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Entrevista

Juan Ramón Corvillo, abogado en Cáceres: "El sanitario está en situación de desfavorecimiento respecto al paciente"

El letrado pacense, residente en la capital cacereña, ha atendido a este diario en exclusiva

Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

Juan Ramón Corvillo Repullo (Granja de Torrehermosa, 1964) llegó a Cáceres para estudiar Derecho y casi cuatro décadas después no concibe salir de la ciudad. Socio y fundador de su propio despacho, Corvillo Abogados, apuesta por el trabajo en grupo y combina la abogacía con la docencia jurídica. Como especialista en diversas ramas del derecho, ofrece su perspectiva sobre temas sanitarios, de veterinaria, nuevas tecnologías y su punto de vista acerca de algunos temas de actualidad.

Pregunta: Reside en Cáceres desde su llegada hace 38 años. ¿Qué le trajo a la ciudad y por qué aún sigue aquí?

Respuesta: Como era un niño inquieto, a los 13 años me mandaron a un internado en el Colegio Claret de Don Benito, donde estuve hasta los 17, cuando vine a Cáceres para estudiar Derecho. Desde el momento en que llegué a esta ciudad, me fascinó, y aquí sigo 38 años después. Tengo mi despacho en la primera planta de este edificio, en la cuarta vivo y de aquí no me saca nadie, aunque estoy muy orgulloso de ser pacense de nacimiento y, por encima de todo, me considero extremeño.

P: ¿Y qué le lleva a dedicarse a la abogacía?

R: De pequeño ya intuía que era mi vocación, pero al estudiar derecho procesal supe que era lo que quería hacer toda la vida, así que me propuse ser abogado en Cáceres, aunque como pacense pensaba que no iba a ser fácil la adaptación (risas). Y luego siempre me han horrorizado las injusticias. La lucha encarnizada por la defensa de los intereses ajenos siempre me ha gustado más que cortar el bacalao. Empecé yo solo con 22 años, durante bastante tiempo fui el abogado más joven de Extremadura, y siempre tuve claro que tenía que formar un grupo porque la unión hace la fuerza.

P: ¿Cómo se define como letrado?

R: Empático, conciliador, negociador, procuro siempre acercar las posiciones de las partes aunque, si es irremediable llegar al procedimiento judicial, soy muy luchador. Somos fundadores de la Corte Extremeña de Arbitraje, por lo que soy partidario de resolver una controversia mediante una alianza o una negociación, siempre y cuando no dejes nunca desatendidos ni faltos de defensa los intereses del cliente.

P: Usted cuenta además con gran experiencia en la docencia universitaria. ¿Cómo lleva combinar la abogacía y la enseñanza?

R: Vengo de una familia de docentes. Dos de mis tres hermanas son profesoras, mi madre, mi abuela y mi bisabuela eran maestras, por lo que de ahí me viene la vena de la docencia. Siempre he sido consciente de que a la gente que empieza se le debe ayudar y por aquí han pasado alumnos de las distintas universidades con las que colaboramos, a los que hemos intentado dejar constancia de nuestro aprendizaje. Jamás he dado clases por interés económico y pienso que cuanta más competencia haya mejor se defenderán los intereses de los ciudadanos.

P: ¿Qué importancia tiene la Facultad de Derecho en Cáceres?

R: Su importancia es tremenda. Esta facultad ha dado muy buenos profesionales y es un germen de sabiduría y de trabajo. Además, siempre ha desarrollado una labor digna de encomio, ha tenido muy buenos decanos y gente de peso jurídico a nivel nacional. El actual decano, Manuel de Peralta, está haciendo mucho por la Facultad y tiene mucha línea de colaboración con Latinoamérica. Creo que la Facultad ha sabido siempre captar a la perfección los cuatro años del Grado. Si yo no hubiera estado en la Escuela de Práctica Jurídica, no habría podido ser abogado.

La Facultad de Derecho ha dado muy buenos profesionales y es un germen d e sabiduría y de trabajo

Juan Ramón Corvillo

P: También conoce bien el ámbito del derecho sanitario. A día de hoy, ¿cómo valora los derechos de los pacientes y los profesionales?

