Las reacciones a un caso lleno de incógnitas

Silencio en Cilleros tras la muerte del bebé: "Son buena familia"

Los vecinos del pueblo de la Sierra de Gata prefieren mantener la discreción a la espera de que la investigación por el presunto asesinato de un recién nacido siga su curso. Manifiestan su asombro por lo sucedido y comentan que la joven madre pertenece a una familia conocida y querida en el municipio

Imagen de Cilleros, ayer, la localidad cacereña donde sucedieron los hechos.

Imagen de Cilleros, ayer, la localidad cacereña donde sucedieron los hechos. / Carlos Gil

Desconcierto y conmoción. Es la sensación que se respira desde el pasado viernes en las calles de Cilleros, la pequeña localidad cacereña que vive unos días convulsos al ser noticia después de la detención de una mujer, por parte de la Guardia Civil, tras el hallazgo del cadáver de su bebé recién nacido en la vivienda donde reside.

Los lugareños, sorprendidos ante un hecho inusual e insólito en un pueblo tranquilo que cuenta con una población de unos 1.600 habitantes, se muestran reacios a hablar sobre lo ocurrido y optan por guardar silencio y mantenerse al margen, a la espera de novedades en la investigación. 

En mitad de un ambiente cargado de hermetismo y preocupación, los rostros de sus ciudadanos reflejan la incredulidad y la falta de respuestas ante una noticia que ha corrido como la pólvora entre sus vecinos.

No obstante, aunque prefieren mantener el anonimato, sí señalan que la detenida pertenece a «una buena familia, querida y conocida por todos» en el pueblo, lo que aumenta la perplejidad de unos vecinos que no logran comprender cómo ha podido suceder algo así y que aún tratan de asimilar la terrible situación. 

A su vez, se inclinan por ser cautos ante las innumerables versiones sobre los hechos que aseguran que circulan entre los habitantes de la localidad -la mayoría sin fundamentación- y algunas voces apuntan a que, pese al asombro por ser una familia que nunca había tenido ningún problema ni conflicto en el pueblo, «nadie sabe lo que ocurre el el interior de cada casa».

Los hechos que se conocen

Lo que sí se sabe es que la Guardia Civil se presentó el pasado martes en la vivienda de la mujer tras ser alertados sobre el nacimiento de un bebé, al que habría dado a luz en su propia casa. Los agentes, acompañados por un equipo de servicios sanitarios, no pudieron hacer nada por salvar la vida del menor y certificaron su muerte. Posteriormente, la jueza de guardia fue la encargada del levantamiento del cadáver en el domicilio, situado en esta localidad perteneciente a la comarca de Sierra de Gata. 

No fue hasta el viernes cuando se procedió a la detención de la madre, que se encontraba ingresada en el Hospital Ciudad de Coria para recibir asistencia sanitaria, y la cuál podría tener algo más de 20 años, según apuntan vecinos de la localidad, que no desvelan su indentidad. Es tal el mutismo existente en el pueblo por lo sucedido que ni siquiera los vecinos dan detalles sobre dónde se encuentra la casa en la que ocurrieron los hechos.

La investigación, que actualmente se encuentra bajo secreto de sumario, baraja todas las hipótesis sobre el suceso.

También el alcalde de Cilleros, Félix Ezcay, preguntado por el suceso antes de participar en una sesión plenaria, declinó realizar declaraciones a el Periódico Extremadura. «Conozco a la familia personalmente y no quiero pronunciarme al respecto», indicó la semana pasada. Además, ayer, este diario acudió al consistorio de la localidad cacereña y ocurrrió lo mismo: cautela ante la situación y el silencio por respuesta.

Prisión provisional

El Juzgado número 1 de Coria decretó este domingo prisión provisional, comunicada y sin fianza, como medida cautelar para la madre del bebé encontrado sin vida en su domicilio. Así lo hicieron público fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx).

La mujer, tras ser detenida este viernes por la Guardia Civil después de encontrar al recién nacido fallecido en su casa, pasó a disposición judicial a última hora de la mañana de este domingo.

El juzgado instruye las diligencias por un presunto delito de asesinato. La jueza, tras escuchar la declaración de la implicada que se ha prolongado por dos horas y media, adoptó las medidas cautelares mientras avanza la instrucción correspondiente.

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