Los excavadores trabajan en la mina La Paloma a 23 metros bajo tierra

El relato de la exhumación en Zarza la Mayor: «Mi padre se fue con la pena de no haber encontrado a mi abuelo»

Andrés Montero es uno de los encargados del desescombro de la mina La Paloma, donde se prevé que se encuentren los cuerpos de una veintena de personas asesinadas en el verano de 1936. Entre ellos, su antepasado.

«No vamos a descansar hasta encontrarlos», recalcó Miguel Ángel Morales

Andrés Montero, que trabaja en la exhumación.

Andrés Montero, que trabaja en la exhumación. / Carlos Gil

«Mi padre se fue con la pena de no haber encontrado a mi abuelo después de muchos años de búsqueda». Es el duro testimonio de Andrés Montero, uno de los encargados del desescombro de la mina La Paloma de Zarza la Mayor, donde se prevé que se encuentren los cuerpos de una veintena de personas asesinadas en el verano de 1936. Entre ellos, el de su antepasado. A Montero le surgió la posibilidad de formar parte de este proyecto y no dudó en aceptarlo, aunque, emocionado, indica que lo está viviendo «con mucha ilusión, emoción, esperanza y angustia». 

Vídeo | Trabajo en la mina La Paloma de Zarza la Mayor

Carlos Gil

Fue su hermano Luciano quien comenzó a investigar lo sucedido con su abuelo -también de nombre Luciano- en aquellos primeros meses de la Guerra Civil. «Según el testimonio de una mujer, que murió con 103 años, mi abuelo, que era trabajador del campo, republicano y socialista, salió junto a otros en manifestación reclamando la subida del jornal que había aprobado el gobierno de la República. Parece que eso cabreó a los terratenientes del pueblo. Se hizo una lista y fueron a por ellos», explicó. «Mi abuela se murió y no conseguimos que nos contara las circunstancias de la muerte de su marido. Hasta bastante tiempo después de la llegada de la Democracia no comenzaron a hablarnos, pero con miedo», señaló.

«Llevamos ya muchos años luchando para saber qué pasó. Todo comenzó cuando mi padre aún vivía. Le trajimos cuando empezó, pero no va a poder vivir el final de toda la historia. Tenemos la necesidad de cerrar este capítulo, de saldar esta deuda, de quedarnos tranquilos», sentenció Andrés. 

El alcalde del municipio zarzeño, Félix Poleo, alaba «la profesionalidad» con la que trabaja Andrés a diario en la mina: «Cada vez que sale un cubilete está con la mirada puesta para saber qué están sacando del fondo de la mina, pero eso nos pasaría a todos. Aunque no le llegase a conocer, era su abuelo. Su familia ha luchado mucho por un tema que tienen muy marcado por la forma en que falleció, es que se lo llevaron y no volvió a casa. Eso no se puede olvidar nunca».

23 metros bajo tierra

Los excavadores encargados de la segunda fase de la exhumación trabajan ya a 23 metros bajo tierra, aunque prevén que el pozo tenga una profundidad de 45. El proyecto tuvo una primera parte en el año 2022, aunque no terminó de forma satisfactoria. Ahora, el grupo Aranzadi retoma la búsqueda con un equipo formado por tres operarios -encargados del desescombro del yacimiento y de la entibación de las paredes- y otros tres que se encargan del manejo de la grúa y la extracción de escombros. Pese a que es un trabajo lento, esperan avanzar unos cinco metros más antes del domingo, cuando finaliza esta segunda fase.

Al frente del equipo está Asier Izaguirre, técnico de la empresa encargada, que cuenta con una experiencia de «miles de exhumaciones» de restos. Entre ellas, se encuentran trabajos en el interior del país -como en Navarra o Mallorca- o en el exterior, ya que también han llevado a cabo labores en el Sáhara, Camboya o Argentina. «Actualmente, estamos en un sitio con mucho peligro y tenemos que extremar las precauciones. Lo mejor sería bajar rápido, pero sabemos que nos podría salir mal. Vamos poco a poco todos los días, avanzando un metro más o menos cada jornada, pero con seguridad», explicó Izaguirre.

A escasa distancia del lugar se encuentra otra de las bocas que tiene la mina, en la que también trabajaron durante el año 2023. «Bajamos 40 metros y nos lo encontramos inundado. Había galerías verticales y horizontales. Se metió una bomba para sacar el agua para ver si podrían salir cuerpos a flote, pero no. No sabemos la profundidad total que tiene. Se vació mucha agua y no dio resultado. Ahora comentan los técnicos que, si los cuerpos no están en la que estamos trabajando ahora, una posibilidad puede ser vaciarla totalmente y mirar. Pero antes, hay que asegurar que en esta no están, y los indicios señalan que sí, que debería ser aquí», señaló

Visita institucional

Hasta la zona en la que están buscando se desplazaron este miércoles Miguel Ángel Morales, presidente de la Diputación de Cáceres; Esther Gutiérrez, vicepresidenta Primera de la institución provincial; y regidores de los municipios cercanos. «No vamos a descansar hasta que no encontremos los cuerpos. Se lo debemos a las familias. Tenemos una cantidad destinada en el presupuesto con cargo al del ejercicio pasado, pero tenemos más de 100.000 euros para que, si se encuentran los restos, se puedan hacer pruebas de ADN y podamos llevar a los fallecidos a un mausoleo, que no aquí enterrados de mala manera como consecuencia de la represión», indicó Morales. «Tenemos la esperanza de que se encuentren aquí, pero no sabemos aún. Nos cuentan que esto es un sí o un no. Hay esperanza por poder darle un descanso ya definitivo, aunque también existe la posibilidad de que no estén. Según van bajando, se va estrechando el pozo y eso es buena señal. Pero si no es aquí, vamos a seguir buscando en otros sitios. Hay dinero destinado a hacer justicia sobre este tema», remarcó. 

No es la única zona en la que existen indicios de que puedan situarse más fosas comunes de la Guerra Civil. Según las investigaciones llevadas a cabo por el departamento de Historia de la Universidad de Extremadura y el de Memoria Democrática de la Diputación de Cáceres, también en Miajadas, Navalmoral de la Mata o Logrosán podrían encontrarse más cuerpos enterrados: «Vamos a intentar que salga a la luz todo aquello que se enterró en tiempo oscuro y que nunca debió existir. Lo hacemos por la dignidad y democracia de este país», finalizó el presidente provincial.

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