R: Generalmente, en nuestro despacho trabajamos en el ámbito de la defensa del profesional sanitario. La evolución en Derecho Sanitario ha sido bestial y España se ha americanizado, pasando de un escenario donde el profesional sanitario era un Dios y el paciente un mero esclavo, a darle la vuelta a la tortilla. Ahora mismo el profesional está en una situación de desfavorecimiento con respecto al paciente, cuyos derechos están muy bien reconocidos y delimitados, aunque quizás excesivamente encumbrados en la práctica. Entonces, el profesional sanitario tiene que vivir de acuerdo con el correcto ejercicio de sus obligaciones. Sin embargo, creo que el esquema jurídico está muy bien estructurado.

P: A su juicio, ¿cómo se encuentra el Sistema Sanitario Extremeño (SES) en la actualidad?

R: Tenemos un Sistema Nacional de Salud envidiable, sobre todo para los pacientes, y luego tenemos cedida la gestión a las Comunidades Autónomas. Los centros sanitarios de Cáceres y Badajoz son punteros y están bastante bien dotados, aunque muy faltos de personal, y esto es la pescadilla que se muerde la cola: hay muchas personas que no aprueban el MIR, pero contratamos a gente de otros países que no ha superado la prueba, por lo que creo que lo que falla es la parte de la accesibilidad.

P: Además de su labor como asesor jurídico y abogado del Colegio de Dentistas de Extremadura, ejerce la misma función en el Colegio de Veterinarios de Cáceres. En 2023, se produjo la reforma del Código Penal sobre el maltrato animal, rodeada de una gran polémica. Con ella, entre otras cosas, se agravaron las penas, pero, ¿se ha logrado mejorar la protección animal?

R: El propósito de la ley es bueno. Proteger más de lo que estaban los derechos de los animales era algo necesario, pero quizás se ha pecado de sobreprotección. Siempre he profesado un gran amor por los animales pero, a mi modo de ver, la ley es excesivamente totalitarista. No voy a analizar si es acertada o no en cuanto a considerar a los animales como seres sintientes, pero a efectos del papel de los veterinarios supone un enorme incremento de atribuciones: desde la certificación de defunción hasta la necesidad de un certificado veterinario que acredite la procedencia del sacrificio animal. La ley se ha quedado huérfana y depende de su desarrollo reglamentario. Ahora, el incremento de las penas en el Código Penal a mí me parece muy acertado.

P: Otro problema recurrente en nuestro país es el abandono de animales. Para poner fin a esta situación, surgió la Ley de Bienestar Animal, que también ha generado controversia desde su implementación. ¿Qué opinión tiene sobre ella y cómo valora su impacto a nivel local?

R: El abandono me parece una práctica execrable y que tiene que ser objeto de tipificación y de sanción. No puedes comprar un animal por diversión y abandonarlo cuando te aburres. En derecho penal, uno de los fines de la pena es la prevención general para evitar que aparezca el castigo o la sanción y que el ser humano sea consciente de que si comete ese acto la consecuencia jurídica será, de forma inexorable, esa sanción. Si se incrementan las sanciones administrativas y no son exaccionables por la falta de liquidez del autor y queda en agua de borrajas, quizás deba entrar otra rama del derecho más fuerte para decirnos que no debe hacerse. Sobre la gestión llevada a cabo en Cáceres, sé que tanto Diputación Provincial como el ayuntamiento y la Junta de Extremadura están bastante concienciados y han puesto mucho de su parte para la regularización, algo que valoro muy positivamente. También se ha implicado institucionalmente el Colegio de Veterinarios que, tras la Ley de Bienestar Animal, ha abierto gran cantidad de cursos de formación y de especialización.

P: ¿Conocen los dentistas y los veterinarios los aspectos legales que les afectan?

R: Entiendo que sí, porque tanto el Colegio de Dentistas de Extremadura como el de Veterinarios de Cáceres funcionan muy bien y tienen un servicio de formación donde inculcan las necesidades formativas de conocimientos del ordenamiento jurídico y los Colegios se encargan de recordarles lo que se les atribuye profesionalmente y sus deberes legales.

Proteger los derechos de los animales era necesario, pero quizás se ha pecado de sobreprotección

Juan Ramón Corvillo

P: Por otro lado, el mundo de la abogacía también está sumido en una revolución tecnológica. ¿En qué punto se encuentra Cáceres en cuanto al empleo de nuevas herramientas?

