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La cadena textil llevaba 57 años en activo

Empresarios cacereños: "El cierre de Tiendas Rojo en Cáceres evidencia que el comercio debe reciclarse"

La Asociación de Empresarios del Comercio de Cáceres, Aeca, lamenta que baje la persiana y hace un llamamiento a instituciones y empresarios para ayudar al sector

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

El anuncio del cierre de la cadena textil Tiendas Rojo, uno de los últimos bastiones del comercio tradicional de Cáceres, ha reavivado, además de la lógica nostalgia por aquel tiempo pasado que fue mejor, el debate sobre la situación del sector en la ciudad. La explicación, certera, la pone sobre la mesa Paki Campos, presidenta de Aeca, Asociación de Empresarios del Comercio de Cáceres, al desvelar «la poca capacidad de adaptación» que tiene el comerciante cacereño.

Campos indica que siempre es triste que se cierre cualquier tienda, pero más si cabe la de Pepe Rojo, que fue presidente honorífico y socio de Aeca hasta el último día de su vida. «Para nosotros -dice- es una pena muy grande».

A juicio de la presidenta, la noticia «es un reflejo de cómo está el sector». Y se retrotrae a los años en los que el comercio cacereño «era un referente. Venían autobuses que paraban en la plaza Mayor, con clientes que llegaban de los pueblos a realizar sus compras en la capital». Pasó el tiempo y tiendas como Rojo (llevaba 57 años en activo) mantuvieron su clientela en Pintores y en Antonio Hurtado, «pero sin adaptarse enteramente a los nuevos tiempos, aunque sus productos eran de una enorme calidad», señala.

La situación del comercio ocupa el foco esta semana después de que Aeca haya dado a conocer los resultados de una encuesta que ha realizado entre sus asociados y que ha arrojado conclusiones interesantes. Una de ellas es la necesidad del impulso del asociacionismo. «Es necesario que los comerciantes se impliquen más activamente en asociaciones para defender y fortalecer el sector, pasando de las quejas a la acción colectiva», asevera el estudio.

Además, incide en la importancia de «mejorar en la atención al cliente. Ofrecer un trato más cercano y profesional es clave para atraer y fidelizar clientes», aduce. 

A ello se une la modernización del escaparatismo e interiorismo. En este sentido, apelan a que «actualizar escaparates y espacios interiores puede hacer más atractivos los comercios y mejorar la experiencia de compra».

Según Aeca también se hace necesario un cambio de mentalidad sobre la movilidad. «Se debe educar a los ciudadanos para que acepten caminar más o usar transporte alternativo en lugar de buscar siempre aparcar en la puerta». Además, insisten en la diferenciación y construcción de marca. «Los comercios -explica Campos- deben trabajar en lo que los hace únicos y construir una marca memorable para destacar frente a la competencia».

La asociación expone estos resultados sin saber, a día de hoy, cuántos comercios hay en Cáceres porque ninguna administración competente les aporta estos datos «Hemos pedido al ayuntamiento, a la Cámara, a todos, que nos den un censo real de comercio y también de negocios del sector servicios como agencias de viaje o de seguros. No lo tememos».

Datos sin actualizar

El último dato que se maneja habla de la existencia de 2.500 comercios en Cáceres, aunque esa cifra «no sabemos de qué año data porque no tenemos acceso a esas cifras y es lo que estamos reivindicando».

En ese estudio, Aeca habla de una reducción de clientela y cambios en los hábitos de consumo, de cómo hay menor afluencia de clientes y de que la combinación de la competencia de las grandes superficies y el comercio online hace que haya menos personas comprando en las tiendas físicas. Además, factores como el clima adverso y la falta de infraestructura adecuada (aparcamientos y señalización confusa de acceso a la parte antigua) complican la situación.

En cuanto al impacto del comercio online, estima que las compras por internet, (en ocasiones son los propios propietarios y empleados de los comercios las que también las hacen) han crecido considerablemente, haciendo que sea difícil competir con las grandes plataformas que ofrecen precios más bajos y servicios rápidos. «Sin embargo, la digitalización no es una solución universal y se necesitan más campañas de visibilidad y apoyo a los pequeños comercios».

El alquiler

La asociación también se refiere a los altos costes y la desigualdad en competencia pues hay «cargas impositivas y alquileres elevados» y «los gastos de alquiler, los impuestos y las contribuciones a la Seguridad Social son muy altos, lo que dificulta la sostenibilidad de los negocios y la creación de empleo». Para Aeca existe, asimismo, un desapego generacional y falta de adaptación, «pérdida de interés por parte de las nuevas generaciones ya que los jóvenes prefieren la comodidad de las compras online o los grandes centros comerciales». Por eso, los comercios locales tienen dificultades para atraer a este grupo y no siempre logran ofrecer una experiencia de compra que compita con las alternativas digitales». Rojo se ha ido, pero no todo está perdido.

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