El matricida acepta ingresar en un centro penitenciario psiquiátrico

Crimen de Holguera: el acusado mató a su madre a bastonazos, con unas tijeras y una aguja de coser lana

El hombre de 45 años también usó un cuchillo, le cortó el cuero cabelludo aún estando con vida

Deberá indemnizar a sus dos hermanos con 37.500 euros a cada uno

Ratificación del acuerdo de conformidad crimen de Holguera

Miriam Sierra Becerro

El matricida de la pequeña localidad cacereña de Holguera aceptó esta mañana un acuerdo de conformidad. En él queda formalmente absuelto del crimen. Fue acusado de un delito de asesinato con agravante de parentesco, por «falta de responsabilidad penal». El autor de los hechos tiene un trastorno de bipolaridad de tipo 1 y un trastorno de la personalidad. Unas afecciones de carácter permanente, de evolución crónica y que tienden a agravarse con el tiempo, por lo que su conducta respondió a «una manifestación psicopatológica impredecible de sus capacidades cognitivas y volitivas».

Sin embargo, no quedará libre. Según explicó el letrado de la acusación, Juan Francisco Llanos, el hombre estará bajo unas «medidas de seguridad». Será internado en un Centro Psiquiátrico Penitenciario por un tiempo máximo de 25 años, como mínimo deberá estar seis meses. El asesino ingresará en el centro por «la peligrosidad intrínseca y para el tratamiento de las enfermedades que padece», subraya Llanos.

Una vez que salga deberá estar en libertad vigilada durante diez años. Asimismo, el acusado tendrá que indemnizar a sus dos hermanos con 75.000 euros, 37.500 para cada uno.

El acuerdo de conformidad que dicta estas medidas fue ratificado esta mañana por el magistrado, la defensa y la acusación. El siguiente paso será la elección del Centro Penitenciario Psiquiátrico, en España hay dos, uno localizado en Sevilla y otro en Valencia. En él, el acusado deberá tener un seguimiento tanto a nivel psiquiátrico como farmacológico.

Hechos

Cabe recordar que el suceso ocurrió la noche del 22 de octubre de 2023. En ese momento, el autor de los hechos, sin antecedentes penales previos, vivía junto a su madre, que tenía 83 años y movilidad muy reducida, caminaba con la ayuda de un bastón.

Según recoge la Fiscalía Provincial de Cáceres, el acusado y su madre comenzaron a discutir y «de forma repentina y con ánimo de acabar con la vida de su madre, la agredió violentamente» propinándole cortes y lesiones «en un corto periodo de tiempo».

El autor cogió un cuchillo de sierra y le hizo cortes en las manos, ya que la víctima estaba tratando de defenderse. La mujer cayó al suelo y la acuchilló en la cara y en el pie. Posteriormente, el matricida le proporcionó bastonazos en la cabeza y en diferentes partes del cuerpo. Además, le hizo cortes en el cuero cabelludo y se lo arrancó «violentamente» con sus propias manos, también en la espalda con unas tijeras «de gran tamaño» y con una aguja de lana. En el momento de los golpes y el apuñalamiento la víctima todavía se encontraba con vida.

El acusado se marchó al almacén de la cocina goteando sangre y con el cuchillo en la mano, dejando a su madre «desangrándose en el suelo». Dejó el cuchillo allí e intentó limpiarse la sangre con unas gasas y después lavándose en el lavabo, pasando por la cocina.

Como consecuencia de esta agresión, la víctima tuvo una «muerte inmediata» y «muy violenta» por múltiples traumatismos contusos y heridas por arma blanca. Sufrió un traumatismo cráneo facial con hemorragias cerebrales y lesiones encefálicas. También tuvo hematomas y cortes en la espalda, en el cuello, en ambas manos y pies.

El autor confesó el crimen inmediatamente ante unos amigos suyos. La Guardia Civil le detuvo y estuvo en el cuartel de Torrejoncillo. Tres días más tarde, el 25 de octubre, el acusado pasó a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción Número 2 de Coria. Se decretó la prisión provisional comunicada y sin fianza.

Meses antes del crimen, en agosto de ese mismo año, la víctima designó a su asesino como «único y universal heredero». Le legó la casa donde ocurrieron los hechos y todo el dinero metálico o cualquier producto financiero que dejase en su fallecimiento. Sin embargo, tras este suceso, la Fiscalía ha dictaminado que no podrá suceder a su madre, es decir, no podrá recibir su herencia.

El autor de los hechos también tuvo «muchos encontronazos» con su padre. En concreto, en uno de ellos, durante la época de la pandemia, la Guardia Civil tuvo que personarse, ya que ambos llegaron a las manos. El progenitor tuvo que ser atendido por el médico, pero nunca llegó a denunciar a su hijo.

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