Visita del alcalde a Aldea Moret

El alcalde de Cáceres constata el “deplorable estado” del poblado minero y plantea hacerlo foco turístico

El regidor se reúne con la Asociación Minas de la barriada para fijar objetivos en el plan de rehabilitación

Mateos constata el “deplorable estado” del poblado minero y plantea hacerlo foco turístico

David Ayuso

El poblado minero, último bastión del floreciente pasado industrial del siglo XIX, se rehabilitará. Esa es al menos la intención del alcalde de Cáceres, Rafa Mateos, que ayer junto al concejal de Urbanismo, Tirso Leal, visitaron esta joya de Aldea Moret, hoy prácticamente en ruinas. El mandatario municipal recorrió la zona de la mano de representantes de la Asociación Minas (Amam), sin duda el colectivo que históricamente más ha luchado por recuperar este entorno urbano al sur de la ciudad.

El objetivo del regidor era «conocer de primera mano» el estado de la barriada y sentar, así, los cimientos de lo que será el plan de actuación que permitirá solventar la situación de decadencia en la que se encuentra. 

Mateos hizo referencia a la importancia del barrio en el desarrollo de la ciudad y utilizó frases como «en ruinas, en decadencia o en estado deplorable» para referirse al estado actual de este asentamiento, que surge a raíz del descubrimiento de fosfato en la zona y que, tras la apertura de numerosos pozos y minas, motivó la llegada del ferrocarril a Cáceres. Se establecía, así, la línea Madrid-Lisboa-Cáceres.  

Ahora, el ayuntamiento cree que Aldea Moret puede convertirse en un foco de turismo y, para ello, señala su voluntad de trabajar mano a mano con la Junta de Extremadura y la Diputación Provincial. Además, anuncia la posibilidad de optar a fondos europeos para obtener financiación.  

El alcalde también puso en valor la reciente demolición del Bloque C y la intención de dar una funcionalidad al solar, así como las mejoras planificadas para el Bloque B, especialmente, en la escalera. «Los técnicos ya tienen la solicitud para la redacción del proyecto de mejora, una obra que afrontará el ayuntamiento con fondos propios», sentenció.

No obstante, en este sentido, no hizo referencia a los desahucios anunciados por el consistorio de las casas ocupadas ilegalmente que allí se encuentran. Tal y como se señaló, el objetivo es regular las viviendas sociales que se ubican en los pisos de la calle del Río Ródano y, para ello, se expulsará a aquellos que no cumplan con una serie de requisitos económicos. Algo que determinarán los informes elaborados a lo largo del verano por trabajadores sociales, que acudirán a la zona acompañados de la Policía Local.  

Por su parte, además de la posible rentabilidad que tiene la zona como lugar de interés cultural, Francisco Luis López Navarro, vicepresidente de Amam, habló de los orígenes de la asociación como medio para proteger la historia del patrimonio minero de la barriada. Un patrimonio «desconocido», tal y como explicó, que a día de hoy «está en ruinas y es peligroso por los derrumbes», aunque reconocía la imposibilidad de la asociación de hacer frente a la cuantía. López deja esta labor al ayuntamiento, que lo señala como «una prioridad», y afirma que Cáceres «no puede permitirse tener un recurso como este en las circunstancias en las que se encuentra». Un recurso que, parece, no ha querido aprovecharse en mucho tiempo.