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En el acuartelamiento Santa Ana

La hostelería de Cáceres hace su agosto en pleno enero con la jura de bandera

En la ceremonia han participado un total de 1.217 alumnos que han suscrito el tradicional acto de lealtad

Así ha sido la jura de bandera de este sábado en Cáceres / Ejército de Tierra español

Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

El Cefot de Cáceres ha congregado este sábado a más de 7.000 invitados en una jura de bandera multitudinaria en la que han participado 1.217 soldados, que continuarán con su formación hasta completar los más de cuatro meses establecidos antes de graduarse y marcharse a sus destinos correspondientes. Una cita de la que se ha visto beneficiada la hostelería cacereña, que vive una intensa jornada por la llegada de personas procedentes de distintos puntos del país.

La ceremonia castrense ha tenido lugar a las 12.00 horas en el acuartelamiento Santa Ana, que se mantiene como un centro clave para la economía cacereña, debido a los ingresos que conlleva la manutención de miles de soldados, sus salidas por la ciudad y las visitas y alojamientos de sus familiares. El acto ha sido presidido por el Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), el General de Ejército Amador Enseñat y Berea y, entre otras personalidades, han estado presentes el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, y el subdelegado del Gobierno en Cáceres, José Antonio García.

Los soldados, que ingresaron como alumnos en noviembre, pertenecen al segundo ciclo del Centro de Formación de Tropa número 1 del Cefot, que a partir de ahora iniciarán la fase de formación específica que culminará el próximo mes de abril, cuando serán trasladados a sus unidades.

La hostelería cacereña lo agradece

La presencia de las más de 7.000 personas que han asistido a este acto masivo ha servido para dinamizar la actividad de bares y restaurantes locales, que presentaban un gran ambiente con motivo del tradicional acto de lealtad. La Plaza Mayor, con sus terrazas, y las calles del casco antiguo se han llenado de visitantes que, además de acudir a la ceremonia, han aprovechado para disfrutar de la oferta gastronómica local.

De esta forma, los negocios del sector han contado este sábado con un flujo constante de comensales, generado un importante impacto económico. Emilio Rey, propietario del El Pato Blanco, uno de los restaurantes con más tradición en la ciudad, asegura que se trata de "un fin de semana en el que no damos abasto", en referencia a la cantidad de clientes que se aglomeran para comer en este local situado en una de las esquinas más estratégicas de Cáceres.

Los hoteles y apartamentos turísticos, llenos hasta la bandera

El impacto de la jura de bandera no se ha limitado únicamente al sector de la hostelería, sino que también ha tenido su efecto en el sector hotelero, que ha colgado el cartel de completo en el que habitualmente es el mes más flojo del año. El director del hotel Extremadura, Alejandro Picardo, habla de "lleno hasta la bandera" en el sector a lo largo de todo el fin de semana, salvo "alguna baja de última hora".

Por su parte, Javier Gutiérrez, presidente de la Asociación de Apartamentos Turísticos de Extremadura (Aptuex), también expone la alta ocupación influenciada por esta ceremonia y hace hincapié en la apuesta por un "turismo de dos noches", un tiempo que los visitantes aprovechan para conocer la ciudad y abarrotar los bares y restaurantes, alojándose en el casco histórico para, de esta forma, no tener que depender del coche.

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