R: Cáceres y el TSJ de Extremadura han sido punteros en la implantación de nuevas tecnologías. Al contrario que otras comunidades como Cataluña, Cáceres siempre ha estado a la vanguardia en este sentido, y tanto los abogados como los procuradores han hecho un esfuerzo ímprobo y han invertido mucho tiempo y dinero en adaptarse, pero lo han hecho a las mil maravillas. El sistema LexNet funciona bastante bien aunque es mejorable, y el tema del papel cero se metió con calzador y entiendo que el tránsito debía haber sido mucho más pausado para adaptarnos, porque fue una ruptura radical. 

P: A modo personal, ¿qué herramientas tecnológicas utiliza a la hora de abordar un asunto?

R: En el despacho hemos luchado siempre por la incorporación de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, hace tiempo que estamos concienciados sobre el tema del papel cero. Pero la principal herramienta es la humana, ya que el conocimiento y la experiencia pueden marcar las directrices para la resolución de un conflicto. Luego el abogado también tiene y debe hacer uso de las herramientas tecnológicas que hay en el mercado, ya que además es un deber deontológico, al tener que actuar conforme a la lex artis ad hoc. Tenemos acceso a todas las bases de datos del mercado, la mayoría utiliza inteligencia artificial jurídica, y nos ayudan a buscar lo que se nos plantea. 

P: En la práctica de la abogacía, ¿cómo valora el uso de la inteligencia artificial?

R: La inteligencia artificial jurídica hay que saberla utilizar y hay que formarse porque es una caja de bombas. En manos de alguien que no sepa darle uso puede ser mortal, por lo que debe ser regulada y objeto de una tipificación con un establecimiento de infracciones y sanciones muy serias. Es una herramienta más que hay que amoldar y nutrir para obtener beneficios. Antes de nada, hay que recabar toda la normativa y meterla en la herramienta de la inteligencia artificial. Existe algún reglamento europeo recientemente aprobado pero se queda muy corto. Habría que hacer una regulación similar a la de Interpol, donde se desarrollan figuras de policía internacional de seguimiento y persecución de este tipo de actuaciones, porque tal y como está evolucionando puede ser muy peligroso.

P: Como colaborador en algunos medios de comunicación, entre ellos este diario, ¿considera que existe rigor en los medios para informar sobre temas legales?

R: Creo que hay más rigor jurídico en los medios autonómicos que en los nacionales, entre otras cosas porque suelen ser más independientes. Los nacionales tergiversan a veces el fondo jurídico de una cuestión y no tienen el celo de los medios locales, autonómicos y provinciales pese a los asesores jurídicos con los que cuentan. En caso de duda, mejor consultar. Sinceramente, no veo barbaridades a nivel extremeño pero sí a nivel nacional, donde se cargan el principio de presunción de inocencia a diario.

P: Para finalizar, conocer su punto de vista sobre diversos temas. En primer lugar, acerca de la monarquía. 

R: Partiendo de la base de que soy monárquico, considero que es absolutamente necesaria. En determinados momentos clave de la reciente historia democrática de España ha sido la única cabeza pensante que ha puesto algo de responsabilidad y creo que el rey Felipe VI encaja muy bien en su rol de monarca y que es bien considerado por la mayoría de la población española.

P: ¿Y sobre la Ley de Amnistía?

R: Me parece completamente fuera de la órbita de la Constitución Española. No tiene sentido, es inconstitucional e impensable.

P: ¿Cómo ve el caso de Víctor de Aldama?

R: Hay una cosa evidente: la ruptura de su silencio tiene su causa en el beneficio de su situación personal, desde el punto de vista procesal. Ahora mismo, depende de lo que esté incorporado a la causa, de lo que se pueda incorporar por aportaciones de su defensa y del resultado final de las investigaciones de la Guardia Civil. Tengo la sensación de que tiene un muy buen abogado que supongo habrá dosificado la aportación de esas pruebas y no sé, pero lanzarte un órdago jugando a la cuatrola sin tener cuatro pintes...

P: Y por último, a nivel local, ¿qué opinión tiene sobre el polémico proyecto de la mina de litio en Cáceres?

R: Creo que la ciudad se encuentra un poco anquilosada desde el punto de vista empresarial y que la negación por sistema ha intentado formar parte de su idiosincrasia desde hace algunos decenios, lo que no siempre es positivo. Desconozco el proyecto desde el punto de vista técnico, pero si como administración regional o local me garantizas que tras la finalización hay un retorno a su estado primigenio donde no se alteren para nada los hábitats correspondientes y durante todos esos años me generas un montón de puestos de trabajo, a priori, lo estudiaría y no diría el no por sistema.

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