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Del 25 al 27 de diciembre

Los 'quintos' de Albalá adornan los tablas para festejar una tradición del siglo XV

Los mozos ya no acuden el servicio militar, aunque en la localidad albalense al cumplir los 18 años toca desfilar, pero no como tropa, sino ataviados con el traje típico y con un tablero que pesa hasta 50 kilos para celebrar una tradición que data del siglo XV

Juan Moriano

Juan Moriano

Cáceres

Albalá celebrará, del 25 al 27 de diciembre, la fiesta de Las Tablas, una tradición que data del siglo XV donde los protagonistas son los quintos de la localidad. Se llamaba quinto a los jóvenes que al cumplir los 18 años se iban a hacer la mili. En la actualidad, los mozos ya no se someten al pase de revista como cuando marchaban al servicio militar obligatorio, sino para procesionar por las calles de este municipio cacereño.

Estos jóvenes, que cumplen o son mayores de edad, ya no contarán los días para marchar como tropa, sino para desfilar con el traje típico y una tabla engalanada con flores, panes y naranjas, que pueden llegar a pesar hasta 50 kilos, mientras bailan al son de la música.

Durante estos tres días, la música, la alegría y el folclore recorrerá las calles de Albalá que pondrán el compás a las dos tablas que portarán los quintos de Albalá, mientras los mozos restantes repartirán alimentos como altramuces y cacahuetes, así como vino entre los vecinos y visitantes que se acerquen al pasacalles.

Los desfiles de Las Tablas comenzarán por la mañana, tras la misa, y durarán hasta las 16.00 o 17.00 horas. Este festejo es "un sentimiento donde todo un pueblo se lanza a la calle" y pone un ritmo "peculiar" a esta tradición, gracias a la música que dan todo tipo de instrumentos y enseres que tocan los albalenses, destacó Juan Rodríguez, alcalde de Albalá.

Origen de la tradición

Según detallo el regidor de Albalá, el origen de este ritual es una ofrenda al Niño Jesús, al cual brindaban los productos de la tierra que adornan los tableros y , a su vez, esta tradición es un gesto a la fertilidad. En un principio, eran las pidiolas las encargadas de elaborar estos adornos y los mozos ayudaban a cargar y bailaban alrededro de Las Tablas.

Con el tiempo, por los años 70 u 80, este festejo "evolucionó" y paso a ser una tradición de quintos, de los jóvenes que cumplen 18 años. Un acto para celebrar el "paso de la niñez a la juventud", explicó Rodríguez. Cambio que para Antonia Molina, diputada de Igualdad y alcaldesa de Almoharín, da una "nueva dimensión que enriquece" de esta tradición.

Cada año una quinta toma la responsabilidad de este ritual festivo, momento que "esperan con ilusión y viven" e incluso, "lloran" el último día, puesto que, saben que dejan una etapa atrás de su vida, indicó el regidor de Albalá. Pero en esta cita no solo participa esta generación, sino todas para celebrar una tradición que los albalenses convirtieron en "todo un referente cultural de nuestra comarca y de la provincia", destacó Molina.

"Las Tablas no solo se bailan, se sienten y muestran la fuerza y el empeño de un pueblo por mantener viva su tradición", trasladó la diputada de igualdad.

Fiesta de Interés Turístico Regional

Según el alcalde de Albalá, Juan Rodríguez, siguen en la lucha por conseguir la denominación de Fiesta de Interés Turístico Regional para esta tradición. De hecho, entre las candidaturas presentadas de forma individual y conjunta con otros municipios (Valdefuentes o Torre de Santa María) ya van siete ocasiones. Para este regidor este título es un reconocimiento a las tradiciones y culturas y en el caso de Las Tablas, es una fiesta "muy arraigada" que data del siglo XV.

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