En alerta por las altas temperaturas

El termómetro sube en Cáceres: «Si el golpe de calor no se coge a tiempo, puede ser mortal»

A partir del jueves las temperaturas bajan y llega la lluvia pero hasta entonces toca hidratarse

Un trabajador de la construcción bebiendo agua

Un trabajador de la construcción bebiendo agua / Miriam Sierra Becerro

El verano es sinónimo de altas temperaturas en Extremadura, la mayoría de los días la región tiene alguna zona en alerta por el calor para que las personas extremen las precauciones por los golpes de calor, que se producen cuando el cuerpo no consigue regular la temperatura y hay un desajuste térmico; si no se cogen a tiempo pueden ser mortales. Por ello, hay que tener presentes los síntomas, entre los que se encuentran dolor de cabeza, piel caliente, seca y roja, pulso acelerado, mareos, pérdida de conocimiento, aumento de la temperatura corporal, náuseas y vómitos o sudoración excesiva.

Es cierto que a partir de mañana miércoles comienzan a bajar las temperaturas y hay aviso de la llegada de una Dana con lluvias. Hasta entonces toca hidratarse. Los empleados que trabajan en la calle, como obreros, barrenderos o los repartidores, son quienes deben tener más cuidado, para prevenir estos golpes de calor los expertos aconsejan que no estén expuestos al sol en las horas centrales, planificar las tareas que requieran un mayor esfuerzo cuando la temperatura no sea tan alta, establecer rotaciones entre el personal y favorecer la aclimatación de empleados que se incorporen tras un periodo de vacaciones o de una baja laboral.

Además, es importante eliminar o reducir el esfuerzo físico excesivo, beber agua para reponer líquidos tras perderlos en la sudoración, utilizar ropa holgada, gorros y sombreros, ingerir comidas ligeras y hacer pausas en lugares de sombra para no estar tanto tiempo expuestos al sol.

Modesto Salgado

Modesto Salgado

Modesto Salgado / Miriam Sierra Becerro

«Cuando no hace tanto calor me pongo más contento, la edad se nota a la hora de soportarlo»

Modesto Salgado

En la calle trabaja Rufino Royo, quien dirige las obras que se están acometiendo en la calle Rodríguez Moñino y explica que lo más importante es la hidratación. «Hay que estar todo el día bebiendo agua poquito a poco, pero muy a menudo y cuando más calor hace intentar realizar unos trabajos que no sean tan duros», subraya Royo.

Jornada intensiva

El próximo lunes comenzarán con la jornada laboral intensiva, entrarán a las 7.30 y finalizarán a las 14.30 horas, ya que el calor es «todavía soportable» a esa hora, en este horario hacen descansos de 15 minutos, aunque asegura que ya están «acostumbrados» a las altas temperaturas. A pesar de tomar estas medidas, un trabajador puede llegar a sufrir un golpe de calor, en estos casos hay que llevar a la víctima a un lugar fresco, a la sombra y en posición semisentada para favorecer la respiración del afectado, intentar enfriar su cuerpo, en caso de que esté consciente hacerla beber agua con sorbos pequeños y cuando haya mejorado llevarla a urgencias; en caso de que no lo esté hay que avisar rápidamente al 112 y colocarla en posición lateral.

Sonia Arboleya

Sonia Arboleya

Sonia Arboleya / Miriam Sierra Becerro

«Intento salir por las mañanas temprano con las niñas por el calor e ir a la piscina con ellas»

Sonia Arboleya

Los cacereños ya saben lo que es soportar altas temperaturas prácticamente a diario en la época estival y por eso Modesto Salgado, vecino de Cáceres, asegura que está acostumbrado a sobrellevar el calor, para ello pone el ventilador en casa para que esté acondicionada y abre un rato las ventanas. «Cuando no hace tanto calor me pongo más contento, la edad se nota a la hora de soportarlo», subraya Salgado.

Quien también lleva «relativamente bien» el calor es Dioni Álvarez, reitera que ella sale a la calle siempre con ropas de manga corta o con vestidos cortos y coincide con Modesto Salgado en que hay que abrir las ventanas para que corra el aire en su vivienda. Con los más pequeños también hay que tener cuidado, Sonia Arboleya tiene dos niñas menores y explica que intenta «salir por las mañanas temprano con las niñas por el calor e ir a la piscina con ellas».

Cuando sus hijas eran más pequeñas incrementaban las medidas de prevención, como refrescarse en las fuentes, ponerles sombreros y echarles «mucha protección solar».

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