Daño ambiental

Arrolobos denuncia la "apatía" de las instituciones porque sigue el vertido

Los vecinos siguen esperando soluciones a la contaminación del río Hurdano desde el 14 de mayo y piden que la investigación avance

Emilio y Leticia, vecinos de Arrolobos, mostrando los cientos de peces muertos en el río Hurdano.

Emilio y Leticia, vecinos de Arrolobos, mostrando los cientos de peces muertos en el río Hurdano. / Carlos Gil

Los habitantes de Arrolobos continúan molestos y a la espera de noticias tras la denuncia pública que realizaron el pasado 14 de mayo por la aparición de cientos de peces muertos en el cauce del río Hurdano a causa de algún vertido tóxico.

Leticia Sánchez, una de las vecinas más implicadas en la causa, ha remitido a este diario el escrito firmado por los ciudadanos de este municipio cacereño con la esperanza de que se tomen medidas tras lo sucedido.

En la denuncia, emitida el pasado 20 de mayo, afirman que después de desplazarse hasta la localidad cercana de Vegas de Coria en busca del desagüe por donde se vertieron los supuestos productos tóxicos, encontraron la depuradora municipal situada al lado izquierdo del río, hasta la que llega uno de los desagües procedentes de este municipio.

A su vez, en varias arquetas ubicadas en la zona observaron productos tóxicos y aceitunas, además de un olor bastante concentrado a sosa caústica y alpechín, procedente de las aceitunas. Dichas arquetas estaban conectadas a un tubo de desagüe con salida directa al río Hurdano sin filtrado por ninguna depuradora.

Los agentes forestales abren una zanja para enterrar los peces muertos en Arrolobos.

Los agentes forestales abren una zanja para enterrar los peces muertos en Arrolobos. / Cedida a El Periódico

De igual forma, sostienen que localizaron una placa de cemento en medio de la chopera de Vegas de Coria con una trampilla para poder abrirla.

Una vez obtuvieron la autorización y el mandato de la Guardia Civil, procedieron a su apertura y descubrieron un vaso de decantación con una entrada y una salida conectada en él, que aparentemente tenía una profundidad de entre 6 y 8 metros.

«Metimos un palo y salían sedimentos entre los que observamos varias hojas de olivo. Junto a la Guardia Civil llenamos los tres recipientes y se los llevaron precintados. Volvimos a cerrar la compuerta y hemos quedado a la espera de los resultados de dicha analítica, si procede», declaran los vecinos en el documento.

A lo largo de las mañanas del jueves 16 y el viernes 17 de mayo, varios agentes del medio natural en Extremadura estuvieron retirando los peces muertos del río y enterrándolos en una fosa excavada por maquinaria enviada por la Confederación del Tajo.

Por todo ello, tanto Leticia como el resto de habitantes solicitan a las autoridades encargadas del caso que se tenga en cuenta su testimonio y que puedan ser informados del proceso de investigación abierto para esclarecer este asunto que causa gran preocupación entre los vecinos, quienes ruegan que «entre todos podamos solucionar esta problemática y que no se repita más», comentan al término del escrito. 

Suscríbete para seguir leyendo