Tratado

Popper, sexo virtual y ansiolíticos: el algoritmo de los tiempos de hoy desde Cáceres

El escritor cacereño presenta su último libro 'Tratado de melancolía posmoderna', este viernes, 24 de mayo, a las siete de la tarde en la Biblioteca Pública

Tomás Pavón posa con su libro 'Tratado de melancolía posmoderna' en la sede central de El Periódico Extremadura en Cáceres.

Tomás Pavón posa con su libro 'Tratado de melancolía posmoderna' en la sede central de El Periódico Extremadura en Cáceres. / MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

¿Cómo definiría los tiempos que vivimos? Y enseguida el escritor lanza esta respuesta: «Tiempos raros. Tiempos de melancolía, que es un sentimiento indefinido. Tiempos de pesar, de tristeza. Varias cosas a la vez». El autor sujeta el libro, el séptimo, y lo acaricia como se acaricia al séptimo hijo, como si fuera el primero. ‘Tratado de melancolía posmoderna’ (Letras Cascabeleras. Colección de narrativa) tiene 95 páginas y una portada «con foto de Genín Andrada», dice para dejar constancia de que uno de los referentes icónicos del fotoperiodismo cacereño ha colaborado en la nacencia.

«Es un trabajo difícil de definir», alerta el novelista Tomás Pavón, aunque da pistas al subrayar que está acotado entre la crisis de Lehman Brothers y el drama sanitario del coronavirus. Con la primera, la economía mundial se vino abajo el 15 de septiembre de 2008. El todopoderoso banco de inversiones americano colapsó, incapaz de soportar el tsunami de pérdidas que le generó su elevada exposición a un mercado inmobiliario saturado de hipotecas basura. Desde aquel día la economía mundial no ha vuelto a ser la misma. Todo cambió de repente. Lo mismo pasó con el confinamiento derivado de la covid-19 (ahora las nuevas variantes reavivan el temor a un repunte de casos en verano), a la que también hace mención el autor.

«Intentaba que el libro, el esquema del mismo, reflejara esta época en la que la pluralidad y la diversidad son también los valores al alza», explica Tomás Pavón a este diario, lo mismo que lo hace en una obra donde aúna diferentes géneros literarios que van desde la prosa lírica hasta las columnas de prensa pasando por los relatos o la intimista página de un diario.

Pero, además, se trata de un relato moderno, marcado por una era en la que continuamente se confunde lo real con lo virtual, esa sensación extraña de no saber si lo que vivimos está fuera o dentro de la pantalla. Entonces Pavón echa mano de Italo Calvino, el periodista y escritor italiano aunque nacido en La Habana, autor de ‘Seis propuestas para el próximo milenio’ que fue publicado en mayo de 1988 por la editorial Garzanti de Milán. Se trata de un libro póstumo en el sentido más estricto de la palabra, de la publicación de los borradores de una serie de seis conferencias que Calvino iba a dar en una universidad americana, proyecto que se vio truncado por la repentina muerte del autor en 1985. Es por tanto una obra inconclusa, pero aborda aspectos como la levedad, los tiempos donde nada es consistente, férreo o rígido, algo semejante a lo que sucede en nuestra etapa contemporánea. 

Incertidumbre

También aparece Zygmunt Bauman, el sociólogo, filósofo y ensayista polaco-británico de origen judío como foco de inspiración. Según Bauman, el mundo actual se caracteriza por su estado fluido y volátil. Es lo que denomina sociedad líquida, en la que la incertidumbre por la vertiginosa rapidez de los cambios ha debilitado los vínculos humanos. Y todo eso lo refleja Pavón en este libro realista, porque narra el mestizaje de la sociedad actual y el costumbrismo del siglo XXI: los migrantes, los sintecho, el cementerio marino del Mediterráneo, la posverdad, las nuevas adicciones como el popper, el sexo virtual y los ansiolíticos.

«Las emociones actuales creen en el marketing y los algoritmos y no tenemos claro quien está pilotando la nave del mundo», insiste Pavón, quien hace memoria en torno al covid y cómo la primera reacción, incluso la de las élites, fue desaparecer

Y toda esta convulsión deriva en este tratado del autor: la competitividad, el cansancio, el hastío, el abatimiento, la sensación de inseguridad, de qué va a pasar en el futuro, la velocidad, la imposibilidad de estar al tanto de la actualidad, que se vuelve vieja en un segundo. Luego llega la frustración al comprobar que lo que dice un youtuber tiene más clics que la opinión de un catedrático o un Premio Nobel.

La Machacona

Pavón lo cuenta con su estilo personal, abonado por la experiencia literaria que cosecha y que nació en 1979 cuando obtuvo el primer premio de poesía Residencia y que luego continuó con su primer libro, ‘Fin de milenio’. Funcionario de la Diputación, hoy prejubilado, fue director de Actividades de la Institución Cultural El Brocense con Manuel Veiga y Pilar Merchán en la presidencia. Al tiempo, tuvo La Machacona con el historiador Fernando Jiménez Berrocal y el director teatral Marce Solís. Allí marcaron una época. Hacia 1875 Alonso Machacón abrió en la calle Andrada La Machacona, que en realidad era una posada, la única que había en esa zona y que competía con otra posada de nombre novelesco llamada La posada del humo, que estaba en las Canterías. Eran años en los que durante la feria venían a Cáceres putas ambulantes, que prestaban sus servicios en barracones que se montaban para la ocasión o incluso en estas mismas posadas.

Pero la época dorada de La Machacona fue, seguramente, la de los 90, cuando Solís, Pavón y Berrocal se hicieron cargo de ella. Se convirtió en un café latino, en un cabaret, en un mito de la movida en definitiva. Allí actuaron Alexis Valdés, Bebe con su guitarra, El chaval de la peca y Pedro Almodóvar, que acudió a una recordada entrega de premios que se organizó para celebrar el 15 aniversario del garito. Tiempos de verdad, tan distintos a los de este libro, delicioso sin duda, que se presenta, por cierto, el próximo viernes (a las siete) en la Biblioteca Pública

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