Devoción en la ciudad

Procesión en Cáceres: San Antonio antes del Tinder

Un centenar de fieles han acompañado el paso de San Antonio del Barrio, muy querido por los cacereños, durante su recorrido hacia la Iglesia de San Mateo

«San Antonio bendito, dame un marido que no fume tabaco ni beba vino» , decían todas las jóvenes que se acercaban a San Antonio del Barrio para pedirle que le encontrase novio.

Una de ellas fue Pura Fernández, que gracias al santo encontró a su actual marido, con el que lleva 70 años.  

Otro caso es el de Rosa Barroso, que en vez decir estas palabras iba con sus amigas a sacar alfileres que estaban en la pila del agua bendita «el número de alfileres era el número de novios que tendrías en la vida», explica.

A Toñi Moreno no le hizo falta poner muchas velas ante la imagen, ya que encontró novio enseguida, aunque principalmente le da limosna, ya que recalca: «yo siempre me agarro a San Antonio del Barrio».

No solo este santo hace que una persona encuentre el amor, los devotos también acuden a él cuando pierden algo. Toñi Canelo es una de esas fieles que se han acercado al santo, según cuenta es devota por su madre y que «cada vez que le pedía algo enseguida lo encontraba o se lo concedía».

Todas estas mujeres se reunieron delante de la ermita de San Antonio del Barrio para acompañar al paso en su recorrido hacia la Iglesia de San Mateo a modo de agradecimiento por concederles sus peticiones.

Cuenta el mayordomo de la cofradía, Santos Benítez, que como novedad este año la Asociación Cultural de Coros y Danzas de Folklore Trébol estrenó una pieza de canto y baile dedicada a San Antonio. Se compraron 200 panes, que se vendieron por la mañana, y se repartieron estampas, medallas y abanicos, bordados a mano y con una imagen del santo.

En cuanto a la procesión, explicó que tras la salida la charanga tocó el Himno Nacional y el Coro interpretó la nueva pieza. Además, se distribuyeron entre los devotos 500 copias de la canción de ‘Los Pajaritos’, de la popular cacereña María Jesús y su acordeón, que fue coreada durante la procesión. El desfile discurrió por el barrio judío, entró por la Puerta de Mérida, la parte antigua y la calle Ancha. Finalizó en la Iglesia de San Mateo, donde se ofició la misa. A su término, el santo regresó a su templo y colocado en su hornacina hasta el año que viene. 

Allí permanecerá durante 365 días en los que escuchará las peticiones y plegarias de sus fieles para hacerlas realidad. San Antonio Bendito, el santo casamentero que ya obraba milagros con las flechas de Cupido mucho antes de que existiera el Tinder

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