Alarma y queja vecinal

Un motorista sufre un aparatoso accidente en el Camino Llano de Cáceres

La policía investiga si el conductor pudo haber perdido el control al tratar de sortear una piedra que había en mitad de una zanja que se abrió en la calle y que se cerró sin la protección suficiente

Aparatoso accidente de moto en Cáceres

El Periódico

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Era poco antes de la una de la madrugada de este viernes, 21 de junio, cuando un tremendo estruendo se ha escuchado en el Camino Llano de Caceres y los vecinos, alarmados, han salido a ventanas y balcones. Ha sido entonces cuando han encontrado a un motorista en el suelo después de haber sido víctima de un aparatoso accidente y que por causas que se desconocen perdió el control del ciclomotor que conducía.

El conductor y los ocupantes del vehículo que iba detrás del motorista se encargaron de avisar de forma inmediata al 112, llamadas que también realizaron los propios vecinos para tratar de que la ambulancia llegara cuanto antes. Enseguida, ciudadanos se colocaron junto al hombre, que portaba casco, y al que cuidaron de forma ejemplarizante para que no realizara ningún movimiento como medida preventiva y dadas las consecuencias negativas que ello podría acarrearle.

Los primeros en llegar al lugar de los hechos fueron tres coches patrulla de la Policía Local de Cáceres que sumaban al menos seis agentes. Enseguida apareció una ambulancia medicalizada que se ocupó de ofrecer los primeros auxilios a la víctima.

Una de las agentes preguntó al conductor de la moto si se encontraba consciente. En un primer momento se mostraba muy aturdido, aunque a los pocos minutos pudo dar su identidad. Eso sí, insistía en que no recordaba cómo había sufrido la caída.

Testigos presenciales sí comentaron que el conductor del ciclomotor podría haber derrapado, lo que le habría hecho perder el equilibrio y caer inmediatamente al suelo de una forma tan aparatosa que el ruido de la caída se escuchó a la largo y ancho de la calle.

Obras

Aunque se están investigando las causas y en estos momentos la policía local instruye el atestado, se da la circunstancia de que a la altura del lugar del accidente, en el número 15 de la calle Camino Llano, se había abierto una zanja por obras de saneamiento. De manera incomprensible esa zanja, ya cubierta de alquitrán, no ha sido debidamente protegida e incluso en mitad de la misma había una piedra de considerable tamaño. ¿Pudo haber caído el conductor al tratar de sortear ese pedrusco? Es lo que ahora deberá determinar la investigación.

Pero además, muy cerca de esa zanja hay dos bocas de agua que también han quedado al descubierto, sin que la brigada competente en la materia las haya cubierto de la manera debida. Los vecinos han denunciado esta circunstancia y han advertido del sufrimiento que padecen desde hace años por la apertura de zanjas y por el deplorable estado de la calzada y el acerado. Nadie les hace caso.

Los propios policías han tomado fotografías de la piedra y de las zanjas de la calle, además del ciclomotor y de los coches aparcados que podrían haberse visto afectados por el golpe.

En torno a la una y veinte de la noche la ambulancia y la policía han abandonado el lugar, la grúa se ha llevado el ciclomotor al depósito de la jefatura y los vecinos han regresado a sus casas, todavía con un susto en el cuerpo del que tardarán en recuperarse.