CRÍTICA

Original y frenético elogio a la locura

Senso, en ‘Liberad a los pájaros’.

Senso, en ‘Liberad a los pájaros’. / JORGE VALIENTE

miguel fresneda

E ste muy creativo actor cacereño nos sorprendió gratamente a todos el pasado jueves, en una concurrida plaza de san Jorge, con una muy libre versión de la inmortal obra cervantina Don Quijote de la Mancha, a base de un originalísimo “Acto Íntimo”, como él llama a su peculiar forma de hacer teatro, en el que, sobre el patrón quijotesco hace un encendido canto de los fundamentales valores del amor, la Libertad, la justicia y la locura, distinguiéndola del delirio y la alucinación, por encima de tanta cordura convencional al uso.

Apoyado en el cantaor Jorge Peralta como Sancho Panza, que es la contrafigura del Quijote, al que va quijotizando no solo en su atuendo ya no tan rústico, sino para que encarnara al rucio Rocinante, con una cabeza asnal muy aparente y una expresión corporal convincente y en lugar de rebuznos prorrumpiendo en unos agudos y entonados cantares. También aparece algo estática la encarnación de su dulce amor, la muy linda Dulcinea del Toboso, -Tamara Alegre-, también algo cantarina y algo melisa con su amado Quijote.

El atuendo quijotesco de Santi fue muy original al tocarse con un alto sombrero de media ala, que después trocará en un baciyelmo de paja, y después de desnudarse en público, se ciñó un bordado vestido amplio y con cola nupcial. Después de una escena amorosa con Dulcinea y unos consejos dados a Sancho, cita de pasada algunas aventuras belicosas suyas con caballeros y otros episodios; pero canta a la libertad de soltar los pájaros, con la proyección de una jaula abierta, en cuyo entorno revolotean pajaritos; pero enseguida se pasea por el graderío provocando al personal interrogándole sobre qué deseo no realizaron por miedo a que lo tildaran de loco o loca, invitando a realizar sus deseos respectivos y así liberarse de ellos sin reparo alguno de qué te echen un mal de ojo como censura, y por tanto no parezcamos turistas de deseos.

Santi Senso se expresó con una voz potente y bien proyectada, con gran seguridad de sus convicciones de loca Libertad y entonando bien una canción final folklórica, acompañada de un rítmico baile del trío actoral, que interpretó y cantó muy agradablemente; hubo otros acompañamientos musicales y una acertada iluminación. Por todo ello el público premió este raro y original montaje con muchos aplausos, mientras el protagonista invitaba a compartir con ellos sus impresiones, saliendo algunos espectadoras a felicitarles con abrazos por su merecido éxito.