo en su intervención muchas alusiones a Extremadura. Se centró más en logros de su gobierno como la reducción de desempleo o el incremento de la afiliación a la Seguridad Social. Sí hubo una mención expresa a la región cuando recordó que su gobierno aprobó una ley de cambio climático, «la primera aprobada» en España, y destacó que se pueden transformar «en un polo industrial» territorios, como es el caso de Extremadura, que se quedaron fuera de las revoluciones y cambios industriales, pero que «están bendecidos por el sol, por el viento y por mucho territorio para poder implantar todas esas energías renovables que necesitamos en España y en Europa»