Solidaridad en 'stand by'
Toneladas de ayuda humanitaria esperan todavía en CIFE 50 días después de la DANA
El Ayuntamiento de Cáceres trabaja con el fin de enviar un nuevo tráiler para los afectados por la riada de Valencia
El material se sigue canalizando a través del Banco de Alimentos (comida) y Cáritas (ropa)

E. P.

Se cumplen 50 días desde que la desoladora DANA arrasase Valencia. Las consecuencias fueron, y siguen siendo, catastróficas. Miles de personas han perdido sus hogares, sus vehículos, a sus seres queridos (esta tragedia suma ya 231 víctimas mortales entre la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Andalucía)... Su vida entera, en definitiva. Mientras la clase política comenzaba a destinar las primeras ayudas para la reconstrucción de las zonas más damnificadas (con Paiporta como el lugar más afectado), España entera se volcaba con ellos.
Hasta el pueblo más escondido de la provincia unió a sus habitantes para mandar, aunque fuese, unos litros de leche y alimentos no perecederos. Los necesitaban, y todo el país respondió. La ciudad de Cáceres no se quedó atrás y el brote de solidaridad fue gigantesco. Primero fueron algunos particulares los que utilizaron sus propios recursos y espacios para almacenar todo lo que recaudaban. Unos días después, el ayuntamiento tomaba el testigo y anunciaba que canalizaría las ayudas de los habitantes. Jornadas más tarde ya se habían llenado cuatro naves de CIFE (Centro Integral de Formación y Empleo, que se encuentra justo al lado de los campos de fútbol de Pinilla), espacio que habían habilitado desde el consistorio, y recibieron la autorización de las autoridades valencianas para enviar un primer cargamento a las zonas afectadas en coordinación con el Ayuntamiento de Valencia.
La prioridad
Entonces, se priorizaron productos de limpieza, higiene, pañales y mascarillas de los 150 palets con todo lo necesario que se habían recaudado. El alcalde agradeció entonces las aportaciones de la ciudadanía cacereña y la ayuda de los voluntarios y anunció el cambio de mensaje recibido desde Valencia: «Nos dicen que las necesidades varían en cuestión de días y que, actualmente, necesitan donativos a entidades como Cruz Roja, Cáritas o Banco de Alimentos para que puedan hacer acopio de productos sobre el terreno». Pese a estas nuevas indicaciones, seguían recogiendo productos en estos hangares habililtados.
La sorpresa llega cuando, según ha podido comprobar este diario, aún hay toneladas de ayuda humanitaria en las naves de CIFE. Concretamente, desde las ventanas de la nave 3 se puede observar el gran número de palets que hay en su interior, algo que incluso molesta a los alumnos que realizan allí sus prácticas porque «nos ocupan los espacios», según señalan, aunque recuerdan que «nosotros llevamos muchos meses aquí y hemos visto salir un gran número de camiones cargados hasta arriba con todo tipo de productos».

Nave de CIFE número 3. / Jorge Valiente
Los alimentos que más se pueden apreciar son latas de conservas, leche y agua. Desde el Ayuntamiento de Cáceres aseguran que están trabajando para enviar un nuevo tráiler lleno de alimentos hacia la zona afectada. Y mientras tanto, la ayuda se continúa canalizando a través del Banco de Alimentos (con la comida) y de Cáritas (ropa). Técnicos que trabajan a diario en este recinto corroboran que «en la jornada de este martes hubo operarios realizando fotografías para estudiar lo que se podía hacer con estos alimentos».
Según anunció también Mateos el pasado 12 de noviembre, el 90% de todo el material recolectado en la ciudad y canalizado por el consistorio ya había sido entregado a los municipios damnificados. En aquel entonces eran cinco los camiones que ya habían partido, pero fue justo cuando el envío de material se paralizó a petición de Valencia pese a que quedaba otro tráiler pendiente de envío.
Caducidad
El principal problema que se encontrarían con estos alimentos sería la caducidad. Principalmente en la leche, puesto que pueden permanecer algún mes a temperatura ambiente en el envase sin abrir, pero si permanece mucho más tiempo podría estropearse.
Otra de las entidades que se encargaron de la recogida de alimentos fue DYA Extremadura. Su coordinador en Cáceres, Alejandro Márquez, asegura no tener constancia de lo que se esté realizando actualmente con lo recaudado: «De la logística y la gestión se encarga el ayuntamiento. Nosotros no tenemos ni idea», asegura.
Otras iniciativas
Pero la ayuda del consistorio no fue la única que se mandó desde Cáceres. Cabe recordar, por ejemplo, la iniciativa de Zeus Carrera, gerente de Extreibéricos, que el día 4 de noviembre había llenado 26 furgonetas con productos y partió con un camión hacia la zona cero, donde se quedó como voluntario durante unos días. Reconocía entonces que «cada vecino va trayendo en función de lo que iban pidiendo en la televisión», asegurando que los productos que más abundaban era la ropa de niño, comida no perecedera, leche en polvo para bebés o aceite. «Eran momentos en los que se demostraba la solidaridad de los cacereños», sentenciaba.
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