Abrecaminos

El sendero de las siete letras: plaza Mayor de Cáceres

Amarillas ellas, una palabra contundente

Cáceres.

Cáceres. / E. P.

Nos encontramos con la plaza Mayor a través de nueve posibles accesos. A través del Arco de la Estrella, saliendo de la parte antigua; por el Foro de los Balbos bajando una empinada escalinata granítica desde la plazoleta del consistorio; la calle Gran Vía; la calle Pintores; la calle Paneras; la calle General Ezponda, también conocida como la ‘calle de los bares’; la calle de Andrada, donde al final del siglo XX abría el mítico pub ‘La Machacona’; las calles que dan a la plaza del Duque donde abría el no menos mítico ‘Mesón Extremeño’ y sus sansones y la calle Arco de España.

Pero bajamos a la plaza por el paseo de Cánovas y seguimos el recorrido clásico de la calle Pintores, no antes de mirar de soslayo la estatua de Leoncia Gómez, la última vocera de El Periódico Extremadura en la plaza de San Juan, con sus hombros brillantes de todas las personas que le pasan el brazo por encima para hacerse una foto que la buena de Leo corresponde con una sonrisa permanente.

La calle Pintores se reclina hacia la plaza. Te empuja y te acompaña a sus paseantes hacia el gran espacio abierto trapezoidal, que se abre como un abanico arquitectónico, con el ayuntamiento a la derecha, los soportales de los oficios a la izquierda y en la parte anterior de la perspectiva cónica de la inclinada plaza, las icónicas letras cacereñas. Amarillas ellas, un Cáceres contundente. Las primeras siete letras que te invitan a sonreír, como la sonrisa de Leoncia.